miércoles, 3 de julio de 2013

7 de julio del 2013: 14º Domingo del Tiempo Ordinario (C)

un nuevo rostro.

Al igual que los primeros discípulos, la Iglesia siempre tiene por misión, anunciar la Buena Noticia de un Dios que es cercano a nosotros. Tan cercano que  nos cuesta mucho creerlo.
De ahí la necesidad de adaptarnos al mundo de hoy y la necesidad de presentarle el nuevo rostro, un nuevo lenguaje, nuevos métodos y renovado entusiasmo para seguir llevando adelante la misión empezada por el Hijo (Jesucristo) el Enviado del Padre.







PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DE ISAÍAS 66, 10-14c

Festejad a Jerusalén, gozad con ella, todos los que la amáis, alegraos de su alegría, los que por ella llevasteis luto; mamaréis a sus pechos y os saciaréis de sus consuelos, y apurareis las delicias de sus ubres abundantes. Porque así dice el Señor:

-- Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz, como un torrente en crecida, las riquezas de las naciones. Llevaran en brazos a sus criaturas y sobre las rodillas las acariciarán; como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo (en Jerusalén seréis consolados) Al verlo se alegrará vuestro corazón y vuestros huesos florecerán como un prado; la mano del Señor se manifestará a sus siervos.
Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

SALMO 65
R.- ACLAMAD AL SEÑOR, TIERRA ENTERA

Aclamad al Señor, tierra entera,
tocad en honor de su nombre,
cantad himnos a su gloria;
decid a Dios: "Que temibles son su obras." R.-

Que se postre ante ti la tierra entera,
que toquen en tu honor,
que toquen para tu nombre.
Venid a ver las obras de Dios,
sus temibles proezas en favor de los hombres. R.-

Transformó el mar en tierra firme,
a pie atravesaron el río.
Alegrémonos con Dios,
que con su poder gobierna eternamente. R.-

Fieles de Dios, venid a escuchar,
os contaré lo que ha hecho conmigo.
Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica,
ni me retiró su favor. R.-

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS GÁLATAS 6, 14-18

Hermanos:
Dios me libre de gloriarme si no es la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en la cual el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo. Pues lo que cuenta no es circuncisión o incircuncisión, sino criatura nueva. La paz y la misericordia de Dios vengan sobre todos los que se ajustan a esta norma; también sobre Israel. En adelante, que nadie venga con molestias, porque yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con vuestro espíritu, hermanos, Amén.
Palabra de Dios

ALELUYA Col 3, 15a.16a

Que la paz de Cristo reine en vuestro corazón; la Palabra de Cristo habite en vosotros con toda su riqueza. .


EVANGELIO

http://betania.es/imagen/2-cruz.gif LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 10, 1-12.17-20

En aquel tiempo designó el Señor a otros setenta y dos, y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares donde pensaba ir él. Y les decía:
-- La mies es abundante y los obreros pocos: rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no es detengáis a saludar a nadie por el camino. Cuando entréis en casa, decid primero: "Paz a este casa" Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan: porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que hay, y decid: "está cerca de vosotros el Reino de Dios". Cuando entréis en un pueblo y no es reciban, salid a la plaza y decid: "Hasta el polvo de vuestro pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos sacudimos sobre vosotros". "De todos modos, sabed que está cerca el Reino de Dios". Os digo que aquel día será más llevadero para Sodoma que para aquel pueblo."
Los setenta y dos volvieron muy contentos y le dijeron:
-- Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.
Él les contestó:
-- Veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no hará daño alguno. Sin embargo, no estéis alegres porque se os sometan los espíritus; estad alegres, porque vuestros nombres están inscritos en el cielo.
Palabra del Señor



A guisa de introducción:

La misión siempre urgente!

Lastimosamente después de 2000 años la gran mayoría de quienes nos decimos cristianos y después de haber recibido el bautismo, no comprendemos que su esencia, lo importante de la “cristianía” (palabra preferible a cristianismo, pues todos los “ismos” han tomado connotación negativa, enferma),  es COMPARTIR ante todo a Jesucristo y su mensaje: decir a todo ser humano que es amado por Dios y que a su vez el Padre y el Hijo (Cristo) nos invitan a difundir esta buena noticia impulsados por el Espíritu Santo.

“Vayan por todo el mundo, lleven la Buena Noticia, bauticen, yo estoy todos los días con ustedes hasta el fin del mundo” nos resume Jesús. “Ay de mi sino evangelizo”, “Anuncia a tiempo y a destiempo”, afirmaba convencido de su fe, San Pablo, “Donde nace un bautizado, nace un enviado”, solían decirnos en nuestra juventud, mientras nos formábamos para el sacerdocio.  “La Iglesia existe para evangelizar”, escribió en la encíclica “Evangeli Nuntiandi” (El anuncio del evangelio) el papa pablo VI.  “A Jesucristo es imposible conocerle y no amarle, amarle y no seguirle” , dijo el papa Juan Pablo II, en una de las frases que más calo e influyó en mi vocación sacerdotal misionera.

