sábado, 16 de agosto de 2008

PARAGUAY BAJO EL SIGNO DE LA LIBERACION

(Me permito transcribir este artículo de Leonardo Boff, extraido de los servicios bíblicos koinonia (página bíblica latinoamericana)que hace alusión a Fernando Lugo, el ex-obispo que ha asumido la cabeza del gobierno paraguayo)


No sé si se puede hablar del Paraguay sin antes pedir, humildemente, disculpas por el etnocidio que las tropas de la Triple Alianza (Brasil, Argentina, Uruguay) perpetraron durante los cinco años de guerra. Hubo un brutal genocidio en el que perecieron en batalla o pasados al filo de la espada más del 90% de los hombres adultos, entre ellos muchos niños. Es una deuda ética que todavía tenemos que reparar.

En todo caso, importa mirar hacia delante. Después de 60 años de dominio del Partido Colorado, finalmente irrumpió una figura de alta calidad ética y política, en la persona de Fernando Lugo. Fue sacerdote de la Congregación del Verbo Divino y obispo de San Pedro, una diócesis con muchos pobres. Tiene un excelente currículo académico, estudió ciencias de la religión y sociología con especialización en doctrina social de la Iglesia en la Universidad Gregoriana de Roma. Fue profesor de teología y miembro del selecto grupo de asesores del Consejo Episcopal Latinoamericano.

Lo que marcó su vida fueron los cinco años que trabajó en Ecuador con comunidades indígenas bajo la inspiración del obispo de Riobamba, Leonidas Proaño, famoso por su pastoral indigenista de cuño claramente liberador, pues se proponía gestar una Iglesia de rostro indígena en su forma de rezar, de pensar y de vivir la fe. De regreso a Paraguay, y nombrado obispo, se insertó profundamente en los medios pobres y en la cultura guaraní (habla con fluidez el guaraní). Esta práctica pastoral le hizo entender el acierto de las intuiciones y del método de la Teología de Liberación que había aprendido con el obispo Proaño: partir del universo de los pobres, darles vez y voz, asumir sus causas, participar de sus dificultades y alegrías, colaborando para que sean sujetos de su liberación, constructores de otro tipo de sociedad y de otro modelo de Iglesia, fundado en redes de comunidades de base.

Insertado en los medios populares, sintió en la piel la urgencia de cambios políticos para su país. No habiendo líderes significativos capaces de romper la «dictadura» del Partido Colorado y de combatir la corrupción instalada en todas las instancias del poder, entendió que él podría prestar ese servicio a su pueblo. «Liturgia», en el sentido antiguo de la Iglesia, más que un conjunto de ritos y celebraciones era entendida como servicio al pueblo en el sentido del bien común. Esa «liturgia» fue asumida por el obispo Lugo. Coordinó la formación de la «Alianza Patriótica para el cambio», apoyada por el Partido Radical Auténtico y por un abanico de partidos más pequeños que lo llevaron a la presidencia del país.

Inicialmente el Vaticano se opuso a su decisión, llegando hasta suspenderlo «a divinis» (prohibición de ejercer el ministerio), pero una vez elegido triunfó la sensatez y aceptó su pedido de volver al estado laico. La expresión canónica «reducción al estado laico» es una expresión desafortunada por el simple hecho de que ese es el estado de Jesús, como dice la epístola a los Hebreos, pues es sabido que Jesús no es de la tribu de Leví, de sacerdotes, sino de la de David, que es de laicos, reyes y poetas. Por lo tanto, fue promovido al estado laico, al de Jesús. Quiere ejercer el poder dando centralidad a los pobres y al pueblo guaraní. Ha dejado claro que no quiere hacer de la política su destino de vida sino solamente un paso de servicio.

Es un hombre que sabe escuchar y abrazar lo que viene de abajo, fruto de la experiencia de muchas generaciones. Es un honor para la Iglesia y para la propia Teología de la Liberación ofrecer un cuadro de esta densidad política y ética para servir a un pueblo que tanto ha sufrido históricamente y que merece un destino mejor, integrado en las nuevas democracias del Continente.
Leonardo Boff

