martes, 9 de septiembre de 2008

MONSEÑOR MIGUEL ANGEL BUILES: LAS DOS CARAS DE LA MONEDA





“Conozcamos más y mejor al Fundador…bebamos en la fuente de sus escritos…comprometámonos a vivir en coherencia con la herencia espiritual que nos legó…Hagamos posible que su
SUEÑO se haga realidad”
Hna Aminta Gómez (superiora general de las Hermanas Misioneras de Santa Teresita)

Hoy 9 DE SEPTIEMBRE se celebran 120 años del nacimiento de Miguel Angel Builes Gómez , el fundador de los Misioneros Javerianos de Yarumal.

Sobre su vida, ministerio sacerdotal y episcopal han escrito hijos suyos como el Padre Oscar Osorio Jaramillo. mxy (Misionero Javeriano de Yarumal) autor del libro “Un profeta del acontecer nacional” y Maria Dolly Olano. Mht ( Hermana Misionera Teresita), eminentes biógrafos de uno de los Obispos más polémicos pero también carismáticos de este país.

En 1988 cuando se celebró el centenario de su nacimiento, el Doctor Jaime Sanín Echeverry, padre de Nohemí y por petición de los superiores de la comunidad de los Misioneros de Yarumal, sacó a la luz pública la primera biografía sucinta escrita por alguien ajeno a las congregaciones que el prelado había creado. Su visión de laico e historiador profundo, posibilitó una semblanza amena e interesante, pero a la vez intensa del monseñor nacido en Don Matías Antioquia un 9 de septiembre.

Así que para saber y obtener más amplia información acerca de la vida de nuestro Monseñor, llamado por nosotros sus hijos javerianos, teresitas y misericordiosas “Padre Fundador” , bastará con consultar esas fuentes escritas, bien concebidas y presentadas a los lectores en los últimos 30 años, desde cuando se empezó a ahondar y publicar sobre su biografía.

Aunque no hay que olvidar que antes de unas biografías positivas , digamos oficiales de Monseñor, el señor Miguel Zapata editó en 1973 “LA MITRA AZUL”, donde se narran detalles y o anécdotas que no favorecen mucho al que fuera llamado “Obispo misionero de Colombia”. En una de sus primeras alusiones a Builes, Zapata escribe: «No era enjuto como muchos campesinos desnutridos que recorrían las veredas de su pueblo. Creció fuerte y arrogante. Trató de castigar su cabeza con un gesto de modestia que le daba mayor aire de atracción. Ofrecía una sonrisa forzada que constreñía la poderosa mirada innata» (ZAPATA RESTREPO, Miguel. La mitra azul. Miguel Angel Builes: el hombre, el obispo, el caudillo)

Mi cometido en este artículo es presentar diría “Las dos caras de la moneda” haciendo un rastreo sobre la persona de Monseñor Builes en la Gran Red Virtual.

Cabe advertir ante todo que este compendio de citas y artículos de referencia a nuestro personaje, lo hice teniendo en cuenta sólo las primeras 100 de las aproximadamente 4.320 páginas en español que aparecen hoy en el motor de búsqueda de google.com, después de digitar “Monseñor Miguel Ángel Builes”.

La primer fuente accesible en la red para informarse ampliamente sobre la persona del egregio Obispo de Don Matías es http://santoralcatolico.blogspot.com/ que ofrece una reseña completa de MAB desde su nacimiento hasta la muerte y amplia influencia que ha tenido en la historia reciente de Colombia.

En segundo lugar destacaría la página del Padre Gustavo Vélez llamada “Tejas Arriba” , a la que se puede acceder haciendo click sobre este vínculo http://www.tejasarriba.org/builes.htm y donde se hallarán apuntes apoyado en documentos bibliográficos de la hermana María Dolly Olano, el padre Oscar Osorio.mxy y Jaime Sanín.

Como tercer sitio destacado en la Web con información sobre MAB recomiendo la página de la Diócesis de Santa Rosa de Osos (Antioquia), de la cual él fue segundo Obispo en la historia: http://diocesissantarosadeosos.org/portal/content/view/224/213/

En cuarto lugar, es obvio que su la comunidad femenina más representativa del ilustre Monseñor no hiciera alusión en su espacio virtual a su insigne fundador, se puede acceder acá:

Monseñor Builes fue un personaje polémico, de eso no hay ninguna duda, querido por unos, odiado y denigrado por otros. 

Por ejemplo, Según el periodista y economista Alberto Velásquez, en su libro Colombia, Entre el Sismo y el Cisma, a partir de 1948 el obispo de Santa Rosa de Osos, Miguel Ángel Builes, arreció sus ataques contra el liberalismo. Cuenta el autor que sus sermones eran incendiarios y llenos de rencor frente a todos los que militaban en este partido.

