lunes, 20 de octubre de 2008

La Madre Bernarda: "la santa cartagenera"


A pesar de haber hacido en Suiza, sus devotos la consideran 'la santa cartagenera', ya que en la capital de Bolívar desarrolló su obra durante muchos años.

María Bernarda del Sagrado Corazón de Jesús Butler, como es su nombre de pila, nació en el Cantón de Argovia (Suiza) en 1848, y murió en Cartagena en 1924.
Los cartageneros se sienten 'dueños', más que ninguno de otra región del mundo, de la obra milagrosa de la religiosa, pues son muchos los que aseguran haber sido beneficiados directamente por sus milagros.
Por eso una delegación de unas 50 personas de esta ciudad, entre ciudadanos del común, sacerdotes y religiosas ,se encontraron en Roma para presenciar la ceremonia.
De acuerdo con muchas opiniones, la madre Bernarda es la responsable de que en Cartagena haya clínicas, iglesias, calles y centenares de mujeres con su nombre de pila: Bernarda, debido a su elogiada labor.
"Aquí la sentimos como si fuera nacida en nuestro suelo, pues fue en esta ciudad donde desarrolló su labor milagrosa", señaló Eugenio Salcedo Lora, uno de los viajeros a la canonización ocurrida el pasado 12 de octubre en Roma.
Aunque la exaltación a santa se logró por dos testimonios ocurridos en Cartagena: la de la médica Mirna Jazime Correa, y la de la barranquillera Liliana Sánchez, cuyas recuperaciones, cuando estaban al borde de la muerte, sirvieron para la beatificación y posterior canonización, son muchos los testimonios que no son conocidos públicamente.
Precisamente Salcedo Lora es una de estas personas que dice haber recibido la bendición de la madre Bernarda.
Cuenta que a la edad de 7 años sufrió una severa meningitis, que posteriormente le degeneró en una poliomielitis, que le impidió caminar durante más de cuatro años.
Pero su madre, Elena Lora, puso toda su devoción a la madre Bernarda, y no desfalleció nunca, no obstante no haber recibido ninguna respuesta en la primera novena que le ofrendó.
En la segunda novena, en el último día, Eugenio se levantó de la cama sin ayuda de nadie y desde entonces no ha sufrido ninguna discapacidad.
De eso hace 49 años, y Salcedo cada vez que puede le rinde tributo a la santa madre Bernarda, al igual que la mayoría de los que viajó a Roma desde Cartagena. "Cada uno tiene su historia de sanación", precisó.
En 1995, cuando fue beatificada por Juan Pablo II, Salcedo Lora también asistió a la ceremonia.

La celebración se extenderá hasta el 3 de noviembre próximo cuando se abran las puertas del santuario donde reposarán sus restos mortales.


Los dos milagros

Dos milagros han sido reconocidos expresamente por la Iglesia Católica, atribuidos a la intercesión de la madre María Bernarda Bütler.
El milagro tomado para la beatificación ocurrió en 1969: la pequeña Liliana Sánchez, natural de Barranquilla, que por aquel entonces contaba con sólo 15 días de vida, presentaba ausencia de los huesos de la bóveda craneana e iba a morir en el corto plazo según dictaminaron los médicos que le veían.
Una religiosa de la congregación, la hermana Filomena Martínez, le entregó a la mamá de la niña una reliquia de la madre Bernarda y una novena.
La señora puso la reliquia en la cabeza de su hija y rezó. De la noche a la mañana, se produjo una reconstrucción ósea completa, verificada por los médicos, asegura hoy.
El otro hecho ocurrió en el año 2002. Mirna Jazime Correa, una médico de 29 años de edad de Cartagena, presentaba neumonía atípica complicada con derrame pleural bilateral y síndrome distrés respiratorio del adulto (SDRA), por lo que los médicos la habían desahuciado.
La mamá de Mirna también colocó sobre la cabeza de su hija una reliquia de la beata María Bernarda y pidió durante todo el día la curación.
"La recuperación fue testificada por 12 médicos", indicó la hermana María Elisa Hincapié, de la comunidad franciscana Misionera María Auxiliadora.
Este hecho fue aprobado por el Papa quien por intermedio de un decreto aprobó el milagro.