Y saben cuál es la esencia de ese MENSAJE, de esa MISION (tarea compartida y propuesta por Dios y su hijo)? decir a cada hombre y a cada mujer que “Dios les ama” y que Él necesita de cada uno de nosotros, con nuestras virtudes y defectos, nuestras debilidades y fortalezas para extender su proyecto de amor en el mundo, para comunicar su paz... La paz que el mundo no puede dar, pero si la paz que Él nos ofrece gratuitamente.

Quizás muchos cristianos al margen del catolicismo lo han tomado más en serio que nosotros (testigos de Jehová, pentecostales, adventistas, etc). Ir de puerta en puerta, biblia bajo el brazo y acompañados por otra persona, confianza en lo que dicen…He aquí muchas cosas que en vez de importunarnos, deberían cuestionarnos sobre nuestra misión esencial de cristianos.

Equipos de personas creyentes, en Iglesia:

En este mundo donde el mal parece triunfar, es fácil ceder a la tentación del pesimismo, dejar imponerse la oscuridad sobre la luz. Los unos dicen: “El mundo está bien terrible (enfermo, está muy confundido)”, y otros que dicen “Va a su perdición”. Los hechos parecen darles la razón y uno se pregunta: “Para qué vivir y ser buenos en este mundo”.

Aislados, sumidos en soledad, los creyentes se sienten inútiles, impotentes, sin munición. En equipos, en grupos, las personas bautizadas encuentran la esperanza perdida. Estos grupos, que en ocasiones, van más lejos que los encuentros de pastores (curas, líderes espirituales), inspirados por la fe en Jesús, asumen y toman en mano la esperanza del contexto, ambiente o lugar donde están.

Estas personas cristianas son conscientes que Dios está del lado de la vida, que Él se compromete de manera concreta y práctica en Jesús, a favor de su pueblo.

Jesús convierte a los humanos que creen en Él, en colaboradores de su salvación, de la felicidad que ofrece, hoy , en el mundo; su vida, su fuerza vienen de Él, quien les compromete  y envía a dar la paz a las familias.

Y cómo aportar la paz? Llegan momentos en los que encontramos personas angustiadas a las que no podemos ayudar sino por la escucha y al final de la visita, confiesan  haber encontrado un poco más de serenidad y de paz. De hecho, se ayuda o contribuye a la paz, cuando uno sabe decir una buena palabra, cuando se puede brindar un gesto de acogida y uno se muestra atento a la personalidad de alguien.

En ocasiones, uno se siente incapaz de pacificar o apaciguar a otro, de decirle: “Que la paz sea contigo, en tu pareja, en tu familia” y hacer que obre esta paz en el momento mismo que se habla; será necesario detentar un poder que solo Dios puede dar. Jesús ha poseído ese poder.

Jesús envía por el mundo a aquellos que REHACE desde adentro (por la conversión, les toca para renovarlos) y los nombra “artesanos de su paz”.

Si, es cierto que la PAZ hace su camino en cada quien, y frecuentemente de persona a persona. Esas personas reagrupadas aportan respiro (aliento) y liberación en su medio.




Aproximación psicológica al texto del evangelio:

Satanás ha caído!

En la visión judía del mundo, Satanás tiene un papel bien preciso y o muy claro: Él recorre la tierra para “coger a los hombres en error” para “pillarlos con las manos en la masa”, diríamos popularmente. Y cuando él logra su objetivo, sale corriendo muy contento para ir a acusar a su víctima ante Dios (cfr. Job 1).

Es fácil imaginar la gran carga sicológica que podía representar para los judíos, el hecho de sentir que ellos tenían un “acusador que les acusaba ante Dios, día y noche”  (Apocalipsis 12,10).

El autor del texto a los Hebreos ( que no es carta, ni fue escrita por San Pablo ni específicamente para los Hebreos) describe esta situación psicológica como una verdadera situación de esclavitud, y nosotros podríamos comprender esta situación en términos que, por desgracia, aun son de actualidad.

Miedo de ser juzgado y condenado a la muerte eterna, miedo difuso de fracasar, de no ser visto o considerado bueno, estos temores a su turno, llevan a que uno tienda a “acusarse a sí mismo”, a juzgarse, a condenarse, a desvalorizarse…

Ahora, Jesús fue percibido, visto rápidamente por los primeros cristianos, como aquel que había enfrentado a Satanás y  a quien había directamente neutralizado. Jesús es el hombre fuerte que ha triunfado sobre “Satanás” (Lucas  11,22), Él es quien  ha reducido a la impotencia aquel que detentaba el poder de la muerte, es decir, el diablo, y ha liberado a aquellos que por miedo a la muerte , pasaban toda su vida en una situación de esclavitud (Hebreos 2,14-15).