Hoy en día, su proceso de beatificación y canonización está en marcha, pero la labor no ha sido fácil, debido a los muchos enemigos que aun le sobreviven en el siglo XXI. Personas que no guardan simpatía por el Obispo de Don Matías, debido a que consideran injustas y exageradas sus posiciones políticas contra el liberalismo y el comunismo en esos años 50 y 60, porque el Obispo de Santa Rosa consideraba que esas posiciones políticas e ideológicas no iban con la Doctrina de la Iglesia y con las buenas costumbres.

Pero es curioso y simpático constatar por los documentos históricos como mi Padre Fundador se opuso a los carnavales, a los reinados, no gustaba que las mujeres usaran pantalón ni montaran a caballo y que mucho menos éstas usaran la minifalda.

Uno de sus anti-biógrafos Miguel Zapata escribe a propósito de lo anterior:

Monseñor Builes fue un líder por excelencia, monolítico en sus creencias, batallador incansable y muchas veces «la voz que clama en el desierto”, en su particular forma de ver las cosas. Se le señaló como cabeza de un clero ultramundano, carlista y cavernario. Sus actitudes, nada diplomáticas en un período en que la Iglesia procuraba crear un ambiente de tolerancia con el partido liberal en el poder, hicieron de él un personaje odiado. Carecía de estrategia. Dice Zapata: «Builes se consideró tutor de la jerarquía eclesiástica en Colombia. Fustigaba a los demás obispos llamándolos perros adormecidos,>. Su voz era la única tronante era anunciar los horrores del liberalismo…(Tomado de http://santoralcatolico.blogspot.com/). Y continúa más adelante este antibuilista:
Su voz era la única tronante para anunciar los horrores del liberalismo. «No sólo se tomó el derecho de trazar normas a la jerarquía en general, sino que delimitó las funciones de los diputados». Por medio de sus ardientes pastorales, Builes lanzó sus rayos no sólo contra las actitudes políticas; casi todos los aspectos de la vida nacional fueron fustigados por su incesante crítica, rico filón para el sarcasmo de sus detractores. Su primera andanada fue contra la moda femenina. En la pastoral de 2 de febrero de 1927 escribió: «Mas como la moda es una dulce tirana, pero TIRANA, a última hora ha dejado de ser moda femenina en las mujeres para volverse en ellas mismas moda masculina, y han resuelto aparecer ante la faz del mundo, pásmese el cielo, vestidas de hombre y montadas a horcajadas [en los caballos] con escándalo del pueblo cristiano y complacencia del infierno [...] La naturaleza humana en su tendencia a la relajación moral, buscó maneras indecorosas de vestir, a través de los siglos; pero jamás llegó a soñar con implantar el uso del vestido del hombre para la mujer. Semejante invención estaba reservada a los tiempos modernos y a la nefanda acción de las logias [...J perdida la mujer se perdió todo». A continuación describía, a sus humildes ovejas de las montañas antioqueñas, las usanzas de hoteles y estaciones de Norteamérica, y, antes que horrorizar, desertaba tal vez la envidia y las ansias de imitar a las pecadoras de ultramar. Rotundamente sentenció: «Nos sentimos movidos a censurar y reprobar, como en efecto censuramos y reprobamos tal práctica abominable ante Dios [... ) reservándonos a Nos personalmente la absolución de este pecado contra la moral cristiana [...] sin que puedan hacerlo ni aun los venerables vicarios foráneos en ningún tiempo». De tal manera, monseñor Builes instituyó dos nuevos pecados, exclusivos para las mujeres de su jurisdicción: el uso de los pantalones y montar «a lo hombre» a caballo, con el agravante de que sólo el obispo en persona podía absolverlas.

“…Como se sabe, tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, Builes incitó a la revuelta y al aniquilamiento de los liberales, etc., etc., atacando, a medida que el mundo progresaba, todo lo que significara mejora en la vida del hombre: el cine, la radio, los bailes, la vida misma… http://www.arquitrave.com/Ajuste_de_Cuentas/p_barba.html

Durante aquellos años de su episcopado, hasta a la invasión de la pornografía en la sociedad parece haberla presentido, y el daño posterior que iba a forjar en las generaciones venideras según el columnista Daniel Pacheco de El Espectador la advirtió, cuando criticó al cine en 1948 pronunciándose acerca del séptimo arte como “uno de los medios más eficaces de dañar las almas si no se le pone cortapisa”.