jueves, 14 de agosto de 2008

Semblanza de mi hermano, pastor y maestro P.Jaime Ossa. mxy


Su hablar pausado, un jocoso estilo para decir las cosas así como su increíble sencillez, y su pelo cano y nariz enorme, serán difíciles de olvidar…
Escuché su voz por teléfono antes de encontrármelo en persona. Corría el año 1999 y yo había ya decidido retornar al seminario de Misiones Extranjeras de Yarumal, después de un receso voluntario de cinco años por fuera, trabajando, estudiando y sirviendo a la Iglesia de otro modo. Ya había enviado mi carta de solicitud de reingreso y los miembros del Consejo general de la Congregación de aquel tiempo debían dialogar y decidir sobre mi petición. Una de mis estrategias fue llamar a los padres que lo integraban y que conocía, entre ellos al Padre Edgar (superior en esos días), también hablé con el Padre Bedoya y aún sin conocerlo ni nunca habérmelo encontrado dialogué un buen rato por el aparato con el Padre Jaime Ossa Toro, quien era el secretario del egregio comité coordinador. Recuerdo, esa vez me dijo que mismo sino me conocía, por lo que había escuchado de mí y por la carta que habían leído en el Consejo, contara con su apoyo y voto para reingresar a los Misioneros de Yarumal.
Después ya lo ví en persona, frente a frente en el Semisiones ubicado en el barrio Calasanz en el año 1999. El era el rector el pasado año y ahora ejercía como secretario más dedicado y padre coordinador de la escuela de teología Gerardo Valencia y en algunas horas prestaba su colaboración como docente en el semillero de seminaristas , impartiendo clases de griego clásico a los filósofos y compartiendo con los estudiantes de teología su experiencia misionera en Angola donde estuvo doce años.
Por lo que supimos desde 1982 hasta 1994 trabajó en Angola, en territorio kimbundo en total 12 años, donde vivió experiencias muy duras por el conflicto civil africano, uno de los más largo de la guerra fría (1972-2002).
Durante esos años entre 1999 y 2002 hasta que dejé el país y partí para Bélgica y después para Camerún , reconocí en el padre Jaime Ossa un hombre demasiado sencillo, conversador, acogedor , secretario eficiente que redactaba sus notas, informes y actas del Consejo y artículos noticiosos con amenidad y suspicacia.
Fumador empedernido, amante del tinto al compartir con él daba la impresión de ser un hombre imperturbable o que poco se inmutaba por las dificultades o poner cara de sorpresa al enterarse de hechos nefastos. . Al contrario, era un hombre sumamente sensible, bueno, con don de escucha como buen sacerdote, generoso y jovial, expresando quizás de una manera “sui generis” su esperanza y fe en la vida y en la Providencia.
Era de los pocos hombres que he visto en mi vida que tienen la capacidad para reírse de sí mismo. Alguna vez en clase de “telogía negra” nos contó como unos niños en Angola lo miraban y mofándose gritaban una palabra desconocida para él en el momento, pero después nos decía riéndose al contárnoslo que lo que los niños le gritaban era “narizon, narizón”.
Así era nuestro hermano el Padre Jaime Ossa: por eso alguno de nuestros compañeros comenzaría a llamarlo “padre Jaime goza” para hacer alusión a ese modo de enfrentar la vida sin muchas complicaciones y arandelas y por esa capacidad de reírse de sí mismo y hacer reír a los otros quienes le escuchaban.
Sus homilías y clases también eran así simples, pero interesantes, a la vez muy profundas y catequizadoras.
La última vez que lo visité fue a finales de abril de este año. Lo encontré demasiado solo en la Parroquia, no se si por propia voluntad o negligencia de los superiores. Emaús, la parroquia ubicada frente a nuestro seminario emblema, es de las parroquias más grandes de Medellín, constituida por dos mundos o esferas bien definidas pero a la vez muy complejas. En la parte de arriba están los barrios del “Pesebre y Blanquizal”, con pasados funestos de excesiva pobreza y delincuencia y donde aún hoy se ven muchas secuelas de ello. Abajo los barrios poblados en su mayor parte de gente estrato 4, 5 y 6, en los barrios “Calasanz”, “Los Colores” , “La soledad” y “El Jardín”. Y trabajar o realizar una acción pastoral de integración , tolerancia y aceptación entre dos mundos tan aparentemente dispares, no es cosa fácil.
El Padre estaba trabajando bastante por los más marginados y pobres de su comunidad parroquial . La limosna que le daban para ayudarles, la repartía espontáneamente a quien llegaba a las puertas de casa a pedir (desplazados, desempleados, madres solteras cabeza de familia, etc) al igual que estaba desarrollando una pastoral muy enfocada hacia los niños y jóvenes. Supe que en la casa cural estaba adecuando salones e instalaciones para presentarles cine didáctico , reforzar algunas clases y así hacerles la vida más fácil y feliz a la gente menuda.
Y qué ironía al parecer fue uno de esos beneficiarios , un menor de edad que ha sido el causante de su muerte.
Hoy cuando en Colombia se celebra “El día del humorista” y el noveno aniversario del asesinato de ese genio entrañable e inolvidable del humor como lo fue el periodista y docente Jaime Garzón , es paradójico y terrible coincidencia que sucediera la muerte del Padre Jaime…En realidad ha sido un mal chiste en este día.
Guardaré siempre los mejores momentos vividos al lado de mi hermano que en la Gloria de Dios esté.
Jaime ahora estás riendo junto al Padre tierno y bondadoso y como ha dicho hoy nuestro órgano informativo Sitio de Encuentro pero hablándote a ti , te digo : Que Dios quien te llamó a la vida, al sacerdocio y te dotó del carisma del servicio, te tenga gozando en su presencia.


P. GUSTAVO QUICENO JARAMILLO. mxy



OTRAS NOTAS SOBRE EL ASESINATO DEL PADRE JAIME OSSA TORO.mxy

Un adolescente habría asesinado a sacerdote en Medellín

Caracol | Agosto 13 de 2008

A disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en Medellín quedó un adolescente de 16 años, indiciado por el asesinato de un sacerdote de 70 años, integrante de la comunidad de Misioneros de Yarumal, cometido en la Parroquia Emaús, en el Barrio Calazans, al occidente de esta ciudad.

El presbítero Jaime Ossa Toro, de 70 años de edad, fue muerto con arma blanca y hallado en su habitación de esa parroquia.

Dos testigos, también menores de edad, entregaron información a la Policía y la Fiscalía y precisaron que hasta la medianoche estuvo en ese lugar un adolescente conocido del sacerdote, por lo que de inmediato practicaron un allanamiento a su vivienda y le abrieron un proceso judicial, a la luz el sistema penal acusatorio y de la ley de menores de edad.

