viernes, 7 de noviembre de 2008

ALBERT CAMUS: En los 95 años de su nacimiento




Es posible una religión sin dios? Se puede ser verdaderamente humano y a la vez declararse ateo? La bondad es acaso exclusiva del ser humano religioso?
Estas son sólo algunas preguntas a las cuales confronta con sus lectores el escritor en lengua francesa ALBERT CAMUS.
Nacido un día como hoy el 7 de noviembre de 1913, hace exactamente 95 años, sería este autor entre otros que me sacudiera de mi adormecimiento intelectual, propio de la adolescencia. Cuando lo encontré por primera vez frisaba ya los 18 y yo cursaba el undécimo grado en la Normal La Candelaria de mi pueblo Marquetalia. Mi espíritu más que ensimismado se tornaba agnóstico en cuestiones de religión y rebelde sin causa ante los acontecimientos de mi entorno y mi mundo interior.
La lucha interna, mi combate , consistía entre aprobar o asumir lo que me enseñaba la religión católica, propia de mi ambiente de hogar, de pueblo y de colegio, y los valores e ideales de la filosofía existencial aprehendida en la lectura de libros literarios y filosóficos. En ese momento no se me venía a la cabeza (o no era aun propio de la época) verbos como “conciliar”, “sintetizar” o “armonizar”…No, eran los días en que se debía tomar Posición y entonces se caía en la angustia, el cuestionamiento, la crisis y en el peor de los casos en el fundamentalismo.
Libros como las novelas de Albert Camus e ideas filosóficas con respecto al existencialismo de otros autores como J.P Sastre , me llevaban a confrontar sus pensamientos con lo que se me había inculcado hasta ese momento.
Al confrontar aquellos dos representantes del “existencialismo ateo”, denotaba una diferencia para mí importante y descollante entre ambos, mientras que el pesimismo de Sastre con respecto a Dios cuestionaba y desconcertaba, haciendo ver la vida realmente absurda y sin sentido, veía en los postulados de Camus una visión de la existencia distinguida más por la esperanza, el optimismo alegre. Mismo si él negaba a Dios y pregonaba el absurdo en ciertos acontecimientos de la vida del hombre , al final demostraba que sólo cuando los hombres trabajan en grupo, se ayudan y se solidarizan frente a la tragedia, este mundo puede ser más amable.

“La peste” fue el primer libro de Camus que leí justo en el último año de colegio. Y para graduarme y aprobar el área de español y literatura , debíamos escoger una obra de algún autor que se hubiera comprendido en aquel año. Y sin saber por qué me encontré de frente con Camus y su mundo tan convulsionado , trágico pero a la vez atractivo representado en “la peste”.
La novela que había encontrado en algún rincón de la pequeña y limitada biblioteca de mi colegio contenía pocas páginas y recuerdo con nitidez que en su pasta bajo el gran título aparecía una calavera pintada a lapiz pintada de color sepia sobre un color naranja.
La obra la leí en cuestión de dos meses, al mismo tiempo realicé el informe de lectura y una mañana de noviembre poco antes de graduarnos , me dieron una hora para exponer rápidamente ante mis compañeros el argumento de la novela, describir sus personajes y de algún modo exponer mi pensamiento y conclusiones personales respecto al libro.
Aquella lectura camusina me atrapó y desde entonces me declaré un seguidor apasionado de este autor franco argelino.
Por ejemplo en la peste, Camus narra y describe de manera tan elocuente y atractiva, en sencillo lenguaje , provocando que el lector se fascine y se forme las imágenes en su cabeza como si estuviera visionando ante una pantalla gigante .
En “la peste” nos presenta un pueblo argelino , en los años 50 que es amenazado y posteriormente tomado por la peste, queda en cuarentena , aislado sus personajes con sus almas, sueños y miedos.