La música caribeña , especialmente la interpretada por Daniel Santos y Damaso Pérez Prado , parece que tampoco fue de su devoción:
“…Por esa época, a Daniel lo alcanzó un baculazo lanzado por "Nos" Miguel Ángel Builes, obispo de Santa Rosa para toda Colombia. Builes puso el grito en el cielo en un oficio a través del cual exhortó a sus ovejas a no caer en las redes de la música caribeña profana interpretada por el anacobero y por el diminuto rey del mambo, don Dámaso Pérez Prado. Santos, pues, tuvo el honor de haber sido "prohibido para todo católico" como ciertas películas que recibían ese inri en las páginas sociales de El Colombiano, el diario local. 

Seguramente pesó en el ánimo de Monseñor la fama de Daniel, de quien se decía que tenía autorización policial para meterse un cacho de marihuana cuando la yerba apenas crecía en la aceptación de los rumberos. Tal vez a esa fecha se remonte el estigma que durante años pesó sobre el cigarrillo Lucky Strike cinco letras sin filtro, que, decían, se utilizaba como soda o pasante de la marachafa… (http://www.jornada.unam.mx/2005/03/20/sem-oscar.html) 

A partir de 1959, y durante tres años consecutivos, Yarumal realizó las Fiestas del Bambuco, pero monseñor Builes, indignado, promulgó desde Santa Rosa de Osos una homilía en la que criticaba el "desgraciado invento de la fiesta pagana del bambuco". Estas fiestas ponían en riesgo a Yarumal, que era 'un nido de palomas eucarísticas' pero podría convertirse con tanto bailar en "una caverna de serpientes venenosas y una guarida de fieras carniceras". Los organizadores no tuvieron otra opción que llevarse las fiestas para Neiva, en donde se celebran desde entonces.

Y hasta al protestantismo criticó calificándolo como «una quinta columna del imperialismo» para esclavizar a América Latina a los Estados Unidos.

Quienes defienden a MAB argumentan que hay que situar al prelado en el contexto histórico y resulta entonces anacrónico pretender condenarlo hoy…Monseñor siempre buscó con conciencia la verdad, los principios éticos y evangélicos…Que lo hizo con expresiones exageradas y desconsideradas, es cierto, pero no se puede olvidar u obviar la santa intensión que le movía.

Pero también Miguel Ángel Builes también tuvo buenas ideas, agregadas a la fundación de sus comunidades misioneras, es bueno recordar que fue gracias a El que el municipio de Caucasia (Antioquia), hoy no se llame “Cañofístola”, según refiere la historia:
En 1927, el obispo Monseñor Miguel Ángel Builes y los principales líderes cívicos del pueblo de Cañafístula proponen cambiar el nombre de Cañafístula por Caucasia, que significa a orillas del Cauca; ese mismo año es aprobado el cambio de nombre por el Concejo de Margento…

En la página http://www.lopaisa.com/desc.html, Monseñor Builes es loado y catalogado por su autor, como uno de los grandes forjadores de Antioquia, aunque es nombrado de último, no deja de ser reconfortante que se nombre al lado al lado de personajes tan trascendentes para la historia y cultura paisa como el poeta Epifanio Mejía, Rodrigo Arenas, Carlos Castro Saavedra entre otros.
Me permito transcribir y subrayar el verso que rinde homenaje a nuestro ilustre Obispo:

Es bueno señores si se ufanan de su tierra
que guarden un poco su cultura y su sepa
pues paisa que diga que merece respeto
no aclame su ancestro por mero decreto.

Saber de Antioquia no es delito ni ruego,
es llevar en la sangre un puñado de sueños,
es andar por caminos untados de arrieros,
trasegar por el alma de un recuerdo ligero.

Si no fuera la historia del añejo escribano
y el legado febril que han dejado los años
no tendría valor la misión de los hombres
que entregaron su vida como muestra que asombre.

Forjadores altivos se vistieron de mitos
repitiendo los hechos a través de sus hijos
que herederos ufanos transmitieron sedientos
la verdad decorada exaltada en aliento.


Juan de Dios Aranzazu cual bastión legendario
la pureza total del tenaz Belisario
Juan José Botero y su amor por el predio
Don Rodrigo Arenas escultor del egregio.


Pedro Justo Berrío exelente y sincero
José María Bravo el músico entero
Fidel Cano Gutiérrez fundador de los diarios
José María Córdova adalid libertario.


José Félix Restrepo legislador magistrado
Carlos Castro Saavedra el poeta entonado
Don Tomás Carrasquilla escritor especial
la heroína Simona y su clamor nacional.


Alejandro Echavarría fundador empresario
Camilo Antonio Echeverri de los más honorarios
la palabra profunda de Fernando González
el pintor Pedro Nel sembrador de ideales.


El señor Efe Gómez campesino ingeniero
Atanasio Girardot el mártir viajero
Gregorio Gutiérrez declamador del maíz
Doña Bertha Hernández, la mujer y el país.