El Comandante de la Policía metropolitana de Medellín, General Dagoberto García Cáceres, explicó que el adolescente quedó bajo custodia del Bienestar Familiar mientras se surten los procedimientos jurídicos, para legalizar la detención y conocer las pruebas relacionadas con el crimen.

El sacerdote de los Misioneros de Yarumal, había adelantado trabajos especiales de esta comunidad en África y según la comunidad se caracterizaba por su trabajo con los jóvenes y su entrega a los feligreses.

El presbítero Ossa Toro nació en Medellín el 28 de noviembre de 1937, desde los doce años pertenecía a la Comunidad Misioneros de Yarumal y realizó su primera promesa perpetua el 3 de diciembre del año 1961.

Se había ordenado sacerdote en octubre del año 1962; fue párroco en Puerto Merizalde, Valle del Cauca, el primer misionero de Yarumal en llegar a Angola, África Occidental, y desde 1995 estuvo en esta ciudad inicialmente como miembro del Consejo General del Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal y luego como párroco de la Iglesia de Emaús hace tres años.

Los feligreses aseguran que el religioso promovió la participación de los laicos y los jóvenes en las diferentes actividades misioneras.

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Asesinan a sacerdote de 79 años en casa cural de Medellín

El religioso prestaba sus servicios en la iglesia de Emaús desde hace tres años.
A puñaladas fue ultimado el padre Jaime Ossa Toro en una habitación de la parroquia Emaús, en el occidente de la ciudad. El presunto homicida, un joven de 16 años, cayó en manos de las autoridades horas después de ocurrido el crimen.
El cuerpo sin vida del religioso presentaba varias heridas de arma blanca, reveló el general Dagoberto García, comandante de la Policía en Medellín.

“La Brigada de Investigación de Homicidios se encuentra al frente del caso y ya tenemos un joven indiciado que, según la información, estuvo hasta las 12 de la noche con el sacerdote en su residencia”, comentó el alto oficial.

En el tradicional barrio Calasanz, donde Ossa Toro prestaba sus servicios, la comunidad está consternada. Nadie se explica por qué le quitaron la vida al sacerdote.

“En este momento, su feligresía está triste de ver que un gran pastor de la Iglesia católica, una persona tan buena y tan entregada, se ha ido de esta manera”, comentó José Antonio Cano, habitante del sector.

Los amigos personales de la víctima también se pronunciaron. El padre Óscar Osorio destacó la excelente relación que los feligreses tenían con Ossa Toro, quien dedicó toda su vida al sacerdocio.

“La gente está impresionadísima y eso que no llevaba sino tres años acá (…) fue un párroco querido, respetado en la parroquia”, precisó Osorio.

El presunto homicida y dos testigos son indagados a esta hora por funcionarios de la Fiscalía.

Medellín (Antioquia)

Canal Caracol



14 de agosto de 2008
Lamentamos infomar con mucha tristeza, la muerte del padre JAIME OSSA TORO.

El padre Jaime fu encontrado hoy (13 de agosto), sin vida en la parroquia de Emaús, donde ejercía como pàrroco. Todo parece indicar que fue asesinado por robarle.

Sabemos del aprecio que gozaba Jaime en el Instituto y de la tristeza que nos produce su desparacion en esa forma. Que Dios que lo llamó a la vida, al sacerdocio y lo dotó del carisma del servicio, lo tenga gozando en su presencia.

Fraternal saludo,
Sitio de Encuentro
Misioneros de Yarumal


Indignación y pesar en Calasanz por asesinato de su párroco



Gustavo Ospina - Medellín | Publicado el 13 de agosto de 2008



Muy dolida se encuentra la comunidad del barrio Calasanz son el asesinato, esta madrugada, del sacerdote Jaime Ossa Toro, de 70 años, quien fue hallado muerto en el comedor de la casa cural de la parroquia de Emaús, donde prestaba sus servicios desde hace cerca de tres años.
El religioso fue asesinado con arma blanca. El crimen no ha sido atribuido por las autoridades a ninguna persona o grupo de personas y lo único que trascendió es que el religioso recibió cuatro puñaladas en partes vitales de su cuerpo.
Ossa Toro, en el tiempo que estuvo en la parroquia, ubicada en la carrera 81 con calle 53, alcanzó a ser querido y respetado por toda la comunidad, que de inmediato se hizo presente en el sitio para, de alguna manera, hacer sentir su rechazo al crimen. "Fue un padre muy formal, muy querido, sus misas eran largas pero muy profundas y ayudaba mucho a los pobres", dijo Sonia Morales, vecina del sector.
La Brigada contra el Homicidio comenzó las pesquisas para dar con los autores. En el momento investigan a un joven menor de edad.
Tomado de El Colombiano
http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/A/an_asesinatosacerdoteemaus_13082008/an_asesinatosacerdoteemaus_13082008.asp?CodSeccion=9


"Mataron un ser maravilloso"

EL CRIMEN A puñaladas del padre Jaime Ossa Toro, de la parroquia de Emaús, sacudió y dejó muy triste a la comunidad del barrio Calasanz.
Gustavo Ospina Zapata - Medellín | Publicado el 14 de agosto de 2008
Mucha tristeza, pero también mucho enojo, produjo en la comunidad de los barrios Calasanz y Ferrini el asesinato del padre Jaime Ossa Toro, de 70 años, en la madrugada de ayer.