"La peste" es una novela contemporánea de carácter humanista, en la que el autor narra la historia de la ciudad de Orán cuando se ve afectada repentinamente por una peste, y como durante esta etapa valores como la moral, la honestidad y la solidaridad invaden los corazones de algunos de los personajes.
Despues de la peste me encontre con "El extranjero", en ella Camus cuenta la historia de Mersault, quien es un hombre sencillo que disfruta de la rutina de su vida. La muerte de su madre cambia de algún modo esa rutina. También, empieza una relación con una chica y traba amistad con uno de sus vecinos. Esta amistad le traerá varios problemas, entre ellos un asesinato. Meursault irá a la carcel y tendrá que ser juzgado.

Camus nació en Argelia y estudió en la universidad de Argel. Sus estudios se interrumpieron pronto debido a una tuberculosis. Formó una compañía de teatro de aficionados; también trabajó como periodista. En 1939, publicó Bodas. En 1940, se trasladó a París y formó parte de la redacción del periódico Paris-Soir. Durante la II Guerra Mundial fue miembro activo de la Resistencia francesa y de 1945 a 1947, director de Combat, una publicación clandestina.
Camus logra su primer éxito con El extranjero (1942) y en el mismo año El mito de Sísifo. Más tarde aparece Calígula (1945). En su novela La Peste (1947) Camus reconoce el valor de ciertos seres humanos ante los desastres. Sus obras posteriores destacadas son La caída (1956), El hombre rebelde (1951), Estado de sitio (1948); y El exilio y el reino (1957). Colecciones de sus trabajos periodísticos aparecieron con el título de Actuelles (3 vols. , 1950, 1953 y 1958) y El verano (1954). En 1994, se publicó la novela incompleta en la que trabajaba cuando murió, El primer hombre. Sus Cuadernos, que cubren los años 1935 a 1951, también se publicaron póstumamente en dos volúmenes (1962 y 1964). Camus, que obtuvo en 1957 el Premio Nobel de Literatura, murió en un accidente de coche en Villeblerin (Francia) el 4 de enero de 1960.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Feliz cumpleaños Hermano Francisco!

