jueves, 7 de julio de 2011

La creadora del mundo de Heidi: JOHANNA SPYRI, en el 110 aniversario de su muerte



En los 110 años de su muerte
 La creadora del mundo de Heidi

Corrían los fines de los años 70’s  y tanto niños como adultos vivíamos fascinados por la magia de la televisión. Las series de dibujos animados de origen japonés, eran muy apreciadas, a pesar de las imágenes en  blanco y negro que aún no daban paso a la vistosidad de los otros colores en la pantalla chica (a mi pueblo llegaría el primer televisor a color en 1981).

Como no recordar a El Capitan Centella, a Remi (sin familia), Marco (De los Apeninos a Los Andes), Corazon y Heidi.

Heidi seria la mas famosa entre todas las sagas infantiles. La historia conmovedora de aquella pequeña nina huérfana de los Andes, que aprende de la vida y del mundo al lado de su abuelo, del perro Niebla, Pedro , las cabras y demás amigos marco a muchos de nosotros durante nuestra infancia.

Un 7 de julio , un día como hoy pero de 1901, o sea hace exactamente 110 anos moria la autora del mundo heidiano: JOHANNA SPYRI.

"Desde la risueña y antigua ciudad de Maienfeld parte un sendero que, entre verdes campos y tupidos bosques, llega hasta el pie de los Alpes majestuosos, que dominan aquella parte del valle. Desde allí, el sendero empieza a subir hasta la cima de las montañas a través de prados de pastos y olorosas hierbas que abundan en tan elevadas tierras".

Con esta poética descripción, comienza la más famosa de las obras de esta autora, que ha hecho las delicias de todos los niños del mundo durante varias generaciones: Heidi.
Johanna Spyri nació en Suiza como Johanna Louise Heusser, el 12 de junio de 1827, en la aldea de Hirzel, en las alturas, a unos 11 km de Zúrich.

Hirzel es un pequeño poblado emplazado en la verde falda de una colina. Para llegar hasta allí hay que atravesar extensos bosques de pinos; cuando estos terminan, el sendero está bordeado por árboles frutales. En la aldea hay flores por doquier, las casas son pequeñas y confortables, teniendo la mayoría de ellas una huerta y también jardín.

Johanna fue la cuarta hija del matrimonio formado por el Dr. Johann Heusser y de la poetisa Meta Sebweizer. Su casa blanca, que aún se conserva, esta ubicada en las afueras de Hirzel, justo cuando el terreno comienza a ascender la montaña verde. Desde la ventana del piso superior, se obtiene una vista de los pinos y del Lago de Zúrich. Johanna fue una niña sensible, con enorme amor por la música, las aves y las flores de los campos alpinos y de los bosques cercanos a su hogar.

La escuela a la cual concurrió primero Johanna, y luego sus hermanos, había sido un granero en medio de un sembradío. Seguramente su primer maestro debió haber sido muy poco hábil para confundir su timidez con holgazanería, humillándola constantemente ante toda la clase. El resultado fue que la sacó de allí y la envió a la otra escuela de la aldea, que funcionaba en casa del pastor de la villa.

A los 14 años, Johanna fue a vivir a Zúrich a la casa de una tía, y allí asistió durante dos períodos lectivos a clases de idiomas extranjeros contemporáneos, al mismo tiempo que tomó lecciones de piano. Luego pasa un año en un internado de la ciudad de la Suiza francófona, Yverdon.

Su afición musical siempre fue evidente. Le gustaba mucho el piano, hasta que escuchó el sonido del arpa. Un día, cuando ella y su amiga Netti Fries caminaban por las calles de la ciudad, vieron un arpa en el escaparate de una tienda musical. Decidieron comprarla pero no tenían el dinero suficiente. Sacrificaron entonces sus ahorros, juntaron el dinero de ambas e hicieron la compra. Como no se decidían en cual de las casas quedaría guardada el arpa, llegaron a un acuerdo: la intercambiarían cada dos semanas. Así fue que Johanna cumplió uno de sus más grandes sueños: aprender ese difícil pero bello instrumento de cuerdas.

Durante siete años, entre 1845 y 1852, Johanna se transforma en maestra de sus hermanas menores, aprovechando el tiempo libre para hacer lecturas que fueron enriqueciendo su capital intelectual y espiritual. En las épocas de vacaciones, su afinidad con la naturaleza la llevaba hacia la región de Chur, escenario que luego sería trasladado como la principal escenografía de la acción de Heidi.

En 1852, su vida cambia radicalmente. Su hermano Theodor, estudiante de medicina, tenía un amigo estudiante de derecho, Bernard Spyri, quien desarrollaba también las tareas de editor del diario Confederated Newspaper. En una oportunidad, cuando Bernard visita a Theodor, conoce a Johanna, se enamora de ella y terminan casándose, radicándose definitivamente en Zúrich.

Para ocupar el tiempo que le quedaba libre y para no sentirse tan sola, sobre todo porque sentía mucha nostalgia de sus lugares, comienza a participar, junto con dos amigas, en un grupo artístico y literario. No obstante estas distracciones, su espíritu va decayendo hasta sumirse en una honda depresión y un sentimiento de soledad superlativo que la hicieron sentirse realmente enferma. Esta vivencia sería trasladada luego a la historia de Heidi, cuando la niña debe dejar Suiza para vivir en Fráncfort, lejos del aire puro y del sonido del viento entre las hojas de los pinos. Sólo pudo superar esta dolencia cuando nació su hijo, Bernhard, en 1855.