A primera hora de la mañana, este sector, al occidente de Medellín, fue sorprendido con la presencia de patrullas de la Policía que llegaron hasta la iglesia Emaús, donde prestaba sus servicios el religioso.

Y de la sorpresa se pasó a la preocupación cuando los uniformados ingresaron a la casa cural y momentos después confirmaron la noticia: el padre Ossa había sido asesinado de cuatro puñaladas.

De inmediato, al sitio fueron llegando personas de la comunidad que querían sentar su voz de rechazo al crimen. "El que hizo eso no tiene perdón, seguro que fue una persona que él mismo padre ayudó", alcanzó a decir un ciudadano que no salía del asombro por el asesinato.

Y es que entre todos los presentes en el corrillo que se armó en las afueras de la parroquia mientras las autoridades realizaban el levantamiento del cadáver, sólo una palabra se repetía como en efecto dominó: "era un ser maravilloso".

El primero en decirlo fue el padre Óscar Osorio Jaramillo, de la misma comunidad misionera del padre Ossa Toro, quien destacó las cualidades de su amigo.

"Era un sacerdote muy estudioso, muy actualizado, me quedan muy buenos recuerdos de él, era muy fumador y en las últimas semanas venía muy enfermo, nosotros le estábamos colaborando con las misas", reveló el religioso, que pidió a la comunidad que se calmara y no hiciera mucha alarma con el suceso.

El brigadier general Dagoberto García Cáceres, comandante de la Policía Metropolitana, informó que hay un indiciado de 16 años como sospechoso del crimen. El caso fue asumido por la Brigada Antihomicidios.

Los niños
Entre las cosas que más destacó del padre la gente del sector estaban su amor por los niños y su espíritu de ayuda. "Me encantaban sus misas, eran larguitas, pero con mensaje, siempre lo vi ayudando a los pobres, quería mucho los niños", dijo Sonia Morales, quien tenía fotos del padre con su hija.

El padre Jaime, nacido el 28 de noviembre de 1937, había llegado allí hacía tres años, que fueron suficientes para hacerse querer de la comunidad. Recibió su formación en la Comunidad de Misioneros de Yarumal y en ella desempeñó cargos directivos. Su vocación lo llevó a ejercer en Buenaventura y en el país de Angola, entre 1982 y 1994.

Peter Gevera, un misionero que llegó de Kenia para trabajar al lado del padre Ossa, se quedó con la mejor impresión del sacerdote. "Llegué el sábado y todo mundo me habló maravillas de él, me pareció muy humano, un ser extraordinario", comentó Gevera en inglés.

Tal vez la nota más bella la pusieron Johan Espitia, John Arley Ríos y Aristides Casas, tres niños de once años que llegaron a las afueras de la iglesia a expresar su tristeza.

"Nosotros lo queríamos mucho, estábamos haciendo la catequesis con él... siempre le veíamos ayudar a gente que venía a pedirle cosas... nos aconsejaba muy bien", dijeron los pequeños con sus rostros muy tristes.

Opiniones
"Fue la persona más maravillosa, ayudaba a todo el mundo y tal vez abusaron un poquito de él porque era demasiado caritativo. Como jefe de la Pastoral de la Salud fue ideal, Lloré cuando recibí la noticia".
Lucy Montoya, de la Pastoral de la Salud

Antioquia bilingüe
Community mourns Father Ossa
Tuesday's murder of 70 year-old catholic priest, Jaime Ossa Toro, moved the people of Calasanz and Ferrini, neighborhoods in Medellín. According to authorities the priest, who served in the parish of Emaus on the west side of Medellín, was found stabbed to death in the dining room of his house. Police are conducting an investigation into the circumstances of the crime, and have as a suspect a 16 year-old boy who entered Father Ossa's residence on Tuesday evening. This community will always remember their priest as a noble, helpful person. "He was a wonderful man", was a phrase heard a few times outside the church today.

DOLOR POR ASESINATO EN MEDELLÍN DEL SACERDOTE JAIME OSSA TOROBogotá DC, 13 de agosto de 2008

El Arzobispo de Medellín, Monseñor Alberto Giraldo Jaramillo, sus Obispos Auxiliares y todo el Clero de la Arquidiócesis de Medellín expresaron su dolor por la muerte violenta del Sacerdote Jaime Ossa Toro, ocurrida en la madrugada del 13 de agosto en esa ciudad.

El hecho fue cometido “por personas que se desconocen y que en la actualidad son materia de investigación por parte de las autoridades competentes de la ciudad”, afirma un comunicado de la Arquidiócesis de Medellín.

El Sacerdote Ossa Toro, de 70 años de edad, se venía desempeñando como párroco del templo de Emaus en el sector de Calasanz, en Medellín, desde el 16 de enero de 2006.

“Como Iglesia católica rechazamos rotundamente esta clase de actos que van en contra de la vida humana, el mejoramiento de la sociedad y la profesión evangelizadora de un Sacerdote que diariamente anuncia la Palabra de Dios”, afirma el comunicado de Mons. Alberto Giraldo Jaramillo, Arzobispo de Medellín.

“No tenemos palabras para expresar nuestra preocupación y pena por el asesinato de nuestro querido Presbítero. Hacemos un llamamiento a la oración por el eterno descanso del Padre JAIME OSSA TORO y por los responsables de este magnicidio para que el Señor Jesús transforme sus corazones”, agrega.