No, no hablo de San Francisco de Asís, ni de San Francisco Javier.
Cuando entré al Semisiones en 1988, venía en ocasiones a la casa de Reposo de nuestra congregación, contigua al centro de formación, allí donde están nuestros Hermanos Mayores. Y siempre veía a un anciano de pelo lacio, grandes gafas y que caminaba con dificultad por los corredores…Siempre le veía con la camándula en mano y en algunas ocasiones le vi y escuché encorando el rosario en la capillita local, de una manera muy devota y hasta amena.
El Hermano Francisco Gómez es el hombre de más edad de nuestra casa de Emaús.
El pasado 29 de octubre celebró su cumpleaños 98. Y ahí sigue el hombre, el anciano, el ser humano que ha estado toda su vida consagrado al Señor.
Nació en Pensilvania(Caldas) en 1910. Perteneció a una familia de 11 hijos, cuando él tenía 32 años (1942), su padre lo trajo a Arboleda (corregimiento cercano a Pensilvania) ahí encontró una revista del Seminario de Misiones, fundado 15 años atrás en 1927 por Monseñor Miguel Ángel Builes en Yarumal. Vio que allí había invitación dirigida a jóvenes que quisieran unirse a esta empresa misionera e iniciar su formación fuera para sacerdote o Hermano , allá en el montañoso y frío pueblo antioqueño..
Con esa edad, el hermano decidió tomar la senda y así fue como se hizo Hermano. Su primer grupo estuvo compuesto por 15 formandos.
Sus primeros formadores fueron los Padres Miguel ángel Gallego Y Aníbal Muñoz Duque entre otros.
Fue enviado primero a un pueblo llamado San Martín de Loba, en el Magdalena Medio. Allí estuvo colaborándole a los sacerdotes Luis Maria Serna y . Luego pasó a Buenaventura y después al Chocó, donde permaneció 20 años , recorriendo diversos caseríos enseñando la Palabra de Dios, rezando el Rosario e invitando a la gente a vivir en la paz y la armonía.
En 1985 cuando vino a unas vacaciones a Medellín, nuestro hermano fue atropellado por un automóvil, lo que le causó una amnesia temporal y luego de análisis médicos, se le diagnosticó diabetes y entonces se le sugiere quedarse en la casa de Reposo.
Han pasado 23 años desde su llegada a Emaús y ahí está el hombre, el hermano entregado a una profunda vida de oración, testimonio para todos nosotros sus hermanos javerianos.
Con el Hermano Cano, "canito" hemos venido a hacerle visita este mismo día de su cumpleaños...Son casi las 2 pm y lo encontramos de pie, al lado de su cuarto comiendo unas galletas que alguien le regaló hace pocos minutos. Todavía oye bien y su acento paisa es remarcable, habla duro , con tono seco y rutinariamente. En el transcurso de la conversación, en algún momento se da cuenta que tiene el cierre de su pantalón abierto y lo cierra de manera disimulada, sin inmutarse y respondiendo a nuestras preguntas.
Me cercioro que el Hermano no gusta hablar mucho de sí mismo, de sus cosas, a pesar de que aparentemente aun tiene buena memoria.
Come bien, duerme bien, aún parece puede leer y goza de buena salud, aunque debe cuidarse del azúcar. En este día de su cumpleaños el Hno Francisco pide en su oración a La Santísima Trinidad que los lleve con ellos, a descansar…demostrando así su profunda fe de carbonero.
Al final le pedimos un mensaje para todos los demás miembros del Instituto, sus hermanos y nos dice: "Que obedezcan a los superores en todo, hagan lo que ellos les digan, en ellos se refleja la Voluntad de Dios".
Que Dios te bendiga querido hermano Francisco. Gracias por tu testimonio silencioso, de paz, fe y esperanza en Dios.
Gracias por tu oración callada o en voz alta, pidiendo e intercediendo por el mundo, nuestro instituto, tus hermanos sacerdotes, Hermanos y laicos.
(queda pendiente la foto).

lunes, 20 de octubre de 2008

SAN GAETANO ERRICO


GAETANO ERRICO
(1791-1860)

El Padre Gaetano Errico, fundador de los misioneros del Sagrado Corazón de Jesús y de María, el pasado 12 de octubre , durante la ceremonia de canonización, fue presentado por el Papa como un experto en la ciencia del perdón, pues promovió el cuidado del sacramento de la reconciliación para que los fieles encontrasen en el trato misericordioso de los confesores una expresión de la misericordia de Dios dada en el sacramento.