A partir de 1868, el Sr. Spyri es nombrado contador de la ciudad. Debido a las nuevas obligaciones y a tener que frecuentar otros círculos sociales, el matrimonio se muda a una casa en el centro de Zúrich, cercana al lago. Su hijo, a la vez, avanza en sus estudios musicales y llega a ser un buen violinista, ejecutando dúos con su madre al piano. Es durante esta época que Johanna comienza a escribir con intensidad, con el objeto de recaudar fondos para la Cruz Roja Internacional y su primer libro Una hoja en la tumba de Vrony, ve la luz en 1871, firmada sólo con las iniciales J.S. En 1870, cuando Johanna tenía 43 años, mientras Europa soportaba la Guerra Franco-Prusiana, con la intención de hacerle pasar momentos gratos a su hijo, su pluma abordó con pasión los propios recuerdos infantiles, que fueron plasmándose con maestría infinita en la vida de la niña huérfana que va a vivir a las montañas con su abuelo. Había nacido Heidi, que sería publicado diez años más tarde, en 1880, ya con el nombre de su autora, de ahí en más: Johanna Spyri.

Entre 1872 y 1873, continúa produciendo obras narrativas, enlazadas por un tema en común: las felices vivencias del pasado, de la infancia y adolescencia, ensambladas en el proceso del cambio interior que el presente ocasionaba.

A partir de 1879 comienza el período más productivo en la narrativa de Johanna, escribiendo veinte libros en cinco años, período que corresponde a la publicación de Heidi.

1884 es un año que la marcaría para siempre, pues fallecen primero su hijo, aquejado de una larga enfermedad, y luego su esposo y compañero, quedando sola en la vida. Decide mudarse de casa, consigue una vivienda más céntrica, y una sobrinita va a vivir con ella para que no se sintiera completamente sola. A partir de entonces Johanna hace muchas obras de caridad y escribe para deleitar a su sobrina, tal como había hecho con su hijo tres lustros atrás.

Viuda a los cincuenta y tres años, Johanna Spyri vivió serenamente en Zúrich, escribiendo muchos cuentos sobre los niños que viven en las montañas, con sus costumbres y sus juguetes que ellos mismos fabricaban, y su continuo diálogo con los animales y los paisajes del entorno. Así, en los últimos años de su vida, entre 1886 y 1901, escribe cuarenta y ocho cuentos, tomando vacaciones durante los primeros meses del nuevo siglo pues su agotamiento era muy grande. Se traslada entonces a distintos puntos de los Alpes suizos, llega también al norte de Italia, e incursiona por el Lago de Ginebra.

Esos relatos comenzaron a adquirir fama en el mundo exterior, Johanna comenzó a hacerse muy conocida y el requerimiento de los críticos, editores y gente de letras era permanente, por lo cual la autora de Heidi evadió cada vez más el contacto con el público. Deseaba sinceramente evitarlo, porque prefería "no exponer los aspectos más íntimos y profundos de su alma ante los ojos humanos”.

Falleció en Zúrich, el 7 de julio de 1901.

Suiza siente verdadero orgullo de Johanna Spyri y su obra, y las ha homenajeado en múltiples oportunidades en sellos postales y moneda. Evidentemente, Heidi resultó a todas luces más famosa que su creadora ya que es, sin lugar a dudas, uno de los personajes más conocidos de la literatura suiza en general y de la literatura infantil en particular. No sólo es una figura literaria, un personaje de ficción, sino que es la encarnación alegórica de la sociedad suiza pues representa la naturaleza intacta de los Alpes con sus praderas, montañas y paisajes idílicos.

Además de la serie de "Heidi", otros libros de la autora son: Grittli, Jörli, La pequeña salvaje, El lago de los ensueños, Luisita, Sin patria, Heimatlos", Sina y Verirrt und Gefunden".


HEIDI DE LOS ALPES
DATOS GENERALES
Nombre originalAlps no shojo Heidi
Historia originalJohanna Spyri (Libros "Heidi" y "Otra vez Heidi")
Serie de TV52 episodios de 25 min c/u
Película1 Película de 107 min. con un resumen de toda la serie.
Año de producción1974
DirectorIsao Takahata
GuiónYoshiaki Yoshida
DiseñoYoichi Otabe, Hayao Miyazaki
AnimaciónToshiyasu Okada
MúsicaTakeo Watanabe
ProducciónZuiyo, Fuji TV

HEIDI
Estrenos:

España Finales años 70
Duración: 20 minutos.
Género: Producción: 

En España fue la segunda serie japonesa emitida (la primera fue "meteoro speed racer"). en 1975 por tve-1.
 HEIDI
Quizá ha sido una de las series con la que más hemos llorado. Entrañables esas escenas de Heidi cuando vuelve a las montañas, cuando Clara comienza a caminar.
Estos dibujos fueron uno de los grandes éxitos de RTVE, todos permanecíamos los sabados por la tarde pendientes de esta niña con los mofletes sonrojados



Heidi es una niña que vive en los Alpes junto a su abuelito. Heidi saca a pastar a las cabras y juega con su perro Niebla, su cabrita Copo de Nieve, su pajarito Pichi y su amigo Pedro. La historia cuenta sobre todo esto, y ademas de cuando Heidi es llevada a la ciudad para acompañar a Clarita, una niña minusválida muy solitaria, y la pobre Heidi se ve en la situación de tener que aprender a vivir usando maneras educadas y sufrir los regaños de la institutriz de Clara (la Señorita Rottenmayer). Despues de mucho tiempo, el Padre de Clara se entera que Heidi está muy triste y entonces la deja volver donde su abuelito.
Otros personajes que aparecen en la serie son la madre y la abuela de Pedro. Esta última era ciega, y quería mucho a Heidi.
Una característica de heidi son sus mejillas coloradas (claro, si vive en la montaña donde a la gente se le sale la salud hasta por los cachetes). Una de las cosas que recuerdo de cuando niño es unas figuras de plumavit de heidi y los demas personajes que me compraba mi familia. A mi me gustaban mucho y parece que por la época eran muy populares.
En ingles, el nombre de la serie es "Heidi, girl in the Alps" y en Japones es "Alps no Shojo Heidi". Tiene 52 capítulos y fue producida durante 1974 por la compañía Zuiyo Enterprise.
La serie de televisión está basada en la novela alemana de Juana Spiry del mismo nombre. También existe una pelicula basada en esta novela, con Shirley Temple interpretando el papel de Heidi.
 