JUAN CARLOS DÍAZ M.
Corresponsal de EL TIEMPO
CARTAGENA

CUATRO NUEVOS SANTOS EN LA IGLESIA CATOLICA

El 12 de octubre pasado,el papa Benedicto XVI canonizó a cuatro personas en Roma, con lo que la Iglesia católica romana cuenta con nuevos santos: la monja activa en Colombia nacida en Suiza Maria Bernarda Bütler, la ecuatoriana Narcisa de Jesús Martillo, la india Anna Muttathupandathu y el italiano Gaetano Errico.Numerosos fieles se congregaron en la plaza de San Pedro en El Vaticano para participar en la misa de canonización.
"La madre Bernarda (1848-1924) sigue siendo un ejemplo ilustrador de una mujer bíblica: fuerte, inteligente, mística, maestra espiritual y misionera excelente", se dijo en la misa durante la canonización de la primera santa nacida en suiza, en el municipio de Auw situado entre Zúrich y Lucerna, y que trabajó como monja en Colombia.
El procedimiento para la canonización está fuertemente regulado en la Iglesia católica. Una de las condiciones es la realización de un milagro además de haber llevado una vida intachable como cristiano.
En el caso de Bütler se investigan desde hace 50 años dos posibles milagros: la sanación de un tumor cerebral en un niño de dos semanas y de la afección pulmonar de una doctora en Cartagena. Para la Iglesia ya está claro que se trató de curaciones milagrosas.
El Papa también canonizó a la ecuatoriana Narcisa de Jesús Martillo, fallecida en Perú en 1869, y a la monja india Anna Muttathupandathu, fallecida en 1946, que se convirtió en la primera santa de esa nacionalidad. El sacerdote italiano Gaetano Errico, oriundo de Nápoles y fundador de la orden de los Misioneros de los Sagrados Corazones, fue el único hombre entre los nuevos santos.

Encuentro con el Caballero Gaucho (segunda parte)



ENTREVISTA CON EL CABALLERO GAUCHO 5




En mi encuentro con Don Luis Angel Ramírez Saldarriaga "El Caballero Gaucho", pude descubrir la faceta espiritual y mística de un artista clásico popular que es ante todo un ser humano, un hombre como todos.
En verdad su simplicidad, sencillez y acogida son sorprendentes. Su casa está abierta a todos los que quieran ir hasta La Virginia a visitarlo.
Después de tomar un almuerzo muy paisa continuamos departiendo con mucho entusiasmo. Don Luis habló casi todo el tiempo de una experiencia que con muy pocos comparte: "EL MILAGRO DE LA VIRGEN DEL JORDAN".
Resulta que allí mismo en la zona urbana del municipio risaraldense donde vive hce más de 30 años, existe un santuario dedicado a la Virgen María, bajo la advocación de La Virgen del Jordán. Contando la historia a "vuelo de pájaro", resulta que en 1994 le apareció una llaga en el paladar y en una de las tantas visiones que ha tenido con un anciano noble , alto de barbas este le dijo compadeciéndose de él que tenía cáncer. Don Luis fue acompañado por su esposa a diversos centros médicos de la región para corroborar lo escuchado de una manera muy particular y mística. Efectivamente a Don Luis le fueron dados tres diagnósticos que científicamente demostraban los inicios de un cánce maligno en la parte superior de su boca.
Cierto el caso es que Doña Esperanza su esposa y compañera desde hace 27 años, comenzó a aplicarle sobre la herida, gotitas de agua tomadas de la fuente del santuario de la Virgen del Jordán. Ella lo hizo con esa fe tan grande que siempre la ha caracterizado. Después de 6 meses le fue hecho otro diagnóstico a nuestro ídolo popular y milagrosamente no se encontraron más rastros de la mortal enfermedad. El milagro, el beneficio se le adjudicó a la mencionada Virgen.
Por ello Don Luis ha hecho imprimir muchos folleticos que reparte a quienes quere, y en donde relat de manera suscinta cómo fue ese milagro de curación.
Don Luis Angel afirma ser un creyente fervoroso de Dios de toda la vida. Nacido en un hogar muy católico, los valores religiosos le fueron infundidos a él y sus cuatro hermanos con mucha fuerza.
En muchas de sus canciones se refleja esa creencia y amor por el Divino creador:
Regalo Divino, canción de su propia inspiración, en ella a la vez que le canta a la mujer , a su esposa actual Esperanza, se dirige a Dios, destacándolo por su creación y su bondad:

"Mi Dios que hizo los mares y los cielos,
me dio este corazón que tanto te ama.
Hizo de tu persona un ser tan bueno,
tan lleno de ternura en el alma.
Y bendigo al Señor porque me ha dado
como regalo tu amor y tu cariño
y lloro por lo nidos ya vacíos
que han quedado en la nieve y el olvido.

Por eso como el ave busca el fruto,
busco yo en tu querer la complacencia.
Por eso es que te quiero y sufro mucho
si me faltan tu voz y tu presencia".


Lo mismo ocurre en canciones como "Amor de Dios", "Viejo juguete", "Ante la Cruz" siempre nombra a Dios, pródigo de amor, ternura y dedicación por la criatura humana y que le asiste aún en sus penas y sufrimientos de amor, esos males del corazón.
Don Luis afirma con mucha convición "En todas mis canciones trato de nombrar a Dios", A EL le debemos todo y sin él no podemos hacer nada".

Todas sus canciones expresan vivencias del pueblo, sobretodo del campesino de nuestra región que algunas veces se refleja en los sentimientos gauchos cantados con esa voz pampera que lo ha identificado por más de 60 años de vida artística.

El nombre artístico de "Caballero Gaucho", fue idea del poeta y mánager de la época Don Luis Carlos González, quien viendo que Luis Ramírez no decia mucho ni nada, se le ocurrió el mote. Este nombre obedece a su "voz pampera", excelente y adecuada para cantar tangos, pero este artista también ha cantado muy bien valses, foxes y rancheras.

Irónicamente nunca ha visitado ni ha ido de gira por La Argentina, pero Don Luis me dijo que alguna vez tuvo los boletos de avión en la mano, invitado por el también artista Andrés Falgás, pero no me explicó a fondo el por qué no fue (pero uno deduce que debió haber tenido dificultades de visa, enfermedad o quien sabe).

Con nostalgia recordamos juntos DOn Luis y yo, a muchos otros artistas de la música popular a quienes él les ha sobrevivido:
Lucho Bowen le trajo alguna vez serenata hasta su casa. Lucho Bowen falleció en Cali (Abril 30, 2005) a dónde viajo desde casi la década de los 50 junto a otros famosos como Julio Jaramillo. Murió por dolencias cardiacas a eso de las tres de la tarde...
Con Julio Jaramillo compartió escenario muchas veces y lo recuerdaz como un hombre bastante bohemio y muy depresivo, pero excelente amigo según me contaba "El Caballero Gaucho".
J.J, como se le conocía, murió el 9 de febrero de 1978 en las horas de la noche, segundos después de reír a carcajadas por un chiste. Tan pronto se supo por la radio su muerte, el pueblo se agolpó junto a la clínica y aunque él pidió reiteradamente que no le rindieran homenajes póstumos, cerca de 200 mil personas lo tuvieron en cámara ardiente durante tres días, lo acompañaron al cementerio y con respeto y profundo dolor cargaron su ataúd. Así despidieron al ídolo del pueblo, al zorzal del Ecuador...

(Continuará...)