Cayetano Errico, fundador de los Misioneros de los Sagrados Corazones, ha nacido el 19 de octubre de 1791 en Secondigliano, antigua aldea al Norte de la ciudad de Nápoles (Italia). Es el tercero de los diez hijos de Pascual y María Marseglia. El padre dirige una modesta fábrica artesanal para la producción de pasta; la madre teje felpa. Fue bautizado al día siguiente de su nacimiento en la iglesia parroquial de los santos Cosme y Damián con los nombres de Cayetano Cosme Damián. Asiste a la escuela comunal con dos maestros sacerdotes, Tagliamonte y Vitagliano. A los siete años recibe la primera comunión, y a los once, el sacramento de la confirmación. A los catorce años pide ingresar primero entre los Capuchinos y después entre los Redentoristas; pero el pedido es rechazado debido a la edad.
A los dieciséis años pide ser admitido en el seminario arzobispal de Nápoles.En enero de 1808 viste el hábito talar. La familia no puede sostener los gastos para su mantenimiento como alumno interno por lo que realiza los estudios como externo, yendo a pie al seminario. Todos los días, entre ida y vuelta, son ocho kilómetros, con frío, calor y lluvia, provocando la admiración de la gente que, al verlo pasar exclama: «¡Ahí pasa San Cayetano!».
En el tiempo de su formación seminarística frecuenta la escuela con gran provecho, participa a la misa todas las mañanas, recibe la comunión, ayuda en la casa, visita todos los jueves a los pacientes del hospital de «Incurables» de Nápoles llevándoles algún regalo fruto de sus ahorros semanales, y el domingo recorre las calles con el crucifijo recogiendo a los niños para el catecismo.
Fue ordenado sacerdote el 23 de septiembre de 1815 por el Cardenal Ruffo Scilla en la Capilla de Santa Restituta, en la Catedral de Nápoles.
Ordenado sacerdote, inmediatamente se le asigna a Don Cayetano la tarea de maestro comunal, cargo que ejerce por casi veinte años con diligencia, atención y celo, preocupándose por enseñar, junto con la cultura, sobre todo los principios cristianos. Se dedica con amor al servicio pastoral en la iglesia parroquial de los Santos Cosme y Damián.
Desarrolla su actividad apostólica en cuatro direcciones: anuncio de la Palabra, ministerio de la reconciliación, asistencia material y espiritual de los enfermos, servicio de la caridad. Cuatro maneras distintas para decir a los hombres que Dios es Padre y los ama.
Tiene una vida de intensa oración y de rigurosa penitencia, de tal manera que hace decir a la madre que lava las camisas manchadas de sangre: «Ahora me haces sentir el dolor que no tuve cuando te llevé en el vientre y te di a luz».
Siendo sacerdote, se retira todos los años a Pagani (Salerno), en la casa de los padres Redentoristas, para los ejercicios espirituales.En el año 1818, mientras reza en el coro, acontece un hecho destinado a marcar y cambiar el curso de su vida: se le aparece San Alfonso para comunicarle que Dios lo quiere fundador de una Congregación religiosa, dándole como «señal» la construcción de una Iglesia en honor de la Virgen Dolorosa en Secondigliano. El anuncio de que es Dios quien quiere la construcción de una Iglesia en honor de la Dolorosa, es acogido con entusiasmo en Secondigliano por la mayor parte del pueblo; pero está también quien se muestra desconfiado y hostil. Los adversarios, pocos pero muy aguerridos y combativos, juran que impedirán la construcción de la Iglesia. Cuando el proyecto parece definitivamente destinado a fracasar, don Cayetano continúa creyendo en él y asegura a la gente: «La Iglesia se hará, porque es Dios quien la quiere». El 9 de diciembre de 1830 la Iglesia es bendecida.
Terminada la construcción, Cayetano Errico encarga a Francisco Verzella, escultor napolitano, una estatua de madera de la Virgen Dolorosa. Una tradición refiere que ha hecho rehacer varias veces el rostro, exclamando al final: «Así era». ¿La había visto en una visión?
La estatua hace su entrada en Secondigliano en mayo de 1835, y desde entonces continúan ininterrumpidamente la peregrinación y la devoción de los fieles hacia la Dolorosa de Cayetano Errico.
En los años siguientes, mientras don Cayetano reza delante del Santísimo Sacramento en el mismo coro de Pagani, el Señor le manifiesta que la nueva Congregación «debe ser fundada en honor de los Sagrados Corazones de Jesús y de María».