Canción de entrada

La canción de la serie
Abuelito dime tú
lo que dice el viento en su canción
abuelito dime tú
por qué llovió por qué nevó
 
Dime por qué hasta aquí subí
dime por qué yo soy tan feliz
abuelito, nunca yo de tí me alejaré

Abuelito dime tú
que el abeto a mí me vuelve a hablar
abuelito dime tu
por qué la luna ya se va

Dime por qué hasta aquí subí
dime por qué yo soy tan feliz
abuelito, nunca yo de ti me alejaré
Canción de salida

Mira el sol..
como sale..
por detras de las montañas..
la cabaña ya se abrió...
que bien..!!
junto a las cabritas correré.

Cuando llegue Pedro jugaré con él
y veré la nieve derretirse al sol...
oye ya ,...
como niebla
como corre y como salta
ya resalta el cielo azul
Que bien!
Junto a las cabritas correré
Cuando llegue Pedro.....



Bibliografía:







miércoles, 6 de julio de 2011

10 de julio del 2011 : 15o Domingo del tiempo ordinario A



A GUISA DE INTRODUCCION

Dios persiste y siembra

Al releer la parábola de este domingo, me ha resultado difícil comprender la lógica del sembrador. La semilla es preciosa. Por qué entonces lanzar con negligencia y como con cierto desinterés los granos al bordo del camino, en el suelo pedregoso  y entre las espinas? No hubiera sido más sensato sembrar únicamente entre la buena tierra?

Cuando uno piensa por un momento se da cuenta de que igual que el sembrador del evangelio,  la comunidad cristiana actúa de la misma manera. Los resultados no se presentan siempre según nuestras expectativas ni responden totalmente a nuestros objetivos o ideales y sin embargo nosotros seguimos catequizando a los niños, iniciándolos en los sacramentos, presentándole a Jesús nuestro Señor y nuestro Dios.

A través de nuestras palabras y nuestra vida, invitamos a todos a acoger la Palabra del Evangelio y a vivir en comunión con Cristo.

Nos parecemos mucho al sembrador de la parábola.

La Buena Nueva (noticia) es que  el sembrador es  Cristo mismo. Él no sigue la lógica de los hombres, sino la de Dios: “Aquello que es locura para el mundo, Dios lo ha escogido para confundir a los sabios; lo que es débil para el mundo, Dios lo ha escogido para confundir a aquellos que son fuertes” (1 Cor 1,27).

Estamos invitados a imitar a Cristo cuando sembramos generosamente, lanzando la semilla  a los 4 vientos. Tengamos confianza. Dios lo ha prometido: “Mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mi sin resultado, sin haber realizado lo que yo quiero, sin haber cumplido su misión” (Isaías 55,11).



UNA APROXIMACION PSICOLOGICA y POLITICA DEL EVANGELIO:

Dos experiencias superpuestas:

La parábola del sembrador es un buen ejemplo de la parábola que ha perdido su contexto y su significado primitivo. Llegando a ser un enigma, se le ha transformado en una alegoría, imaginando un sentido simbólico para cada detalle de la historia.

Varios indicios nos llevan a pensar esto.

Primero que todo, cuando Jesús traía a colación una parábola sobre determinada situación real, Él no tenía necesidad de explicarla, porque una buena historia no tiene necesidad de explicación. De otro modo, faltaría el efecto u objetivo a alcanzar.

Enseguida, una cuestión lingüística: en el parágrafo de la interpretación de la parábola  (v.v 18-23) hay varias palabras desconocidas en el resto de los 3 primeros evangelios, pero que llegaron a ser expresiones espirituales típicas dentro de la iglesia primitiva: sembrar por anunciar (el evangelio), raíz por enraizamiento (interiorización, interioridad), hombre de un momento: expresión griega que no tiene equivalente en la lengua hebrea de Jesús, palabra en el sentido de Evangelio, de enseñanza…

Tercero, en boca de Jesús, la imagen de la cosecha tiene siempre un sentido escatológico, es decir, relacionado con la venida de Dios (en los últimos tiempos, en el juicio final) que llegará para tomar posesión de su Reino.

El sentido original y o primero de la parábola utilizada por Jesús seria en verdad el siguiente: en su recorrido ningún accidente  podrá impedirle a Dios hacer desbordar o explotar (mostrar) la abundancia de su amor; el reino debuta en una situación anodina, aparentemente marcada por la resistencia y el fantasma de los fracasos, pero la explosión de la fiesta no será menos sorprendente. De este modo entonces también esta parábola  se acerca a la significación precisa de las otras parábolas  sobre el crecimiento y la fermentación del Reino, que siguen inmediatamente a este relato (Mateo 13,24-35).