Con Jesús, los creyentes se sienten liberados de Satanás, liberados de ese miedo profundo que les impedía vivir, y les había hecho incapaces de vivir intensamente en la libertad de su propia conciencia, libres de toda interferencia exterior (1 Corintios 10,29).

El hecho de que Jesús haya devuelto al hombre su conciencia de ser hombre, de criatura, de hijo de Dios, es expresado en términos imaginados, relatos, parábolas, y  que muestran cómo Jesús ha destronado finalmente a Satanás.

En la misma vía, o por el mismo camino, la frontera entre los exorcismos y las curaciones efectuadas por Jesús aparecen muy difusas o poco claras, Jesús liberando una lengua (del sordomudo) como también liberando un poseído, haciendo salir la fiebre o la lepra como haciendo salir un demonio.

El presente pasaje de Lucas está muy cercano al género apocalíptico (que hace referencia a los últimos días), que describe en términos ilustrados (con imágenes) el sentido de la vida de Jesús y la vida de sus discípulos.

Podemos por otro lado, hacer un paralelo que nos toque (nos emocione) entre este pasaje y el capítulo 12 del libro del Apocalipsis, que cuenta de este modo la caída de Satán: “hubo un combate en el cielo: (…) el gran dragón, aquel que se llama diablo y Satán, fue precipitado sobre la tierra (Lucas: “Yo veía Satanás caer del cielo”) y escuché una voz fuerte que decía: “He aquí el tiempo de la salvación (Lucas: “El Reino de Dios está cerca de ustedes”) (…). Por eso estén alegres, ustedes que tienen su morada en el cielo (Lucas: “Alégrense porque sus nombres están inscritos en los cielos”) (…) Desgraciados ustedes, la tierra y el mar (Lucas: “pobre de ti Corazaín, pobre de ti  Betsaida…) (Apocalipsis 12,7-12).

Resumiendo, Jesús ha querido para el hombre una liberación total. Él no solamente sacudió el peso de las instituciones y de las prácticas religiosas opresivas, Él no atacó solamente las enfermedades que disminuían al hombre, sino aun más todavía, Él dio un golpe que estimaba mortal a ese sentimiento tenaz que tenía el hombre de ser continuamente juzgado y amenazado de sanción. E igualmente, mismo, si el gran pulpo decapitado  agita todavía por un tiempo sus tentáculos confusos, y mismo si nosotros conocemos todavía, de vez en cuando, nuestras horas de culpabilidad (1 Juan 3,19-20), no olvidemos Jesucristo ha derrotado para siempre a Satanás.




Reflexión : Como evangelizar?

En una página maravillosa de su librito “Sabiduría de un pobre”, Éloi Leclerc, franciscano, habla de la misión:

“La cosa, la más urgente, dice Francisco de Asís, es desear tener el Espíritu del Señor. Él solo puede hacernos buenos, absolutamente buenos,  con una bondad que no hace más que uno con nuestro ser profundo.
El Señor nos ha enviado evangelizar a los hombres. Pero, has pensado tú qué significa “evangelizar a los hombres”? Evangelizar un hombre es decirle: “Tú también, tú eres un amado de Dios en el Señor Jesús”. Y no solamente decírselo, sino también,  pensarlo realmente. Y no solamente pensarlo, sino también comportarse con este hombre de tal modo que él sienta y descubra que hay algo para salvar (rescatar, hacer salir a la luz…), que hay algo más grande y más noble que lo que él pensaba, y que se despierte de esta manera a una nueva conciencia de sí mismo.
Esto es ANUNCIARLE LA BUENA NOTICIA (NUEVA), EL EVANGELIO. No puedes hacerlo  de otra manera, sino ofreciéndole tu amistad. Una amistad, real, desinteresada, sin condescendencia, hecha de confianza y de estima profunda. Nos es necesario ir a los hombres. La tarea o labor es delicada. El mundo de los hombres es un inmenso campo de lucha por la riqueza y el poder. Donde hay demasiada atrocidad y sufrimientos que les esconde el rostro de Dios. Sobre todo, al ir hacia ellos, no hemos de aparecerles como una nueva especie de competidores. Nosotros debemos ser en medio de ellos, los testigos pacíficos del Todopoderoso en Amor, ser hombres sin agendas encubiertas, sin malas intenciones y sin desprecio, capaces de llegar a ser realmente sus amigos. Es nuestra amistad que ellos esperan, una amistad que les haga sentir que ellos son amados de Dios y salvados en Jesucristo”.

Esto supone la adaptación, la comprensión del otro la empatía. Es necesario hacerse cercano.

El Padre Vincent Lebbe de Bélgica fue un evangelizador infatigable de la China en la primera mitad del siglo XX. Él decía: “Yo sería un cadáver si me hubiera quedado siendo belga. Yo me hice chino con los chinos.” Y el humor se divierte a veces con todas nuestras ambiciones…saben ustedes cómo murió él?  Él Murió de fiebre amarilla.