El padre Ossa Toro fue misionero en la Costa Pacífica colombiana, vivió 14 años de misión en Angola y se desempeñó como asistente general de gobierno del Instituto de los Misioneros Javerianos de Yarumal, junto a Monseñor Edgar Tirado actual Obispo de Tierraadentro.

De acuerdo con la Arquidiócesis de Medellín, el sacerdote inmolado era apreciado por sus feligreses y se distinguía por su espíritu de caridad con los más necesitados, su entrega a la pastoral, su sencillez, inteligencia y cultura general. Sus exequias se realizarán en la Parroquia Emaus el 14 de agosto, a las 10 de la mañana.

Autor: Dpto. de Comunicación Social
Correo-e: comunicacionsocial@cec.org.co

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Esta información fue publicada en este sitio web el (día/mes/año): 13/08/2008

A SOLO DIOS EL HONOR Y LA GLORIA

Amigas, amigos...

Con dolor, repudio y rechazo hemos recibido hoy la noticia del asesinato de nuestro hermano sacerdote Jaime Ossa Toro, párroco de Emaús, barrio Calazans en Medellín. Es una pena que los asesinos le quiten la vida a una persona sencilla, servicial, humilde y de buen sentido del humor. Es una pena que hoy urgidos de ministros para el servicio de la evangelización nos sigan quitando la vida; por esta razón, unámonos en oración profunda y agradezcámosle al Dios de la Vida por el servicio y la entrega de Jaime Ossa. Yo creo que este signo nos está diciendo mucho al Imey, a los jóvenes y a las comunidades, debemos por ello descifrar juntos el mensaje de Dios que nos está increpando y seguir fortaleciendo nuestra fe, nuestro compromiso y nuestras ganas de ser anunciadores de la vida y de la paz como misioneros, como discípulas y discípulos del Misionero Mayor.

La ponencia de hoy en el CAM3 COMLA 8 (Quito Ecuador) lleva por título: COMUNIDAD DISCÍPULA DE JESÚS y vista esta propuesta desde la muerte de nuestro estimado misionero, nos debe dejar muchos retos...

1... No somos nosotros quienes escogemos a Jesucristo, sino que es él quien nos escoge para seguir prolongando las relaciones de ternura, alegría de vivir, la compasión, la fe en el sencillo, el servicio desinteresado a las comunidades.
2... Jesucristo está viendo que es lo que está psando en este mundo, en el hoy... y nos llama por propia iniciativa para que seamos dispensadores generosos de vida y vida plena.
3... Y nuestra respuesta ha de ser pronta, generosa, dinámica y comprometida; mostrando con ello la autoridad y el poder de atracción de Jesucristo para hoy.

Amigas y amigos... Con el dolor que nos deja Jaime, podemos comprender que debemos dejar hoy más que nunca nuestras seguridades para seguir construyendo el Reino de la Vida y destruir el Reino que Asesina, Somete y Masacra. El abandonar hoy nuestras seguridades permite ver la radicalidad del seguimiento y la autoridad de Jesús que sigue llamando porque él quiere ver un Nuevo Reino Construído.

Como Misioneros Javerianos de Yarumal, hemos celebrado en memoria de Jaime y su familia hoy a las ocho de la noche en nuestra parroquia de San Carlos Borromeo en Quito Ecuador.

Jaime descanse en paz y ora por nuevas vocaciones misioneroas para nuestro Instituto de Misiones.

Con cariño.

Caliche mxy
Quito Ecuador
CAM3 COMLA 8




Grande fue el adiós al padre Jaime

CIENTOS DE PERSONAS de los barrios Calasanz y Ferrini despidieron al padre Jaime Ossa Toro, asesinado el martes y sepultado ayer.
Gustavo Ospina Zapata - Medellín | Publicado el 15 de agosto de 2008
Dos cosas hacían muy feliz al padre Jaime Ossa Toro: ayudar a los necesitados y comerse una bandeja de fríjoles con arepa y chicharrón. Y eso hizo toda su vida este sacerdote, que fue cruelmente asesinado el martes y sepultado ayer en el cementerio Jardines Montesacro, de Itagüí.

Si su muerte a puñal se había visto cruel, ayer se conoció un detalle que aumentó el repudio por el crimen: al padre Jaime, quien lo asesinó, también lo golpeó con una plancha en la cabeza y el pecho.

Fue un homicidio despiadado, muy horrendo para un ser humano que su vida la dedicó a servir y que se entregó sin reparos a su labor de misionero sin esperar recompensa, dicen quienes lo conocieron y amaron.

Fue tal su amor y afán por ayudar, que aprendió de un allegado odontólogo algunos secretos de la profesión para practicarlos a las comunidades abandonadas del África.

"Él, desde niño, se inclinó por el sacerdocio, cuando se ordenó estaba muy joven y decíamos que no iba a durar, pero vea, fue ejemplar", relató muy triste su prima Margarita Duque Ossa, quien reveló otro detalle que ni la familia supo: "cuando él estuvo en Angola -entre 1982 y 1994- un grupo lo secuestró, pero él no nos dijo nada".

Su hermana Marta apuntó que no esperaron una muerte violenta para él, "nos sorprendió, nunca imaginamos algo tan horrible, creo que quienes lo mataron eran conocidos a los que él les abrió la puerta para ayudarlos", dijo con sus ojos llorosos.