Fernando Gómez Martínez sutil director
Luis López de Mesa humanista y doctor
Epifanio Mejía un altivo antioqueño
Alejandro López de su estirpe dueño.


Esteban Jaramillo ministro exelente
Javiera Londoño la matrona ferviente
Ciro Mendía el soneto festivo
Liborio Mejía presidente furtivo.


La dama fecunda se dio en María Cano
en Laura Montoya el amor del hermano
en Mariano Ospina la bravura emanada
en Ricardo Rendón la línea marcada.


Paulina Posada y su misión cultural
Camilo C. Restrepo dirigente especial
Salvo Ruiz de Concordia trovador exponente
Baldomero Sanín humanista y docente.


El Ñito Restrepo predecesor folclorista
Francisco de Paula Pérez un gran Periodista
Carlos E. el presidente adorado en altares
la prestancia infinita de Marco Fidel Suárez.


Miguel Angel Osorio realista y profundo
Rubén Piedrahíta gobernante fecundo,
la exquisita Sofía nos dio sus recetas
Débora Arango sus figuras inquietas.

Jorge Robledo Ortiz de la raza sus versos
Ramón Vásquez que dio en óleos sentimientos
el audaz Pepe Sierra destilaba el mañana
Joaquín Antonio Uribe conoció la montaña.


Marceliano Vélez fue activista puro
Carlos Vieco Ortiz compositor maduro
Rafael Uribe el más grande de todos
José María Villa la obra en sus poros.


León Zafir amó la tierra labrantía
Tartarín Moreira la luz de sus días
Jorge Molina las acacias sembradas
Pelón Santamarta la antioqueña anhelada.


Luis Angel Arango su nombre elevó
Don León de Greiff en rasgos voló
Manuel Mejía Vallejo inspiró su novela
Marianito Eusse fulgió en las estelas.


Fernando Botero esculpió en el viento
Carlos Mauro Hoyos mitigó en su aliento
Aníbal Muñoz cardenal del pueblo
Miguel Angel Builes orador del suelo.


Son Algunos Seres de tantos nombrados
que el sino de Antioquia en lo alto han dejado
no se justifica la palabra necia
que cabe en aquellos que sufren de amnesia.


La tierra señores no es reina fortuita
ni es inspiración de ideas gratuitas
es mucho más grande que cualquier acuerdo
nacido del fondo... del útero abierto.

Ayer la palabra de Dios hacía referencia a la misión o el rol del profeta, que es ante todo de ser centinela, ese fue el testimonio del profeta Ezequiel en la primera lectura. 

“…La actitud vigilante es un rasgo del auténtico profeta. Estar atento a lo que pasa para alertar y prevenir al pueblo. El profeta verdadero está siempre atento a escuchar la Palabra de Dios. Lee los acontecimientos de la historia y los interpreta a la luz de la Palabra de Dios”…El profeta centinela, está pendiente de los peligros que acechan al pueblo. Por eso, el profeta es responsable directo de lo que le puede pasar. El profeta tiene la misión de abrir los ojos. Pero también el pueblo puede aceptar o rechazar la interpelación profética. Lo que no está bien, es apsar por alto el peligro…” (comentario de los servicios bíblicos koinonia.org, 23 domingo tiempo ordinario cicloA).

Miguel Ángel Builes entendió su ministerio, misión y episcopado así. Respondió a las circunstancias de una época y actuó y habló con esos sentimientos.
La clave está en contextualizarlo y así asumirlo como debe ser, comprenderlo y por ende tolerarlo, sin desconocer la pasión y la intención que lo movía.

En nuestros días se ha llegado al otro extremo, el del silencio cómplice de los pastores y lideres de la Iglesia. Ya no son muchos que levanten la voz para anunciar y denunciar que es la doble labor de todo profeta. Hace rato que ningún obispo nuestro hace alusión a las raíces directas de la hecatombe, de la violencia y la corrupción que oprimen por ejemplo a Colombia. Cuando mas en algunas ocasiones los Obispos se expresan con respecto a temas poco relevantes y nimios, pero callan ante hechos tan graves como los mencionados.

Quizás haga falta nuevos bríos y un nuevo espíritu que mueva y conmueva a la Iglesia de nuestros días. De todos modos ahí está el testimonio en la historia de Miguel Angel Builes y que sigue siendo un referente, un paradigma para ejercer con más autenticidad la misión profética. Y Monseñor Builes como lo recalca e insiste frecuentemente el padre Oscar Osorio Jaramillo. mxy en sus escritos biográficos de nuestro obispo, MAB fue un contemplativo de la historia y por ende un analista profundo de los signos de los tiempos, que buscaba a la final La Gloria de Dios y la salvación del mundo.