Con el Papa Francisco quien se prepara para viajar a Brasil para la JMJ (Jornada mundial de la Juventud), oremos por la paz del mundo.



OBJETIVO DE VIDA PARA LA SEMANA :

1.    Me tomo un momento, un tiempito para verificar, si en mis compromisos habituales, veo  y me ocupo de la Buena Noticia (el Evangelio) del Reino me pregunto si sé compartirla con los más cercanos.

2.    Ir a visitar  enfermos o cuidar a personas que tienen dificultades…Voy para aportarles alegría y paz.

3.    Orar al dueño de la MIES de enviar obreros a su mies. Hago una oración especial diaria por las vocaciones a la vida consagrada, sacerdotal y misionera.



ORACION-MEDITACION


Señor, dueño de la mies (patrón de la creación) (Padre Todopoderoso en Amor)
Tú nos envías por el mundo a anunciar la Buena Nueva,
Tú eres un Dios cercano a nosotros.
En Jesús, Tú has venido para renovar nuestras vidas.
Tú nos invitas a continuar su misión.

Señor, nos sentimos tan tan pequeños,
Y hay tanto por hacer sobre el campo del mundo.
Tanta gente sufre
y busca razones para esperar.
Escucha nuestras súplicas.

Cuando el desánimo y la tristeza se apoderan de nosotros,
Cuando nos gustaría que nuestra fe nos impida sufrir!
Cuando se nos dificulte reconocer tu presencia,
Ven Señor para renovar nuestras fuerzas.

Cuando contemplemos este cielo de verano
Y cada una de las estrellas bajo su velo,
Recuérdanos  aquello que nos hace felices:
Nuestros nombres están inscritos en los cielos!




REFERENCIAS:

HÉTU. Jean-Luc. Les Options de Jésus.


http://www.paroissevalcourt.org, tomado de:

TREVET, Pierre. Paraboles d un curé de campagne.











En los 130 años del nacimiento de Franz Kafka, el hombre de la reflexión lúcida sobre la condición humana:



Kafka es uno de los más importantes escritores del siglo XX.
Kafka creía que un libro “"debe ser el hacha que rompa el mar helado que hay dentro de nosotros."- y que “si el libro que leemos no nos despierta con un puño sobre el cráneo, para qué leerlo entonces?”. Kafka tenía un sentido del humor altamente surrealista.


Nacido un día como hoy, el 3 de julio de 1883, judío de nacionalidad checa pero que escribió siempre en lengua alemana, Franz Kafka murió de tuberculosis el 3 de junio de 1924.

Su obra, de la cual una ínfima parte fue publicada mientras vivía, debía según sus propias recomendaciones, ser destruida después de su muerte. Kafka llegó a ser a pesar suyo uno de los escritores más importantes del siglo XX.
A menudo asociado al expresionismo y al surrealismo, Kafka es sobre todo un precursor del existencialismo.

Una reflexión lúcida sobre la condición humana se desprende de su obra. Por su sensibilidad literaria, su universalidad, sus preocupaciones (la soledad, el exilio, la libertad, el absurdo, el infinito…), ha influenciado a varias generaciones de escritores y lectores.

Kafka es citado regularmente en las listas de los más grandes autores de la época contemporánea al lado de Marcel Proust (“En busca del tiempo perdido”)  y James Joyce (“Ulises”). A primera vista, su lugar entre los “genios” sorprende en la medida que su obra es bastante modesta (una decena de opúsculos y tres novelas: “El Proceso”, “El Castillo” y “La América”), en la medida en que también no ha dejado tras él héroes inolvidables (quién se acuerda de Kafka?), esta discreción esta contrabalanceada por la celebridad mundial de su nombre.

Quien no ha escuchado un día decir o pronunciar él mismo, ante una situación inextricable: “es kafkiano”! si Kafka no ha creado tipos universales, él ha inventado “situaciones” típicas, que han llegado a ser el lote (o parte) cotidiana del hombre moderno.