La homilía
Fueron cientos, tal vez más de mil, las personas que se congregaron ayer en el Seminario de Misiones Extranjeras de Yarumal, frente a la iglesia de Emaús, a escuchar la eucaristía de adiós.

La ceremonia fue presidida por el arzobispo de Medellín, monseñor Alberto Giraldo Jaramillo, quien no ahorró adjetivos para destacar el legado del padre.

"Fue la suya una vida vivida con sencillez e inmenso optimismo, fue un servidor sin condiciones a todo el que lo buscaba", dijo el prelado.

La misa, que se inició a las 10:00 de la mañana y culminó pasadas las 12:00, estuvo llena de cantos, mucha gente vestida de blanco y toda la comunidad, "como a él le habría gustado", dijo monseñor Giraldo. Hubo eso y más.

Sobraron alabanzas para el padre, que en sólo tres años dejó una huella profunda en Calasanz, Ferrini y los barrios vecinos.

"Nos deja una gran tristeza, para la iglesia y en lo personal, porque lo conocí, era un ser humano extraordinario", añadió monseñor Giraldo a EL COLOMBIANO.

Pero sin duda, la más grande huella la dejó el padre Jaime en el pueblo.

"Con el tiempo, la gente de Medellín se va a dar cuenta de la calidad de hombre que perdió... al que cometió el crimen deben capturarlo y aplicarle la ley", manifestó Rodrigo Hoyos, feligrés de Robledo.

Por el momento, hay un indiciado de 16 años como principal sospechoso.

Fueron muchos los testimonios que elogiaron la obra del padre Jaime, pero el más grande lo dio la más chiquita, Lina Marcela Rodríguez, una niña de sólo ocho años que relató en sus palabras lo que le queda como recuerdo:

"Él nos dio cuadernos, lapiceros y libros para estudiar a muchos niños...".

Hasta ahí llegaron sus palabras, porque Lina estalló en llanto. Y cuando un niño llora por la muerte de un adulto, es porque tiene de él recuerdos grandes. Eso me quedó claro del padre Jaime. Por eso su muerte a puñaladas y golpes, fue demasiado dolorosa. E inmerecida, teniendo en cuenta que ya tenía 70 años.

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Autoridades avanzan en investigación del crimen
Multitudinario adiós tuvo el padre Jaime



En medio de aplausos y acompañado por unas 2 mil personas que entonaron una canción de la cual se desprendía la estrofa “no te has muerto del todo ... aún escuchamos tu risa aquí”, ayer fue despedido el sacerdote Jaime Ossa Toro, de 70 años, quien el miércoles en la madrugada fue asesinado al interior de la casa cural de la Parroquia Emaús, en el barrio Calasanz, de Medellín.
Durante el sepelio del Padre Jaime adelantado en la capilla del seminario Misioneros de Yarumal, el mismo del que salió ordenado como sacerdote en 1962, no hubo una sola persona que dejara de reflejar en su rostro la tristeza y la indignación que produjo este crimen que fue calificado por muchos como “aberrante”.

Mientras que el arzobispo de Medellín, Alberto Giraldo Jaramillo, presidía la ceremonia eucarística en honor al religioso asesinado y sus fieles murmuraban entre ellos “lo buena persona que era el padre Jaime”, el coronel Edgar Henao Castaño, comandante de la Policía en la zona centro, afirmó que “está completamente desvirtuada” la hipótesis de robo como posible causa del asesinato del religioso “ya que de su residencia no se llevaron nada de valor”.

El coronel Henao recordó que “actualmente hay varios menores de edad que son pieza clave en la investigación, toda vez que fueron los últimos que vieron con vida al sacerdote”, pero aclaró que no están detenidos “sino bajo el cuidado de sus padres y con la custodia de las autoridades”.

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jueves, 24 de julio de 2008

HISTORIA DEL CURA ARIEL




LES COMPARTO OTRO CUENTICO de mi autoría y fruto de mi incipiente esfuerzo en este género y que participó en los cuentos cortos latinoamericanos, convocados por la página biblica http://servicioskoinonia.org el año 2007. Espero lo disfrute.



…En todo caso, desde un principio y desde el seminario mismo, había aprendido que la amenaza a la vida cuando se lucha por los valores de justicia es inminente...que la cruz de el Maestro está en el horizonte de toda existencia que quiere comprometerse , dándolo todo hasta el final…


Antes de despuntar la aurora , el joven clérigo ya estaba de pie, alistándose para enfrentar un “nuevo reto” , una “nueva resurrección” como gustaba llamar a sus jornadas personales...A lo lejos se podían percibir voces en coro que se confundían con el murmullo fluvial y el sonido del trafico ya abundante del puerto en esos primeros momentos del día...Aun envuelto en su pijama de colores sicodélicos, la mirada penetrante de sus “ojos zarcos” como los calificaban algunos de sus feligreses , no se perdía del horizonte. La línea que allá a lo lejos fijaba los límites del mar ennegrecido por la escasa luz y el cielo cuasi rojo por el efecto del sol naciente le arrobaban su espíritu cultivado, inquieto , “revolucionario”, poético...y sin ninguna duda, espiritual... Ademas de la oración oficial de la Iglesia con el breviario en mano y que realizaba más tarde, Ariel Espitia amaba preferiblemente orar en la primera hora con aquel sencillo y a la vez majestuoso espectáculo matutino...En todo ello podía ver la grandeza de Dios, su revelación a la criatura humana, la acción de un Dios que hacía salir y brillar el sol para calentar a su vez a los buenos y a los malos ...El padre Ariel hablaba con Dios y podía escucharle...aquí en aquella realidad y lugar que El le había designado a través de su Obispo, como ofrenda matutina y agradable en su calidad de pastor, guia y sacerdote presentaba a su pueblo, a su gente, sus cristianos...Las alegrías, las tristezas, el trabajo, el estudio, los proyectos, la dura realidad social de inseguridad en todos los sentidos