Con todo ahí está persona de Monseñor con su luz y oscuridad, con su pasión y obsesión, con sus dos caras que no podemos pretender desconocer, sobretodo la contraparte. Pienso que ello también, al reconocerlo ha de servirnos para nuestra vida y ministerio y a la vez amar también más la humanidad de nuestro Padre Fundador.

Espero no recibir muchas pullas o críticas condenándome por este compendio. Nuestro hermano el padre Nicolás Vásquez. mxy, el año pasado o antepasado, ya había elaborado un escrito presentando de manera muy detallada y textual esa parte “poco amable y amada e inconveniente” de la imagen de nuestro patriarca y si mal no recuerdo vinieron muchos bastonazos…

Para terminar me atrevo entonces a enviar este artículo al sitio oficial de nuestro Instituto, dejándolo a la consideración de los coordinadores de dicho órgano informativo.

Por iniciativa propia, ateniéndome a las consecuencias yo lo publico en mi blog personal, a donde se podrá acceder libre y abiertamente.

Lo he hecho ante todo buscando que se conozca de manera más completa a nuestro formador y se revele más esa parte humana, apasionada y a la vez defectuosa. No lo hago para que se piense que soy un intelectual y buscar así reconocimientos o halagos (como se insinuó acerca del opúsculo del Padre Nicolás). Y pues a la final , yo no me quedo recalcando sólo lo “negativo”, porque está más expreso en las publicaciones que salen a la luz de manera abierta aquello “iluminador”, “ejemplarizante” y “quijotesco” de Monseñor, mientras que esos defectos episcopales siguen pretendiendo obviarse o ignorarse y por ende ocultarse y mantenerse en el cuarto de San Alejo.

Que quede constancia de mi gran amor y admiración y por supuesto profunda fe y devoción por la vida y obra de quien consideraré siempre mi padre Fundador.

P. GUSTAVO QUICENO JARAMILLO. mxy

Bogotá 8 de septiembre 2008



En El 2000 participé en un concurso de ensayo sobre la vida y obra de Miguel Ángel Builes, mi escrito ocupó el segundo puesto y lo pueden leer acá:



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Mons. Miguel Angel Builes, hecho obispo en 1924 durante el gobierno de Pedro Nel Ospina, es el más experimentado de los prelados antioqueños y nunca ocupó una sede distinta a la de la diócesis en que nació, creció, se educó y fue ordenado obispo. Campesino pobre, no tuvo estudios especiales, se formó en el seminario de Antioquia con clérigos eudistas europeos procedentes de las zonas más católicas de Francia, y fue promovido por Mons. Maximiliano Crespo, a quien sucedió en el gobierno diocesano de Santa Rosa. Conservador radical, con hondas convicciones espirituales, creativo, audaz , manifestó siempre una línea de continuidad inalterable en relación a lo que él consideraba su fidelidad a la Iglesia.
Hay documentos que muestran a Mons. Builes también como objeto de mucho rechazos. Para él ese odio es parte del sacrificio que su apostolado le impone por su entrega decidida a hacer el bien. En el caso de su colega en el episcopado su actitud tolerante en la compleja maraña política de la diócesis de Antioquia era una agresión a la fe católica. Mons. Andrade perdió finalmente el apoyo de la Santa Sede, y salió de la diócesis en medio de una enorme pesadumbre a finales de 1952, casi al mismo tiempo que Mons. Builes recibía la Cruz de Boyacá, que le fue concedida durante el gobierno de Laureano Gómez, y su promoción al solio pontificio que le concedió la Santa Sede. El obispo de Antioquia, enfrentado a la problemática de una diócesis de mayorías liberales, pasaba por ser un obispo liberal, es decir, una extraña figura, “en la que sobra el cura”.

Ahora bien, en las décadas de 1940 y 1950 se dieron tres fenómenos en la ciudad, que impulsaron a la Iglesia a revivir su participación en la política antioqueña. Los cambios económicos y demográficos la estimularon a tomar posiciones ideológicas, que
contribuyeron a la polarización de las relaciones entre liberales y
conservadores. En la década de los cuarenta, la ciudad vivió la
emergencia de sindicatos de orientación marxista, la migración rural y la expedición de una legislación social para remediar las necesidades de la población urbana creciente. En este contexto, y siguiendo a Melo (1988), mientras los sacerdotes jesuitas orientaban la clase obrera en Antioquia, la Iglesia provinciana, por su parte, encabezada por el obispo de Santa Rosa de Osos, Miguel Angel Builes, reafirmaba valores fundamentalmente rurales y tradicionales (http://www.eafit.edu.co/NR/rdonlyres/72BAE6ED-A743-4E83-93EB-E2B864F0F7BF/0/El_lenguaje_de_la_violencia.pdf)

El narrador de EG atribuye esta complacencia en la persecución y la muerte del supuesto enemigo religioso a monseñor Builes, personaje siniestro de la Iglesia Católica que actuó en el país con suma intolerancia desde los años treinta hasta finales de los cincuenta (González, 1976; Zapata, 1973). De él dice: “De Santa Rosa viene un grito, el grito de un esquizofrénico. Grito de muerte, muchos muertos, las manos teñidas de sangre impía recibirán la bendición de Dios Nuestro Señor. Eso predica” (194).