Gracias a él, el lector de hoy le corresponde por si mismo comprender lo que le sucede: es “kafkiano” una configuración  (imaginaria o real) en la que el individuo en tanto que libre (no estando encarcelado ni impedido físicamente), no tiene más el control sobre su vida, que por consecuencia sufre la dominación suave pero implacable de una fuerza invisible (en ocasiones una máquina burocrática ) que le empuja a la locura, a la fatiga, a la muerte. El caso de escuela es aquel de un individuo  X convocado por un funcionario Y  dentro una institución  Z (alcaldía, tribunal, administración) por un trabajo o tarea que no tiene porqué hacerlos o por un crimen que no ha cometido, y que atrapado en el engranaje de un sistema también abstracto e incomprensible, va a vivir todo a lo largo de la novela, una verdadera pesadilla. Antes de Kafka, el hombre tenía su libre albedrío. Su camino estaba sembrado de trampas u obstáculos (Ulises entra no sin dificultades y pena en Itaca), mas ese camino tenía un sentido. Con Kafka, el camino no tiene más sentido: es un laberinto sin fin. Tal es la innovación mayor de Kafka: confrontarnos, por el camino de la ficción, en el mecanismo sin rostro de la burocracia…esta idea que se impondrá afirmando que en adelante el hombre está sumido a una ley proveniente de lo alto, que no es ni un Dios, ni un tirano, sino una fuerza desnuda a la que contribuimos refortaleciéndola nosotros mismos, por nuestra actividad y que no viene de ninguna parte.

Ella sale de la vivencia misma de Kafka, que vive al mismo tiempo su trabajo de funcionario y su actividad de escritor. Pequeña vida gris, que ha de contarse, puesto que ella explica el aspecto singular que ha tomado su obra.

Este es el doodle que google hace aparecer hoy 3 de julio, para destacar el aniversario 130 de su nacimiento :



Este logo Doodle, hace alusión a la novela alegórica titulada “La metamorfosis”, publicada en 1915. El personaje principal, Gregorio Samsa (en español), es un vendedor que se despierta una buena mañana, metamorfoseado en un insecto horrible (un escarabajo).  Si ustedes tienen hoy o este fin de semana un tiempo libre, les recomiendo sumergirse en la lectura de esta fascinante obra que  descubriría en mi juventud, cuando terminaba el bachillerato.


Frases kafkianas:


"Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado que hay dentro de nosotros."


"Cualquiera que conserve la capacidad de ver la belleza no envejecerá nunca."


"En tu lucha contra el resto del mundo te aconsejo que te pongas del lado del resto del mundo."


"La desgracia de Don Quijote no fue su fantasía, sino Sancho Panza."


"La literatura es siempre una expedición a la verdad."

"El mal conoce el bien, pero el bien no conoce el mal."




Aca les dejo este video documental  de youtube sobre quién era Kafka?, gracias a 



Y este del canal History:



Acá conversaciones sobre la obra "La Metamorfosis"








Referencias:





lunes, 1 de julio de 2013

En los 20 años de la muerte de FRED GWYNNE: Herman, el papá de la serie “Los Munster” o “La familia Munster”



Siendo un niño, a mediados de los 70s,  “no le paré muchas bolas” al clon de Frankenstein y su familia  (The Munster Familly”) en la serie que se pasaba con el nombre de “La familia Monster”, en mi país Colombia. Con los años este sitcom se ha vuelto una SERIE CULTO, al lado de La Isla de Gillgans y Doctor Who por citar solo algunas.

A finales de los 60 el boom fue recrear en la tv los horrorosos personajes del cinema  muy de moda desde los años 30s, (Drákula, Frankenstein, el Hombre lobo ), presentándoles como parte integrante de familias si extrañas y muy bizarras pero con valores propios de los clanes americanos: la honestidad, la solidaridad, el trabajo honrado, el respeto, el amor. Esa fue la clave de la gran popularidad de las dos series que se pasaron y estuvieron en un determinado momento  enfrentadas en la tele estadounidense entre 1964 y 1967: “The Familly Adams” (La Familia Adams o Los Adams) y “The Munster” (La familia Monstruo” o “Los Munsters”). Aunque las dos son muy buenas y entretenidas, yo prefiero la segunda por la fotografía, los efectos, la hilaridad, y me parece que  las situaciones son más cómicas, puesto que uno se identifica más con las ingenuidades y bondad de Herman Munster que con el comportamiento refinado y demasiado snob de Homero Adams por decir solo cualquier cosa.

Pues bien elaboro y me permito compartirles esta entrada en este día 2 de julio, cuando se recuerda que hace 20 años, el 2 de julio de 1993, moría el polifacético y extraordinario actor FRED GWYNNE a la edad de 66 años. Había nacido el 10 de julio de 1926 en New York.

Hijo de Frederick Walker Gwynne, un  rico vendedor de títulos de “Gwynne Brothers”, y su mujer Dorothy Ficken. Su abuelo paterno era un sacerdote episcopaliano nacido en Camus- Strabane…en Irlanda del Norte, y su abuelo materno era un inmigrante de Londres venido a Inglaterra.

Fred asistió a la Escuela Groton y fue diplomado por la Universidad de Harvard…La mayor parte de su infancia la pasó en Carolina del Sur, Florida y Colorado, debido a que su padre viajaba mucho.

Pero además de ser actor de cine y tv, Fred Gwynne también llegó a destacarse en canto  a capella con voz de barítono, y esas mismas cualidades las utilizó en la primera serie de tv donde fue mundialmente reconocido “Cars 54”.  Además fue caricaturista para “Harvard Lampoon”, antes de convertirse en su presidente…No se puede olvidar tampoco sus incursiones en el teatro al que se dedicó después de la cancelación de la serie “La familia Munster”.