Tres años habían pasado ya desde su llegada a aquella parroquia del Puerto del Pacífico en tierras ecuatorianas...hogar de hombres y mujeres del color como el ébano, donde a veces la pobreza podía tocar en ocasiones la miseria, la ignorancia y ser todo totalmente oscuro para quien habitaba esos barrios...Ariel estaba ahí haciendo presencia y tratando de vivir su vocación específica , esforzándose en el día a día por comprender y asumir con mística, la pobreza, la castidad y la obediencia , los votos y promesas inherentes a su opción de vida sacerdotal...
La vida se tornaba cada vez más compleja y muy difícil para el Puerto de Tocuma. Una población venía en aumento a causa del gran número de emigrantes que llegaban huyendo del país vecino. Campesinos y pescadores con sus familias fragmentadas y traumatizados por el miedo de los grupos armados ilegales de Colombia, buscaban refugio, paz en lugares fronterizos como éste, donde el joven padre proveniente también del país hermano se había convertido en pastor y guía para un vasto sector de Puerto Tocuma...Había contado con la suerte de un predecesor que comulgaba con las líneas de su trabajo pastoral. El Padre Ramón un viejo misionero mexicano se había propuesto formar una iglesia laical, protagonista , dinámica y viva entre aquel pueblo moreno. Convencido de los postulados del Vaticano II , como Ariel, fue alguien quien se esforzó con ahinco por hacer coger en las propias manos de los laicos o seglares el compromiso con el evangelio y el trabajo por el desarrollo social...
Así pues, existía un grupo laical de misioneros y el padre Ariel hacía constantemente referencia a aquel apelativo : “misioneros”- les decia- no son solo aquellos que se van lejos a anunciar la palabra de Dios a otros pueblos, en otros paises, en otras culturas...Hermanos y hermanas , nosotros tambien somos “misioneros” aquí y ahora”...
Aquella mañana de Lunes nadie pudo predecir el hecho terrible, lo que iba a suceder para el puerto y toda su población!
Después de la oracion oficial con algunos laicos y las hermanas religiosas de Santa Maria y enseguida de su frugal desayuno consistente en un huevo , unas rabanadas de pan y un cafe “para bien despertar” como decía, el padre Ariel se dirigió a su Despacho , donde le esperaba diariamente a excepción de los martes cuando tenía día libre , Bertha, la secretaria parroquial...Recién graduada del único colegio mixto vecino de la iglesia y subvencionado por la parroquia mismo, “la morenaza” como la llamaba cariñosa e intimamente Ariel sonreía iluminando su bello rostro mientras saludaba...
Con su belleza e inteligencia juvenil, “la morenaza” daba una nueva frescura en aquel despacho donde habia trabajado por mas de 30 años Celina Pérez, “la vieja Celina” como la apelaban en secreto los parroquianos, había visto pasar al menos una decena de curas por “San Pedro de Tocuma” como se llamaba la parroquia...Con el correr de los años Celina se había vuelto caprichosa, despota y casi inabordable por la gente que venía a la oficina para inscribir sus misas, hacer los respectivos papeles de partidas y las celebraciones de sacramentos ...Por eso desde su llegada , Ariel junto con el concejo de la parroquia comenzó a concebir la manera de “pensionarla” o mejor enviarla y a a descansar y darle paz a ella y una mejor acogida a la gente ...Aquella empresa aparentemente fácil no lo fue...Pero con todo y dentro de disposiciones justas y legales se logró. Así fue como Bertha la radiante reemplazó a la senil Celina . Mas la chica estaba en tiempo de prueba y desde un principio el padre había sido claro con el concejo y con ella misma...En la joven se notaba buena voluntad de trabajo, era puntual y amable ...y quizás demasiado amable con él, solía creer. La mirada femenina y morena que se cruzaba a menudo con los grandes y verdes ojos masculinos dejaban entrever algo especial...Aquella mañana, el juvenil clérigo lo pensó de nuevo y quiso decirle algo referente...pero decidió callarse. Sí, ”la morenaza” le coqueteaba, de eso estaba seguro y entre sus pensamientos venía la pregunta de si aquello era amor o sólo el deseo pueril y caprichoso de una chica que queria jugar un juego peligroso...
Con esta preocupación, abandonó la oficina y volvió nuevamente a su cuarto que funcionaba a la vez como oficina cural...A las 3 de la tarde debería ir al barrio “Sucre” para visitar un grupo de jovenes recicladores con el cual había hecho un proyecto buscando hacerlos desistir de la droga y el alcohol...La cita era todos los lunes. Alrededor de 20 chicos, todos hombres eran constantes en ese grupo de lucha y de esperanza. Esperanza de vencer por completo la esclavitud y ansiedad de la droga. Acariciaban la idea de trabajar en paz y ganar la vida con dignidad sin tener que recurrir como otros muchos jóvenes a la delincuencia en las calles del puerto, y no terminar en la cárcel o en el peor de los casos muertos por los mismos grupos mal llamados de “limpieza social”, que coexistían . No era una empresa fácil aquella la que había emprendido gracias a la ayuda de un organismo