Basta mirar las pastorales de monseñor Ezequiel Moreno a finales el siglo XIX y comienzos del XX durante la guerra de los Mil Días (Valderrama 1986) y las de monseñor Builes desde las décadas del treinta hasta los años sesenta para comprobar el grado de intolerancia religiosa y fanatismo político de estos jerarcas de la Iglesia católica (González F. 1976; Zapata 1973, 1978).

Para las autoridades de la Iglesia, los peligros que amenazaban la Religión y la Patria eran el comunismo, las sectas y los partidos anticristianos, que “afilan sus puñales contra el corazón de la iglesia y las instituciones de la república (Semanario 9 de Abril, Mayo, 21,1948, 8); según monseñor Builes, obispo de Santa Rosa de Osos, se debían defender los intereses religiosos señalando los peligros espirituales como lo demandaba el Papa y de lo cual él mismo daba ejemplo: “mostrando al enemigo y ordenando a los sacerdotes, religiosos y religiosas de Italia y del mundo acudir a las urnas y votar contra los enemigos de Cristo” (1948, 8). De ahí que, de acuerdo con las normativas del Papa -Pío XII-, y como afirmaba Monseñor Builes, había que acudir a las urnas y votar contra los enemigos de Cristo…

En junio de 1948 la carta pastoral vuelve a ser tema, los católicos debían entonar preces de desagravio al Corazón de Jesús, el viernes 4 de Junio que era su día clásico, por las ofensas que le hicieron las turbas rojas en la tarde nefasta del viernes 9 de abril: «Todos los católicos deben desagraviar a Jesucristo, ha dicho Monseñor Builes, por las ofensas que padeció el 9 de Abril» (Semanario 9 de Abril,Junio 4, 1948, 6). De lo anterior, se puede deducir el vínculo entre la Iglesia y la Política,visible en esa campaña de reorganización moral que se precisaba para salvar la República; la Iglesia edificó un orden y un controlpolítico-moral que precisó de la construcción del enemigo.




“A los 120 años de su nacimiento, Monseñor Builes emerge como paradigma para imitar, escuela espiritual para vivir, adalid para seguir. Nuestro Padre, no ha muerto, permanece. Su figura se acrecienta con el paso de los años; su herencia, rica herencia, se nos entrega generosamente en la medida en que logremos penetrar en la profundidad de esa mina inagotable, su sólida espiritualidad. El sigue alentando el ardor misionero de sus hijos, con el testimonio de su vida carismática y profética. Para la familia MAB, LA CELEBRACIÓN DE ESTA EFEMÉRIDES de su fundador, se convierte en exigencia de FIDELIDAD; en un punto de apoyo, para tomar nuevo impulso misionero, para expresar que para nosotros (as) como para Pablo, y como para el amado Fundador, “el amor de Cristo nos apremia” (2 Cor 5,14) y la situación de la humanidad no evangelizada, son acicate continuo que nos impulsa en forma generosa y comprometida al anuncio del Evangelio” (Hna Aminta Gómez (Superiora General de las HMT)