Pero cuando el evangelio comienza a ponerse por escrito, ya no se trata de convencer a la gente de que el Reino está llegando, como en el tiempo de Jesús; se trata más bien de convencer, de perseverar en la fe a pesar de las dificultades, la persecución y la seducción de las riquezas (vv.21-22). Es ahora que se orienta la parábola hacia una alegoría que presenta las diferentes cualidades de la fe e invita a los creyentes en dificultad  a tener coraje  y a profundizar en su fidelidad en el sentido de su primera opción. Así, la parábola no habla ya más del Reino que se acerca (que viene) sino de la fidelidad a conservar!

La parábola del sembrador tal como se nos presenta hoy, además de comunicarnos las convicciones íntimas de Jesús,  nos da acceso a la experiencia de los primeros creyentes (cristianos). Y para nosotros hoy, los dos mensajes se pueden fusionar: por la calidad (el ejemplo) de vuestra vida, vosotros acogéis desde ya este amor que explotará muy pronto   (o se manifestara con magnificencia) en una fiesta universal.


POR QUE LAS PARABOLAS?

Mateo atribuye a Jesús una razón bien desconcertante sobre el por qué de la utilización de parábolas: Él las habría empleado para evitar que los otros auditores distintos a los doce comprendieran lo que él quería decir.

Y para apoyar esta explicación, Mateo pone en boca de Jesús una cita de Isaías donde Yahvé manda al profeta: “vuelve pesado el corazón de este pueblo, hazlo sordo (duro de oreja), véndale les ojos, de miedo que sus ojos no vean, que sus oídos no escuchen, que su corazón no comprenda…” (Is 6,9-10).

Pero más allá de la cuestión sobre las parábolas, Mateo se concentra acá en el problema del rechazo de Jesús, que se encuentra sistemáticamente descrito en los dos capítulos que preceden. Se le hace necesario explicar el cómo es posible que un liberador enviado por Dios sea rechazado por aquellos mismos que Él viene a liberar.

Para resolver este problema,  Mateo, siguiendo a Marcos utiliza conjuntamente dos soluciones. De un lado, la citación de Isaías dejando entender que Dios había previsto el rechazo de su enviado.

Enseguida, Mateo separa los auditores de Jesús en dos grupos bien distintos: de un lado las multitudes a las cuales Él se dirige (les habla) en parábolas (vv.3 y 10), y del otro lado el grupo de los discípulos, a quienes explica el sentido de esas mismas parábolas (vv.18).

En la época cuando el redactor del evangelio se pone a trabajar, ya habían pasado 40 años después de la muerte de Jesús.

Lo esencial del contenido de las parábolas ha sido conservado, pero muchas de entre ellas habían perdido de manera irremediable el contexto preciso de su utilización y con ello el objetivo con el cual Jesús las había empleado (cfr. Mateo 7,6; Mateo 24,28). Ahora comprendemos  por qué los redactores de los evangelios han llegado a ver las parábolas como enigmas.

Partiendo de esto, era bien tentador pensar que Jesús había servido los enigmas para la gente que tenían mal disposición con Él y que había reservado las explicaciones pertinentes a aquellos que se mostraban más receptivos, a saber los apóstoles.

Estas observaciones  nos permiten entonces percibir y o distinguir claramente las preocupaciones del evangelista, sin eliminar o pasar por alto la realidad de la sorda resistencia a la cual Jesús se vio expuesto.

Con la ayuda de las parábolas y de otros métodos, Jesús fue a las cuestiones de fondo y tal como hoy uno no ha querido seguirle hasta allá.



 REFLEXION

El sembrador salió a sembrar


La parábola como género literario estaba muy presente en la literatura hebrea. Se conocen alrededor de 3.000 parábolas y Jesús las utilizaba con regularidad. 

 El rabino Klausner de la universidad hebraica de Jerusalén, decía que las parábolas de Jesús se constituyen en lo mejor de la literatura judía.

La palabra « parábola », en hebreo «mâchâl», significa “relato simbólico destinado a hacer descubrir un significado escondido”.  La parábola no se impone, ella propone y despierta. Ella manifiesta un gran respeto por los oyentes y se dirige a la capacidad de imaginación de aquellos que la escuchan.

Durante tres domingos consecutivos, vamos a escuchar las 7 parábolas que Mateo ha agrupado en el tercer gran discurso de su evangelio. Jesús se encuentra en un momento difícil de su ministerio: se enfrenta a la hostilidad abierta de los jefes religiosos que han decidido de eliminarlo y a la indiferencia de las multitudes que están decepcionadas por este Mesias que no quiere avanzar hacia la acción política.

En la parábola del sembrador, el interés de Jesús está dirigido hacia la semilla del Reino de Dios.  En respuesta a esta semilla, los primeros cristianos tenían la preocupación y o el deseo de llegar poco a poco a ser buena tierra para recibirla (acogerla) bien.

La parábola del sembrador es ante todo una invitación a la esperanza.

A pesar de todos los obstáculos, la cosecha será buena, dice Jesús : del 30, del 60, del 100 por uno.  Los resultados anunciados superan en mucho todas las esperanzas de los agricultores de su tiempo. Ellos podían esperar en una buena cosecha, entre el 5 y el 8 por uno. La parábola del sembrador es entonces, primero que todo una invitación a la esperanza.

Muchos de entre nosotros, tenemos experiencias de sembrar, en nuestros terrenos, jardines, huertas. Las legumbres y las flores crecen en abundancia y en los campos vemos aparecer el café, la caña, el maíz, el cacao o la harina, la avena, etc.  La semilla ha caído en la buena tierra y ella produce en abundancia. Sin embargo, sabemos igualmente que no siempre es fácil de hacer fructificar nuestras semillas. Hay demasiada lluvia o muy poca, muy poco sol, muchos insectos, muchos pequeñas plagas, etc.