Durante la 2ª guerra mundial Fred sirvió en la Marina Americana como operador de radio.

Dicen que fue Phil Silvers quien al ser impresionado por Gwynne en su trabajo en “Miss Mcthing”, le buscó para su emisión de tv.

Nat Hiken lo lanza en el sitcom “Car 54, Where are you?”  (algo asi como “Patrulla 54,
donde te encuentras?) donde hace el papel del patrullero Francis Muldoon, al lado de Joe E. Ross. Después de dos temporadas, ocurre el rencuentro con un amigo de viejos tiempos AL LEWIS (el abuelo de “la familia Monster”).

Gwynne medía 1 metro con 96 cms, y esto le fue de gran ayuda a la hora de hacer el casting para ser el papa y o jefe de la familia Munster… Acá hace la parodia loca y divertida de Frankenstein. Para su papel, debía cargar entre 40 y 50 libras de accesorios, hacerse 4 capas de maquillaje y  utilizar grandes zapatos. Su rostro estaba pintado en color violeta vivo, para poder capturar lo máximo de luz en la película que se hacía en blanco y negro.


Gwynne fue reconocido por su sentido del humor y conservó siempre bellos y afectivos recuerdos de Hermann diciendo años más tarde:  “Podré decirles muy bien la verdad, amo mucho a Hermann Munster…Yo no trato siquiera de olvidarlo…no puedo dejar de querer ese chico”. Sin embargo el se vería catalogado, marcado muchos años por este personaje. En total fueron 2  temporadas y 72 episodios en los que Gwynne encarnó al bueno y amoroso pero asustador Hermann en “La familia Munster”.

En 1952, Gwynne se casa con Socialite Jean Reynard, la nieta del alcalde de New York William Jay gaynor. Ellos tuvieron 5 hijos: 3 hombres, Evan, Dylan y Keiron, dos mujeres, Madyn y Gaynor, antes de divorciarse en 1980. Dylan murió ahogado en un accidente cuando era niño en 1963, y Keiron nació con una deficiencia intelectual. En 1988, Gwynne se casó con Deborah Flater.

Fred Gwynne murió el 2 de julio de 1993 a causa de un cáncer de páncreas en Taneytown, Maryland, a la edad de 66 años, una semana antes de su cumpleaños 67. 

Fue enterrado en el  Cementerio Sandymount United Methodist Church en Finksburg, Maryland, en una tumba anónima, al menos esto es lo que dice WIKIPEDIA en inglés.

Seguramente que alegró la infancia de muchos de la generación x y baby-boomers? Cierto? Entonces, hoy, 20 años después de su muerte,  cómo no recordar y elevar al cielo una oración por este gran actor y ante todo gran ser humano como lo fue Fred Gwynne? El agente Francis Muldoon y Herman Munster quedarán por siempre en la memoria.



Otro artículo en la Web sobre Fred Gwynne:


en inglés:

jueves, 27 de junio de 2013

En los 72 años del nacimiento del cineasta creador de la trilogía Azul, Blanco y Rojo: krzysztof kieślowski


Krzysztof Kieślowski: el cine de la libertad, la conciencia y el misterio




“Mis películas tratan de la absoluta necesidad de abrirse, de comunicarse a diferentes niveles y de derribar las barreras de la vergüenza y del miedo que nos impiden sentirnos vulnerables”.
—Krzysztof Kieślowski

“Kieślowski pensaba que el ser humano es bueno por naturaleza. En su obra no hay hombres malos: todos son buenos, solo que el destino los coloca a veces en situaciones difíciles o trágicas”.
—Edward Żebrowski, amigo y colaborador del cineasta

En entradas anteriores les decía que esta semana quería dedicarla a reflexionar sobre la libertad. Primero propuse la película Sueños de fuga (The Shawshank Redemption), una obra profundamente humana sobre la esperanza que resiste incluso en medio de los muros. También sugería leer el Evangelio del domingo desde el prisma de la libertad interior: esa libertad que no consiste simplemente en hacer lo que uno quiere, sino en descubrir qué nos hace verdaderamente humanos.