lunes, 25 de agosto de 2008

EN LOS 470 AÑOS DE BOGOTA



No podía dejar finalizar el mes de agosto sin escribir sobre este espacio personal, algo sobre el cumpleaños 470 de Bogotá. El pasado 6 de agosto la capital de Colombia cumplió un año más desde su fundación por allá en 1538 bajo la dirección de Don Gonzalo Jiménez de Quesada. Sí porque eso de decir que fue fundada por Gonzálo Jiménez solamente, es injusto , porque se pretende obviar u olvidar a cuántas personas le colaboraron y estuvieron detrás del proyecto urbano.
Bogotá antes de la llegada de Gonzalo Jiménez de Quesada, su fundador, estaba habitada por las culturas Chibcha y Muisca que se extendían por lo que es hoy Bogotá, Tunja, Iracá, Tundama y Guanetá, la zona estaba organizada bajo el mando de dos jefes: el Zipa y el Zaque.
Gonzalo Jiménez de Quesada, general español encargado de buscar el mítico El Dorado, llega a América por el norte en 1537 en compañía de 750 hombres. Una vez en Bacatá somete, asesina y maltrata en compañía de su tropa a indígenas por las ansias de oro y esmeraldas.
Después de la muerte del Zipa de Bogotá, Quesada decidió fundar una villa para establecerse en el terreno conquistado, y por la consigna de los conquistadores de "fundar y poblar" para establecer un gobierno estable y una vivencia ordenada para los indios. La villa fue erigida en Thybzaca (hoy Teusaquillo) por su abundancia de aguas, la cercanía de recursos como madera, piedra, tierras, y la protección del viento que les daban los cerros Monserrate y Guadalupe.
Comenzaron con 12 bohíos y una modesta capilla construida por los indígenas y se escogió el día de la "Transfiguración del Señor", 6 de agosto, para la celebración por la edificación la villa y por el terreno tomado que nombró Santa Fe de Bacatá en honor a Santa Fe de Granada, lugar de origen de Jiménez de Quesada. La fundación de Bogotá coincide con la llegada de otros dos exploradores europeos, Sebastián de Belalcázar (que fundaría posteriormente la ciudad de Cali) y el alemán Nicolás de Federman.
Aunque no existe acta de fundación de la ciudad, se aceptó como fecha de fundación el 6 de agosto de 1538, pues según cuenta la historia, aquel día el sacerdote Fray Domingo de las Casas ofició la primera misa en la capilla erigida en el centro de la villa. Ese día también se nombró a la región Nuevo Reino de Granada. El poblado luego se llamó Nuestra Señora de la Esperanza, después se llamo Bogotá y finalmente se bautizó con el de Santa Fe de Bogotá Distrito Capital en 1991.