Jesús conocía los obstáculos con los  que la Palabra de Dios se encontraba. Pero él también sabía que esta Palabra tenía el poder de transformar un terreno rocoso en una tierra fértil. El profeta  Isaías nos dice en la primera lectura: “Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo” (Isaías  55, 10-11). La Palabra de Dios da fruto en abundancia y ella puede transformar “nuestros corazones de piedra en corazones de carne”.

En la Biblia, los hombres y las mujeres no están divididos en 2 categorías: aquellos y aquellas de la buena tierra y aquellos y aquellas de los terrenos improductivos. Cada uno de nosotros, representa en ciertos momentos de nuestra vida, los diferentes terrenos mencionados en la parábola.

Primero, está la semilla que cae en el bordo del camino. Esta representa los periodos donde muchas cosas ocupan todo el lugar (el espacio) y arriesgan de ahogar nuestra fe. “ustedes comprenden,  a mí me gustaría ir a misa y escuchar la palabra de Dios el domingo! Pero yo tengo mis fiestas en familia, el deporte, los paseos organizados, el cine, el teatro y el tenis, el ski de invierno y el golf del verano…y pues, hay que contar con el cansancio de la semana, entonces, yo aprovecho el fin de semana para descansar…” Y el encuentro con el Señor (Dios) viene después todo el resto.

 Están los terrenos rocosos que vuelven nuestra fe superficial y efímera.

La semilla germina y hace raíces pero estas no tienen profundidad y rápidamente es quemada por el sol, antes de haber crecido. La superficialidad puede detener todo crecimiento en la vida cristiana, mismo después del entusiasmo de los primeros tiempos (inicios).

También están los terrenos con espinas. La fe entonces es ahogada por “las preocupaciones del mundo y el engaño de la riqueza”. Jesús no ha dejado de advertir contra el ambiente materialista de nuestra civilización. Es verdad, que tenemos necesidad del dinero, del confort, del descanso, de los bienes materiales, pero uno no puede limitarse o disminuir todo a los bienes de consumo. La fe, entonces, corre el riesgo  de desaparecer: “No solamente de pan vive el hombre”.

EL Señor conto esta parábola del sembrador con el fin de subrayar la generosidad de Dios quien siembra en todas las direcciones, a los 4 vientos…El confía en nosotros e invita a todo el mundo a ser buena tierra. A pesar de todos los fracasos, Cristo nos dice que la cosecha será buena.

Es una bella parábola para  un tiempo difícil. Por ejemplo acá en Quebec (Canadá) las parroquias están en “decrecimiento” y muchas iglesias deben cerrar sus puertas. Es desalentador ver que muy a menudo los jóvenes no participan masivamente  en los oficios religiosos y no transmiten más  la fe a la generación que les sigue.

« No se desanimen », nos dice el Señor: « Anuncien la Buena Nueva del Evangelio en su vida, siembren generosamente y un día ella dará fruto ».



REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS :


1.     pequeño misal « Prions en Église » pour le 14eme dimanche ordinaire 2011, Quebec- Canadá.

2.     HÉTU, Jean- Luc. Les Options de Jésus. Fides, Montreal.

3.     http://betania.es

4.     http://cursillos.ca  (Reflexión cristiana del Padre Yvon-Michel-Allard, s.v.d)

miércoles, 29 de junio de 2011

3 de julio del 2011 14avo domingo ordinario A


INTRO

Es reconfortante para nosotros ver a Jesús orando, pero también es maravilloso y conmovedor escuchar su oración; él alaba su Padre Dios porque la Buena Nueva es revelada a los pequeños.
Es bueno también para nosotros acercarnos al Señor para confiarle nuestras penas y nuestras alegrías.

REFLEXION

El ciclo pascual ha terminado y volvemos a comenzar el conteo de los domingos ordinarios o del tiempo de la Iglesia.

El evangelista Mateo a quien leemos este año, nos dice muchas veces que Jesús es un hombre de paz y de compasión, que se siente bien con los pequeños, los más pobres, los que sufren. Él es la imagen de su Padre Dios, que no es un Dios severo, lejano y frio sino un Dios pleno de amor y de ternura. Este es el tema central de las lecturas de hoy: “El señor viene hacia ti: Él es justo y victorioso , es humilde y va montado sobre un borrico. El hará desaparecer los carros de guerra y de Jerusalén los carros de combate; el romperá los arcos de guerra, y Él proclamara la paz a las naciones (Zacarías  9,9-10).

Ya, el profeta Isaías había escrito con respecto al Mesías : « Este es mi Servidor, a quien yo sostengo, mi elegido, en quien se complace mi alma. Yo he puesto mi espíritu sobre él para que lleve el derecho a las naciones.  Él no gritará, no levantará la voz ni la hará resonar por las calles. No romperá la caña quebrada ni apagará la mecha que arde débilmente” (Isaías 42,1-3).

El Señor es un Dios de bondad que brinda siempre otra oportunidad.  Basta con volver a leer los textos que mencionan a María Magdalena, a Zaqueo, la Samaritana, el buen ladrón, Pedro, el Hijo Prodigo, los obreros de la ultima hora, Pablo de Tarso y tantos otros a través de los siglos.

En nuestra sociedad Moderna se exalta la fuerza, la riqueza y el poder. La publicidad hace promoción de las victorias políticas, deportivas  y económicas. Ser el número 1, ser el primero, el más fuerte sin importar el precio a pagar ni los medios para lograrlo.