Como un tercer momento de esta reflexión, me parece oportuno volver la mirada hacia la vida y la obra de uno de los cineastas más hondos del siglo XX: Krzysztof Kieślowski, director polaco nacido el 27 de junio de 1941 en Varsovia y fallecido el 13 de marzo de 1996, también en Varsovia, a los 54 años. Algunas fuentes registran su muerte el 13 de marzo y otras el 14, porque falleció durante una cirugía cardíaca tras haber sufrido un infarto; lo cierto es que su partida fue temprana y dejó una sensación de obra interrumpida. (Culture.pl)

Kieślowski es conocido internacionalmente por obras como El Decálogo, La doble vida de Verónica y la trilogía Tres colores: Azul, Blanco y Rojo. Su cine no es de respuestas fáciles. Es un cine de silencios, miradas, coincidencias, heridas secretas, decisiones morales y preguntas que no se dejan domesticar. Culture.pl lo presenta como un realizador de mérito excepcional, reconocido mundialmente por esas obras, y subraya que sus historias sencillas tratan cuestiones difíciles, fundamentales y universales sobre los sentimientos humanos. (Culture.pl)

Debo decir que me encontré por primera vez con el nombre y la obra de Kieślowski en 1999, estando en Medellín. Un compañero del seminario me recomendó ver una de las películas de su famosa trilogía: Azul (Trois couleurs: Bleu). Debo confesar que, en aquella primera experiencia, me pareció un cine lento, adormecedor, tedioso y casi sin sentido. Tal vez yo esperaba otra cosa. Tal vez no tenía todavía la paciencia interior que exige este tipo de cine. Tal vez ciertas películas no se ven solamente con los ojos, sino también con las heridas, las preguntas y la madurez que uno va acumulando con los años.

Con el tiempo me acerqué de nuevo a su cine desde otra perspectiva. Entonces comencé a descubrir en él un lenguaje íntimo, simbólico y profundamente espiritual. Kieślowski no predica, no impone, no explica demasiado. Más bien sugiere. Coloca al espectador frente a una situación humana y le pregunta en silencio: ¿qué harías tú?, ¿qué hay realmente en tu corazón?, ¿hasta dónde llega tu libertad?, ¿qué precio tiene una decisión?, ¿puede el azar ser también una forma misteriosa de providencia?

Aunque durante mucho tiempo solo había visto Azul, supe que las otras dos películas de la trilogía —Blanco y Rojo— completaban una reflexión inspirada en los colores de la bandera francesa y en los ideales de la Revolución: libertad, igualdad y fraternidad. Pero Kieślowski no toma esos valores como consignas políticas, sino como realidades humanas ambiguas, frágiles y muchas veces dolorosas. En Azul, por ejemplo, la libertad aparece ligada al duelo, al desprendimiento y al intento de cortar todos los vínculos después de una pérdida devastadora. Pero la película nos muestra que nadie se libera verdaderamente aislándose de los demás.

Ese es uno de los grandes temas de Kieślowski: el ser humano necesita abrirse, comunicarse, dejarse tocar por los otros. Puede intentar esconderse, desaparecer, encerrarse en su dolor o en su orgullo, pero la vida vuelve a llamarlo. Una mirada, una música, un vecino, una casualidad, una llamada, una culpa o una ausencia pueden romper la muralla que uno había levantado.

Para quienes amamos el cine con sentido, el cine que no se agota en el entretenimiento, Kieślowski es una de las mejores opciones. Su cine exige paciencia, pero recompensa con profundidad. No es un cine de velocidad, sino de contemplación. No es un cine de ruido, sino de resonancias interiores. No se trata de “entenderlo todo”, sino de dejarse interpelar.

Uno de sus trabajos más importantes es El Decálogo, serie de diez películas realizadas para la televisión polaca a finales de los años ochenta, inspiradas libremente en los Diez Mandamientos. No son catequesis filmadas ni sermones audiovisuales. Son dramas humanos en los que cada mandamiento se convierte en una pregunta existencial. El primer episodio, por ejemplo, ha sido descrito como una confrontación entre razón y fe, presentada como drama psicológico. (Culture.pl)

Hasta el momento he visto algunos episodios de El Decálogo, entre ellos los relacionados con “amar a Dios sobre todas las cosas”, “no tomar su nombre en vano” y “santificar las fiestas”. Lo que más impresiona es que Kieślowski no simplifica la vida moral. No divide el mundo entre buenos y malos. Más bien muestra personas comunes, vulnerables, contradictorias, capaces de amar y de herir, de buscar la verdad y de equivocarse, de actuar con buena intención y provocar consecuencias dolorosas.

En ese sentido se entiende la frase atribuida a Edward Żebrowski: en el cine de Kieślowski no hay hombres malos en sentido absoluto. Hay seres humanos atrapados en circunstancias difíciles, heridos por la vida, empujados por el deseo, por el miedo, por la culpa, por la soledad o por la necesidad de ser amados. Su mirada no es ingenua, pero sí profundamente compasiva.

Aquí hay una clave muy cercana a la sensibilidad cristiana: mirar al ser humano no solo desde su culpa, sino también desde su fragilidad. El mal existe, el pecado existe, la responsabilidad moral existe; pero también existen las heridas, las búsquedas, los condicionamientos, los silencios, las historias no contadas. Kieślowski parece filmar siempre desde esa zona donde la ética se encuentra con el misterio.