del Estado...Muchos hombres de política no miraban con buenos ojos al cura, otros jóvenes que no valoraban este esfuerzo y preferían continuar con su mismo estilo de vida en la calle, consideraban a los implicados como lambones y “chupas” de la Iglesia...Otros les interesaba más la perdición o la sumisión de los jóvenes al comercio y consumo de “porquería” ya que de ese modo conservaban su negocio y tenían asegurada su supervivencia...Como se veía no era fácil adivinar quién había proferido esa amenaza dos días antes escrita sobre un burdo trozo de papel que el Padre Ariel encontró en su buzón: “Para tu negocio cura sapo o lo lamentarás”... Una vez leyó esas 8 palabras de “cobardía” , a su mente vino enseguida este “proyecto de jóvenes recicladores de Tocuma por la vida y la esperanza” como se había llamado desde un principio. Era complicado precisar quién era el más interesado en cortar este esfuerzo de amor por la juventud. Cómo saber quién pretendía aguar la utopía y el avenir de una mejor vida para aquellos chicos?
Muy en el fondo esto le preocupaba...Si al menos tuviera una pista de los autores , se decía, podría comenzar a confrontarlos ...pero la cosa no era un juego de niños. En todo caso, desde un principio y desde el seminario mismo, había aprendido que la amenaza a la vida cuando se lucha por los valores de justicia es inminente...que la cruz de el Maestro está en el horizonte de toda existencia que quiere comprometerse , dándolo todo hasta el final.
A sus casi 30 años tenía la certeza de que lo más difícil estaba aun por llegar . Por el evangelio de un profeta de Galilea “se había hechado la vida al hombro”, eso era claro y para los discípulos de ese hombre llamado Jesús el martirio , dar la vida no era ajeno ni extraño ni mucho menos imposible.
No podía echarse para atrás y pidió perdón en su mente a Dios, a la vez que reacomodaba sus papeles sobre el escritorio. Debía ir de nuevo aquel día, como todos los lunes, “no puedo amilanarme” , pensó de nuevo...”oh Dios...por qué? Era la situación que experimentara el Hijo de Dios en Getsemaní, sí. “Si es posible aparta de mi este amargo cáliz ...pero que no se haga mi voluntad , sino tu Voluntad”.
Tal vez lo presintió ...Así son los misterios insondables de los caminos divinos...Con todo, nuestro padre asistio al encuentro...pero de todas maneras percibió que algo raro en verdad pasaba. No todos los jóvenes participantes asistieron a la cita...”Seguramente como yo, ellos recibieron amenazas”- vovió a decirse para sí.
En plena reunión al cerciorarse de la situación por los pocos jóvenes asistentes, el padre Ariel se atrevió a lanzar la pregunta: cuál era el motivo de esta ausencia representativa? Nadie quiso hablar, pero sin lugar a dudas, todos habian sido atemorizados.
En fin , el encuentro terminó...Mas , así no se podía seguir, se debía hacer algo...Sí, denunciar a la policía y que se cumpliera la Voluntad del Creador.
Lo cierto es que al día siguiente todo el mundo se preguntaba por el padre...Su empleada doméstica llegó como todos los días a la 7 de la mañana y se sorprendió al ver su cuarto cerrado y una hora y dos horas más tarde el ver que no se levantaba. “Si hubiera tenido viaje para algún lado, me hubiera dicho”, afirmaría después.
Pasó una jornada completa, hasta que se sugirió abrir la puerta de su cuarto...”Que tal que le hubiera pasado algo”, decían , un infarto, o algo parecido, casos se han visto de gente que ha muerto mientras dormía...”
Así pues se decidieron a abrir la puerta con la ayuda del jardinero José que estaba siempre disponible también en casa para los trabajos un poco complicados. Con la ayuda de unos cuantos destornilladores y un cuchillo se logró abrir la puerta...Nadie había en el cuarto, el padre seguramente no había regresado el día anterior ...Pero Eufrosina, su empleada aseguraba que sí, que había regresado y le había preparado y servido de comer y que después a eso de las 8 de la noche lo había dejado en la sala de tv cuando le dijo “hasta mañana” como de costumbre. Todo aquello era muy raro...
Al tercer día de nadie verlo, se dio oficialmente por desaparecido al padre Jose Ariel...Se llamó a su casa familiar, al Obispo, a la policía...Nadie daba razón de él...Entonces se presintió lo peor: el padre habría sido seguramente asesinado por alguna pandilla , o alguien que no estaba de acuerdo con sus proyectos...Pero quien? Váyase a saber, muy complicado...
Han pasado tres años y no hay ninguna señal de vida de nuestro clérigo...Nadie vio nada, nadie sabe nada...Sólo un graffiti fue encontrado sobre la pared de su cuarto que daba a la calle y confirma la terrible verdad: “Lo matamos por sapo”.

Hoy por hoy la parroquia del puerto esta en pie todavía...Pero no ha habido otro cura que se le mida a continuar lo iniciado por el Padre Ariel...Los católicos sólo vienen a misa , cumplen con los sacramentos pero el compromiso con los pobres decayó...Fue una orden perentoria del mismo Obispo : “Es mejor no meterse en política...Hay que hacer sólo lo que hay que hacer , nada más...

Camerún febrero del 2007