lunes, 12 de diciembre de 2011

13 de diciembre del 2011: 3er martes de adviento B


Día litúrgico: Martes III de Adviento




Texto del Evangelio (Mt 21,28-32): 

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: ‘Hijo, vete hoy a trabajar en la viña’. Y él respondió: ‘No quiero’, pero después se arrepintió y fue. Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: ‘Voy, Señor’, y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?». «El primero», le dicen. Díceles Jesús: «En verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las rameras creyeron en él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en él».



ES MUCHO MEJOR HACER QUE HABLAR…(actuar que predicar…)

Es una actitud insensata encerrarse en certezas cómodas: los buenos, de los cuales nosotros pensamos seguramente hacer parte, serán salvados, y los otros, los cuales estimamos o creemos no comparten  nuestros valores, nuestras creencias  no lo serán…serán condenados y arrojados al infierno! irán al abismo…Se piensa por ejemplo…

Pero como podemos estar seguros?  De los misterios, de lo que no sabemos (y solo sabe Dios), de lo que no podemos constatar, es mejor no hablar con categorías definitivas…

La parábola de Jesús sobre los dos hijos, donde uno dice Si, pero no  hace nada, y el otro dice NO, pero termina por realizar la voluntad de su padre, viene para romper las certezas.

Es el mismo toque de campana de la parte del profeta Sofonías, que no le da pena denunciar las infidelidades de Jerusalén “la rebelde”, y de todos aquellos, que con todo reclamando (o dándoselas de ser) el pueblo elegido (escogido), no han sabido respetar las exigencias de la alianza. La salvación viene siempre de otra parte, siempre de otra manera, siempre  más allá de nuestras previsiones humanas. Es a partir de un pequeño resto solamente que el pueblo de Dios será restaurado. Este pueblo también será formado por todas esas personas de Buena Voluntad, a quienes no  se les pegaría  la etiqueta de “creyentes”  o de “practicantes”, pero que hacen gestos concretos con los cuales testimonian su amor al prójimo y su sentido de la justicia.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por haber visitado mi blog, espero tus comentarios, reacciones y que continúes brindándome ideas y sugerencias para mejorarlo.
Gustavo Quiceno