Nuestra cultura y sociedad de hoy  nos ofrece las grandes vedettes como las modelos a imitar. En este mundo que proclama a los vencedores, la dulzura y o mansedumbre  y la humildad son valores insignificantes y en baja en la bolsa de los valores humanos. Observen los niños que tratan de imitar los adultos. Sus héroes son aquellos que ganan las batallas en las calles, que se ganan fácilmente la vida, que se parecen a Rambo, a los Marines, a los justicieros del espacio que son siempre vencedores y que hacen la ley!

Dios se nos revela , no fuerte y poderoso sino « manso y humilde de corazón ». Y los frutos del Espíritu que Él nos propone son según su imagen: “la caridad, la alegría, la paz, la paciencia, el servicio, la bondad, la confianza en los otros, la dulzura o mansedumbre, el dominio de si” (Gálatas 5,22).

El Señor se nos presenta no como un Dios a quien debamos temer, mas un Dios que nos acompaña, que está presente, que aporta la paz y la alegría! “He aquí que yo toco la puerta…Si alguien abre, yo entrare en su casa y cenare con él” (Apocalipsis 3,20).

Él es un “Dios manso y humilde de corazón”…es la primera revelación del evangelio de hoy. 
¸
La segunda revelación importante también es la invitación que Cristo nos hace de compartir nuestra carga: “vengan a mí, ustedes todos los que sufren y sucumben bajo la carga, que están cansados y fatigados,  y yo los consolaré”.

Sabemos que las leyes judías eran una carga pesada, un yugo difícil de cargar. En esas leyes se comprendían  613 mandamientos y regulaciones. Para la gente simple y sencilla  y sobre todo para aquellos que realizaban ciertos trabajos, era imposible observar todas esas leyes. En consecuencia , muchos era rechazados y casi considerados como “impuros” porque eran incapaces de observar todas aquellas regulaciones: los pastores, los que conducían los burros, los vendedores itinerantes, los fabricantes de pieles, los recolectores de impuestos, sin hablar de centenas de personas expulsadas de sus ciudades debido a que ellas sufrían de alguna enfermedad de la piel.

Todas esas personas estaban privadas de sus derechos cívicos los más elementales. Ellos no podían testigos en un proceso, no podían entrar en una sinagoga ni participar en la vida comunitaria – social de la ciudad.

Jesús quería observar bien la ley, pero rechaza el que esta se convierta en una pesada carga y en una causa de discriminación y de injusticia. Para él, la ley debe ser un elemento de liberación y de justicia: “Mi yugo es fácil de llevar y mi carga ligera”.

En el libro de los Hechos de los Apóstoles, San Pedro y San Pablo rechazan la idea de imponer a los no judíos reglas rígidas: “eso sería imponerles un yugo insoportable como obligarles a seguir todas las leyes de Moisés. Por qué quieren ustedes imponerles un yugo que  ni nuestros padres y ni siquiera nosotros mismos tenemos la fuerza para llevar ¿” (Hechos  15,10) Como Jesús , Pedro y Pablo no quieren imponer cargas pesadas o leyes imposibles que la gente no podría soportar. Frecuentemente , a través de los siglos, la Iglesia ha olvidado esta sabiduría evangélica.

Jesús acusaba a los sacerdotes, a los fariseos y a los Escribas, es decir a la Iglesia de su tiempo, de imponer cargas pesadas  a la gente, y que ellos mismos rechazaban o no querían llevar: “Los escribas y fariseos se sientan en la ley de Moisés: hagan y observen entonces lo que ellos dicen, mas no se fijen en sus actos, porque ellos dicen y no hacen. Ellos imponen pesadas cargas a sus semejantes, las mismas cargas a las que ellos no osan tocar con un dedo”. (Mateo 23,2-4)

Jesús se nos ofrece hoy para compartir nuestras cargas: enfermedades, invalidez, vejez, pobreza, fracasos, soledad…Ellos se hacen menos pesados de cargar cuando Cristo los carga con nosotros.

Nuestro Dios es un Dios  « Dulce, manso y humilde de corazón », un Dios  « que quiere compartir  el yugo o la carga de nuestra vida cotidiana ». Jesús ha venido para volverle a dar a la religión su papel o rol de sostén y de liberación. Esa es la Buena noticia de este domingo.


bibliografia


http://cursillos.ca



miércoles, 15 de junio de 2011

19 DE JUNIO DEL 2011: fiesta de la Santisima Trinidad



PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DEL ÉXODO 34, 4b-6. 8-9
En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra. El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor. El Señor pasó ante él, proclamando:
--Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad.
Moisés, al momento, se inclinó y se echó por tierra. Y le dijo:
--Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya.
Palabra de Dios

 SALMO RESPONSORIAL (Dn 3, 52. 53. 54. 55. 56)
R.- A TI GLORIA Y ALABANZA POR LOS SIGLOS.
Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres,
bendito tu nombre santo y glorioso. R.-
Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R.-
Bendito eres sobre el trono de tu reino. R.
Bendito eres tú, que sentado sobre querubines sondeas los abismos. R.-
Bendito eres en la bóveda del cielo. R.-

SEGUNDA LECTURA
LECTURA DE LA SEGUNDA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 13, 11-13
Hermanos:
Alegraos, trabajad por vuestra perfección, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Saludaos mutuamente con el beso santo. Os saludan todos los fieles. La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con vosotros.
Palabra de Dios

ALELUYA Ap 1, 8
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, al Dios que es, que era y que viene.