Sobre Dios, Kieślowski fue reservado, a veces irónico, a veces enigmático. Se le atribuye una frase muy conocida: “Yo no creo en Dios, pero mantengo una buena relación con Él”. Más allá de la ironía, su obra demuestra que el tema de Dios, de la conciencia, de la culpa, de la esperanza y de la trascendencia le importaba profundamente. Algunas fuentes lo describen como agnóstico, pero también señalan que consideraba el Antiguo Testamento y el Decálogo bíblico como una brújula moral para tiempos difíciles. (Wikipedia)

Esto resulta fascinante: un director que no hace cine religioso en sentido convencional, pero cuya obra está llena de preguntas religiosas. Un hombre que parece resistirse a definirse creyente, pero que no puede dejar de mirar hacia Dios, aunque sea desde la duda. Un artista que no proclama dogmas, pero se atreve a mirar de frente aquello que muchas veces la cultura contemporánea prefiere evitar: la culpa, la conciencia, la muerte, la libertad, la responsabilidad, el amor y el misterio.

Kieślowski murió joven, después de haber anunciado su retiro del cine tras Rojo, estrenada en 1994. Al momento de su muerte trabajaba con su colaborador Krzysztof Piesiewicz en una nueva trilogía inspirada en el cielo, el infierno y el purgatorio; esos guiones serían llevados posteriormente al cine por otros directores. (Wikipedia)

Su tumba, en el cementerio Powązki de Varsovia, tiene una escultura sencilla y profundamente simbólica: unas manos que forman el encuadre de una cámara. Es una imagen perfecta para resumir su vocación: mirar la vida, encuadrar el misterio, detenerse en lo aparentemente pequeño y descubrir allí una pregunta inmensa.

A quienes todavía no se han acercado a su cine, les recomendaría comenzar con paciencia. Quizás Azul pueda parecer lenta en un primer momento, pero es una meditación preciosa sobre el duelo, la libertad y la imposibilidad de vivir sin vínculos. La doble vida de Verónica es una obra misteriosa sobre la identidad, la intuición y las conexiones invisibles. Rojo puede ser una puerta de entrada magnífica a su universo, porque condensa con belleza su preocupación por la fraternidad, el azar y la posibilidad de encontrarnos unos con otros. Y El Decálogo sigue siendo una de las obras más profundas que se hayan realizado para la televisión.

Krzysztof Kieślowski no fue simplemente un director de cine. Fue un explorador del alma humana. Su cámara no buscaba solo contar historias, sino abrir grietas por donde entrara la pregunta. En tiempos de superficialidad, su cine nos invita a detenernos. En tiempos de ruido, nos enseña el valor del silencio. En tiempos de individualismo, nos recuerda que nadie se salva solo. Y en tiempos en que la libertad suele confundirse con capricho, nos muestra que la verdadera libertad pasa por la verdad, la responsabilidad, la vulnerabilidad y el amor.

Quizás por eso su cine sigue vivo. Porque no pertenece únicamente a Polonia, ni a Francia, ni a una época concreta. Pertenece a todo ser humano que alguna vez se ha preguntado: ¿qué sentido tiene mi vida?, ¿soy realmente libre?, ¿qué hago con mi culpa?, ¿a quién necesito perdonar?, ¿quién me está llamando desde el otro lado de mi soledad?

Kieślowski no nos entrega respuestas cerradas. Nos deja preguntas. Y a veces, en el arte como en la fe, una buena pregunta puede ser el comienzo de una verdadera conversión interior.

Para acercarse a Kieślowski

Obras recomendadas:

  • El Decálogo — diez relatos inspirados libremente en los Diez Mandamientos.
  • No matarás — versión ampliada de uno de los episodios de El Decálogo.
  • No amarás — otra ampliación cinematográfica nacida de la serie.
  • La doble vida de Verónica — una meditación poética sobre identidad, intuición y misterio.
  • Tres colores: Azul — libertad, duelo y reconstrucción interior.
  • Tres colores: Blanco — igualdad, humillación y revancha.
  • Tres colores: Rojo — fraternidad, soledad y vínculos invisibles.

Datos básicos:

Krzysztof Kieślowski nació en Varsovia el 27 de junio de 1941. Estudió en la Escuela de Cine de Łódź y comenzó su carrera como documentalista antes de pasar al cine de ficción. Alcanzó reconocimiento mundial con El Decálogo, La doble vida de Verónica y la trilogía Tres colores. Murió en marzo de 1996, a los 54 años, dejando una de las filmografías más profundas y espiritualmente inquietantes del cine europeo contemporáneo. (Culture.pl)

Hay dos correcciones importantes frente al texto antiguo: el apellido correcto es Kieślowski o, sin caracteres polacos, Kieslowski; y su muerte suele registrarse el 13 o 14 de marzo de 1996 según la fuente, no simplemente como dato uniforme del 13.