Me encontré con Bogotá por primera vez por allá a finales de 1992, recién cumplidos mis 20 y una pizquita de años…Anduve primero un poco por el barrio San Francisco en el sur, donde vivía uno de mis amigos de infancia (Ariel Quiceno) con su esposa e hija y algunos otros de la familia. Recuerdo después que subí a uno de sus cerros más emblemáticos (sino el más) a Monserrate en compañía de un compañero de seminario (Darío Castillo), allí asistimos a la Eucaristía y me impresionó bastante el movimiento y la romería que suscitaba el Cristo negro caído ubicado en uno de los rincones de la gran capillaque todo mundo llamaba “El Señor caído”.. A lado y lado de la gran mole sacra, encontraba placas y escritos bajo diversas formas que testimoniaban los milagros obrados por tal advocación (si se puede llamar así) del señor Jesucristo.
Antes me había impactado la subida allí en un aparato que llamaban teleférico, especie de ascensor conducido por una cuerda gruesa y resistente y no puedo ocultar que me dio cierta fobia la montada en las alturas.
El frío que cala hasta los huesos siempre ha sido una característica de la capital. Ubicada a 2640 metros sobre el nivel del mar, en una meseta de la Cordillera Oriental de los Andes, es de esperarse temperaturas que a veces llegan hasta bajo cero.
Confieso que en un principio Bogotá no me gustó. Más bien la impresión fue negativa, pues sumado al frío, uno sentía la tensión y el stress por lo que hablaban de su inseguridad: robos en buses y calles, agresiones, asaltos que terminaban en asesinatos en sitios asolados y oscuros, y la estigmatización de violentos que se le daba sobretodo a ciertos barrios del sur. En esa época se hablaba de un censo de 6 millones de personas.
Aunque después tuve la oportunidad de caminar por las calles y pernoctar en habitaciones y o casas del centro, descubrí muy pronto que el ambiente de norte, centro y sur diferían mucho entre sí.
Pero hoy la realidad ha cambiado. Y aunque se sigue hablando actualmente de lo inseguro que es Bogotá, no se puede negar la transformación importante que ha sufrido para bien en muchos aspectos. Esta ciudad llamada la Atenas suramericana, dicen que por su gran nivel cultural, y por contar con eventos como el Festival iberoamericano de Teatro, la feria del libro, los grandes conciertos musicales, etc., ha mejorado por otro parte también en su cultura ciudadana y su organización urbana.
La mayoría de la gente dicen que en esta transformación positiva de la ciudad tuvieron que ver mucho dos administraciones encabezadas primero por Antanas Mockus y después por Enrique Peñaloza. Ambos dirigentes son considerados hoy día entre los mejores burgomaestres que ha tenido la capital inmensa de los colombianos.
Ellos al menos lograron hacer olvidar un poco ese ambiente agreste y negativo que tenía por tradición la gran urbe. Hicieron relativizar a sus habitantes los inmensos huecos que no faltan en sus calles, hicieron creer a la gente que por la educación y la honesta y transparente inversión en parques, sitios de recreación y una mejor organización del comercio, esta Bogotá podría mostrar otra cara y así le hicieron creer a los colombianos en una Bogotá coqueta, cariñosa, acogedora, perteneciente a todos los colombianos.
Y es que Bogotá es de todos y de nadie. Acá han llegado personas de todas las regiones del país en busca de mejores oportunidades, de una mejor suerte, la construcción de un mejor futuro. Junto a Cali, es Bogotá la mejor plaza para encontrar empleo o trabajo. Durante muchos años la gente ha llegado y se ha instalado acá junto a su familia, tanto que hoy por hoy se habla de que Bogotá tiene un poco más de 7 millones de habitantes.
Aunque muy criticado y vilipendiado, , el sistema de transporte masivo TRANSMILENIO también ha mejorado en parte el problema del desplazamiento de la población y aunque no se invirtió desde un primer momento en la construcción de un metro, en parte esos buses modernos de origen brasilero han contribuido a mejorar un poco el caos de transporte de pasajero que aun es de notar… por eso algunos le parodian el nombre llamándolo “transmilleno””, pues sobretodo en las horas pico son inabordables y uno tiene que soportar empujones, estar dispuesto a correr por las congestionadas estaciones y no lo dejen, debido a que paran y se van inmediatamente… Otros demoran en llegar y algunas rutas son escasas. De otro lado , al parecer los horarios son de incumplimiento y todavía hoy día carece de estrategias efectivas de educación e información para los usuarios , pues es comprobado que aún muchos se pierden y no se encuentran con este moderno método de viaje en los semi-ungulados buses rojos.
Pero ahí está Bogotá amenazada hace tiempo con un gran terremoto, los esfuerzos se ven por prevenir y evitar una gran catástrofe, por ello se están haciendo simulacros y dando conferencias y seminarios en las empresas, hospitales, zonas residenciales y colegios así prepararse para el momento…La gran pregunta es, en qué momento arribará? Que Dios nos coja fuera de aquí y si acá estamos que nos coja confesados como dicen por ahí.
De otro lado por estos días se habla de “la inseguridad en las calles bogotanas”, tal vez más que nunca antes. Pareciera que hubiera un “delirio de incertidumbre” entre muchos, una especie de “obsesión” que pretende crear pánico y transmitir esa “paranoia” que se está sufriendo. Es verdad que en los últimos días, sobretodo en el centro han ocurrido casos por demás curiosos como aquel , recuerden, del indigente que arrebató el arma de un policía, asesinó a alguien e hirió unos cuantos…Y por ello la policía está en vilo ya que inclusive ha habido casos de agresión y robo en “las narices de los gendarmes” y ellos no se han dado cuenta.
Pero lo que si me preocupa a mí es el origen de esa violencia que radica en la mayoría de los casos en una falta de más tolerancia entre las personas por un lado, y de respeto a la vida por el otro. Imagínense que según reportes de la policía , entre las 6 de la tarde del pasado viernes 22 de agosto y la madrugada de ayer domingo 24, se reportaron en la capital 3565 riñas entre amigos y familias. La causa de ello el mal uso de las bebidas alcohólicas y el abuso de las drogas. En una de esas riñas perdió la vida un policía bachiller y otro resultó herido.
La verdad acá en Bogotá hay que andar con tino, prudencia y con los sentidos muy despiertos, mirando fijamente en las esquinas y tratando de “no dar mucha papaya” sobretodo de noche. Aunque es lastimoso y duele verdad ver tanto aire de desconfianza entre los transeúntes y usuarios del transporte tanto en buses como en el transmilenio. Las personas vamos como prevenidos, armados, caminando con semblante huraño, mirando con desconfianza y omitiendo saludos y sonrisas. Qué pena, ver como cada quien se aisla con los audífonos en las orejas, ensimismado y perdiéndose la oportunidad de hacer una nueva amistad y agrandar el grupo de amigos…
Es posible vivir así? En medio de la indiferencia, la mala educación, la desconfianza …Es propio de seres humanos esto? O acaso será la ley de los tiempos modernos en las grandes urbes? Hasta cuando este ambiente?
No será que si nos propusiéramos cada uno ensayar a ser afables, amables, repartir sonrisas o al menos dar el saludo, esto se metamorfosearía poco a poco? Tal vez disminuiría el nivel de depresión y de crisis que inclusive ha llevado a la muerte a tantos.
Qué bueno cambiarle la cara a Bogotá y aunque permanentemente esté fría por el invierno , que bueno sería si nosotros nos propuiéramos ponerle cara amable cada día al andar por los espacios públicos? Ahí creo daríamos origen entonces a la “Bogotá coqueta”, ahí si la acercaríamos de verdad a las estrellas de la concordía, la simpatía , la alegría y tolerancia que debe existir siempre entre los seres humanos que habitan sobre el mismo planeta bogotano… He dicho.
FELIZ CUMPLEAÑOS BOGOTA