EVANGELIO
 LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 3, 16-18
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.
Palabra del Señor

A guisa de introducción:

Celebramos este domingo la Fiesta de la Santísima Trinidad…
Para muchas personas que no tienen una formación cristiana sólida y o bien fundamentada, creen que la Santísima Trinidad es una advocación u otro nombre para la Virgen María.
El dogma de la Santa Trinidad es propio y exclusivo de los cristianos católicos. Nosotros creemos en un Dios trino que es Padre, Hijo y Espíritu Santo: tres personas distintas y un solo Dios verdadero, decía el catecismo tradicional del padre Astete. Es evidente que es un misterio difícil de comprender y asimilar, cómo creer en un Dios único que a la vez son 3?  Y entonces se ha recurrido así a las figuras o comparaciones populares como la del huevo que es clara, yema y cascara pero un solo huevo…Pero concluimos entonces que de Dios o sobre Dios es inútil elaborar discursos o meterse en largas y teóricas discusiones que nos conducen finalmente a una fe o espiritualidad fría, tediosa y aburrida.

Fiel a Él mismo

Qué ocurre cuando se traiciona a Dios? El castigo? La muerte? El rechazo?
Desde los orígenes de la historia de la salvación ocurre que se traiciona a Dios.
Después de haber liberado al pueblo de la esclavitud de Egipto y hacer alianza con él, Dios sufre una traición de su parte, el pueblo le da la espalda para postrarse ante su nuevo ídolo: el becerro de oro! Qué pasa entonces? Dios se revela nuevamente a Moisés para revelarle más profundamente su misterio presentándose como  “Yahvé, el Señor (…)  pleno de amor y de fidelidad” (Éxodo 34,6).

Esta fidelidad manifestada hacia el pueblo, existe desde antes en Dios, y antes de actuar de cara a su pueblo. Porque desde la eternidad  el Padre ama a su Hijo Único de un amor total y fiel.
Es esto lo que se manifestara con gloria y brillo en la resurrección: cuando todos abandonan a Cristo, su Padre le es fiel, arrancándolo de las fauces de la muerte.

Ahora, mismo, nosotros con nuestras debilidades y pecados  podemos ser el objeto del amor fiel del padre: es suficiente con incorporarnos a su Hijo, de ser uno con Él, de adherirnos a él por la fe. El Espíritu llevará a término esta obra, haciéndonos sumergir dentro del amor entre el Padre y el Hijo, y haciendo surgir en nuestros labios el grito eterno de alegría del Hijo: “Abba, Padre!”

Alabado sea el  Padre, el Hijo,  y el Espíritu, Dios por siempre fiel  a Él mismo.

DE SERVICIOS BIBIBLICOS KOINONIA

Éx 34,4b-6.8-9: Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso
Interleccional Daniel 3: A ti gloria y alabanza por los siglos
2 Cor 13,11-13: Alégrense, anímense, tengan un mismo sentir, vivan en paz
Jn 3,16-18: Dios mandó a su Hijo para que el mundo se salve por él

La Biblia nos revela en una palabra quien es Dios: Dios es amor (1 Jn 4,8). Amor personal (porque te ama a ti, como si sólo a ti amase) amor total (sin medida, porque la medida del amor es dar sin medida), amor sacrificado (oblativo, entregado y paciente), amor universal (inclusivo, no excluyente), amor preferencial (se inclina más hacia el débil). Las lecturas de hoy nos revelan el perfil, el rostro o la fisonomía de Dios. La lectura del Éxodo lo revela como un Dios "compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en clemencia y lealtad" Ex 34,6; y esto inmediatamente después del episodio de adoración al becerro de oro (Ex 32). Como queriendo contrastar la infidelidad del Pueblo y la fidelidad de Dios.

Pablo, en la segunda lectura nos desvela el misterio de un Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, mediante el saludo trinitario a la asamblea: "la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre, y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con ustedes" 2 Cor 13, 13.

Finalmente el evangelio de hoy, tomado de San Juan, es uno de esos textos cumbres de la literatura bíblica que revelan una luz especial: "tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo" (Jn 3,16).

Éstos serían como los versículos fundamentales para nuestra fiesta. En primer lugar el Dios de Israel y de Jesús, es un Dios inserto en la historia. El antiguo y nuevo Pueblo de Dios no llegaron a la experiencia de Dios, ni por la naturaleza (religiones naturalistas, tendentes a divinizar la creación), ni por la filosofía (la elucubración de los filósofos, que a través de las causas segundas, llegaron a una primera causa: Dios), sino por la historia. De ahí que el credo de Israel y el de la Iglesia se definan como credos históricos. Imposible proclamar a este Dios, dejando de lado los grandes acontecimientos salvíficos: que "nació de María, la virgen, que padeció bajo Poncio Pilatos, que fue crucificado, muerto y sepultado", etc., son datos históricos puntuales. Dejar de lado la historia, sería desencarnar la fe, privarla de su sacramentalidad histórica. Un Dios desentendido de la historia no sería el Dios de los cristianos. En segundo lugar, en esta historia llena de luces y de sombras, pero guiada de la mano de Yahveh, se va dando un avance; lo que los teólogos han llamado "la revelación progresiva". Cuando éramos niños tuvimos una experiencia de Dios que fue madurando poco a poco hasta hacernos adultos... Se trata de un principio de la pedagogía divina. El misterio de Dios uno y trino es fruto de esta experiencia de revelación progresiva en la historia. Revelación cumbre, expresión de maduración: Dios no es un ser aislado, desentendido de las realidades temporales, solitario. Es un Dios comunitario, familia, sociedad, fraternidad, etc. Por eso como dijimos al principio; la cumbre de toda la revelación bíblica es ésta: Dios es amor. Y el amor nunca es soledad, aislamiento, sino comunión, cercanía, diálogo, alianza.

La naturaleza misma de Dios es todo un proyecto de vida que revela la naturaleza misma del alma humana, creada a imagen y semejanza de Dios. De este modo podemos entender cómo la misma humanidad siente esa necesidad de alianza, aun en medio de la pluralidad. Vivimos en una casa común, somos una familia (humana), tenemos las mismas necesidades, los mismos problemas. 

Dios en esta hora de la historia habla a través de esos signos de un mundo en búsqueda.

En tercer lugar no hay que estar rompiéndose la cabeza para intentar comprender (desde nuestra lógica natural) un misterio que nos es dado por revelación, y que sólo puede ser aceptado plenamente por la fe. A Dios nadie lo ha visto jamás, sólo el Hijo que estaba en el seno del Padre, es quien nos lo ha dado a conocer (Jn 1,18). La fe ciertamente que pasa del oído a la mente, de la mente al corazón, y del corazón a la vida. No se trata de un proceso meramente racional. Pues la razón se entiende necesitada de la razonabilidad de la fe, al reconocerse humilde ante el misterio de Dios. En efecto Dios revela estas cosas a la gente sencilla, y las esconde a los sabios de este mundo. Esta es la lógica y la sabiduría de nuestro Dios, muy distinta y muy distante de la lógica natural, marcada por los egoísmos humanos. Dios entra más fácilmente en le corazón del niño que en el del adulto, en el corazón del humilde que en el del soberbio, en el corazón del débil que en el del fuerte.

Estamos ante el más grande misterio, que ni ojo vio, ni oído escuchó... Acerquémonos a Dios con Adoración (El Padre)... dispuestos a asumir su proyecto de fraternidad (El Hijo)... con toda la profundidad de nuestro ser (El Espíritu Santo).

DE CALIXTO

Creer en Él

“Dijo Jesús a Nicodemo: El que cree en Dios no será condenado. El que no cree ya esta condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.” San Juan, cap. 3.
Hablar de Dios es siempre un proyecto atrevido. Mucho más para quien tiene fe. Y más aún, lo suponemos, para el teólogo sincero. Al regreso de sus hipótesis y averiguaciones, comprueba que todo lo que afirma sobre Dios, se reduce a unos pocos conceptos inexactos.
Sin embargo, existe otro camino para encontrar al Señor: Amar.

Más allá del ruido de las palabras, del esfuerzo de la investigación, está el amor.
Pretendemos alcanzar a Dios desde una actitud científica. Pero El se muestra sólo al contemplativo.

El científico analiza el universo. Lo coloca delante de sí cómo un objeto, cómo algo pasivo, cómo una cosa. Sorprende los orígenes de las especies. Investiga la evolución de la vida. Compara la conducta de los animales. Archiva datos. Ordena conocimientos, teoriza.

Se siente superior a la naturaleza. Pretende dominarla.

En cambio el contemplativo, madruga a encontrarse con el universo. Sabe admirar. Recibe. Agradece. En fin, ama.

Dialoga con la naturaleza. No pretende robarle sus secretos, ni desentrañar sus misterios. Se siente limitado ante la creación, pero cada cosa le revela un mensaje.

El contemplativo, poeta místico a la vez, intuye, mira todos los días hacia el firmamento. Sueña.
Desde pequeños, aprendimos que Dios se ha revelado y continúa revelándose a los hombres. Quiere comunicarnos quién es El, cuáles son sus intenciones y proyectos. Cómo nos ama. Hacia dónde conduce nuestra vida.

Nos ha revelado que El es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Que se hizo hombre en Jesucristo, quien resucitó de entre los muertos. Que hay dos modos de vivir: De acuerdo con sus planes o en contra de sus deseos.

Pero a veces hemos hecho de la revelación una ideología. Y mucho más: Hemos estructurado una ciencia. Una ciencia obviamente inexacta.

Sin advertir que Él no puede ser contenido en un tratado. Cómo el amor, que no se encierra en un vocablo. Cómo la luz, que no puede guardarse plenamente dentro de una lámpara de barro. Cómo la vida, que no se esconde en una sola espiga.

Al convertirnos en científicos, nos es difícil encontrar al Señor.

Creer en El, cómo nos dice San Juan, es llegar a ser contemplativos. Es regresar a la sencillez y a la transparencia del mensaje de Cristo. A esas soluciones de vida que nos presenta el Evangelio.

jueves, 2 de junio de 2011

A Dios Manolo Otero


Hay personajes con quienes nos encariñamos sin tener una razón clara o un por qué especifico. Se quedan en la memoria del corazón y de la cabeza. En el caso del actor es su actuación, del cantante es su voz original su timbre fascinante, este es el caso del cantautor a quien quiero referirme…Manolo Otero quien acaba de fallecer en Brasil, víctima de un cáncer del hígado, próximo a cumplir los 69 años, según algunas fuentes, aunque algunos dicen que había nacido en 1946…

La música de Manolo Otero llego a mí gracias a mis tías, y a mis padres que amaban su voz. Seria en 1982 0 83, la primera vez que mis padres me llevaron a Manizales a casa de sus compadres que ellos fueron a verlo en un concierto, recuerdo que volvieron fascinados después de escuchar sus éxitos “Todo el tiempo del mundo” y “vuelvo a ti”, tan vigente en esos años.

“Para ti”, “Bella mujer”, “Qué he de hacer para olvidarte”, “Te empecé a echar de menos”, “Quisiera ser tu sombra”, son los éxitos que se quedaron para siempre en nuestra memoria infantil y adolescente…

Paz en la tumba de Manolo Otero, nacido en España en 1942, un 25 de junio. Ha muerto ayer en Brasil al lado de su actual esposa Celeste Ferreira.