Desde entonces los Sagrados Corazones se transforman en el centro de la acción apostólica y misionera de Cayetano Errico, y él, en el apóstol de su amor misericordioso en todo el Sur de Italia. El amor de los Sagrados Corazones lo impulsa a buscar al hermano pecador para llevarlo al Padre, incluso a costo de la vida, y a entregarse sin descanso ni medida, particularmente a los hermanos de los grupos más desprotegidos: enfermos, obreros, artesanos, campesinos, analfabetos, muchachas sin dote y extraviadas, encarcelados.Se propone hacer sentir a todos la presencia de un Padre amoroso, dispuesto al perdón y lento para el enojo.
Terminada la iglesia, don Cayetano comienza a construir, en un lugar adyacente, la casa que tendrá que alojar a los futuros religiosos, los Misioneros de los Sagrados Corazones. Primeramente construye una pequeña casa, en donde se retira, en 1833, para vivir junto a un laico que atiende el servicio de la iglesia.
Con el traslado desde la casa paterna, comienza «oficialmente» la realización del encargo más importante recibido de Dios: la fundación de la Congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones.
Ampliada la casa, funda el «Retiro sacerdotal de los Sagrados Corazones», para acoger a los sacerdotes dispuestos a empeñarse sobre todo en el trabajo de las misiones populares.
Don Cayetano es un hombre de Dios, es un «santo».¿Qué ha hecho para llegar a serlo?
El primer secreto de su santidad es «consumir las rodillas en la oración y... también en el suelo». Que Don Cayetano es un hombre de oración lo testifican tantas personas que lo han conocido y los dos «pocitos» en el piso de su habitación, excavados por sus rodillas.
La penitencia es el segundo secreto de su «santidad». Los viernes y los sábados limita sus comidas a un solo plato de sopa. Todos los miércoles y en la vigilia de muchas fiestas ayuna a pan y agua.A menudo duerme en el suelo. Lleva «un cilicio que ciñe su cuerpo: pecho, brazos y piernas». «Usaba disciplinas de cuerdas y de hierro de diversos tipos».
En 1833 don Cayetano presenta al Rey el pedido de reconocimiento de un Retiro, que es aprobado junto con el reglamento el 14 de marzo de 1836. El 1o de octubre de 1836 abre el noviciado, admitiendo a nueve jóvenes. En mayo de 1838 solicita el reconocimiento pontificio de la Congregación, y el 30 de junio recibe de la Sagrada Congregación de Obispos y Regulares el decreto de elogio. El 6 abril de 1839, con el propósito de consolidar el desarrollo de la Congregación, pide el reconocimiento gubernamental, que el Rey concede el 13 de mayo, declarando «la Congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones legítimamente existente y capaz de gozar de los correspondientes efectos civiles y canónicos».
En abril de 1846 regresa a Roma para solicitar la aprobación definitiva. La Congregación ha crecido: el número de los congregados ha aumentado y han sido abiertas varias casas. El 7 de agosto de 1846 el Papa Pío IX emite el decreto de aprobación, y el 15 de septiembre el Breve apostólico.
Cayetano Errico, elegido unánimemente como Superior General después de la aprobación, trabaja hasta la muerte para el desarrollo de la Congregación, cuidando de modo particular la formación de los individuos.
Se empeña en la actividad misionera, en la predicación al pueblo y de los ejercicios espirituales en numerosos conventos
de religiosas, en la dirección espiritual y, especialmente, en la administración del sacramento de la reconciliación.
Muere en Secondigliano, a los 69 años de edad, el 29 de octubre de 1860 a las diez de la mañana.
«Ámense mutuamente y sean observantísimos de las Reglas».Es el testamento que deja a sus congregados. «Ha muerto un santo», es el comentario unánime de todo el pueblo. El eco de estas expresiones continúa todavía.Para los secondiglianeses y para todos sus devotos, Cayetano Errico, llamado y conocido como «O Superiore» El Superior, continúa siendo un «santo», esto es un ejemplo, un punto de referencia, un intercesor, una señal que indica a todos el camino de Dios, que los Sagrados Corazones, por amor, han vivido y trazado.
En 1866 el Cardenal Riario Sforza introdujo el proceso diocesano ordinario. En diciembre de 1884 el Papa León XIII lo declaró Venerable, y el 4 de octubre de 1974 el Papa Pablo VI emitió el decreto de la heroicidad de sus virtudes.El 24 de abril de 2001 Juan Pablo II firmó el Decreto de aprobación del milagro obtenido por el señor Salvatore Cacciappoli por intercesión de Cayetano Errico.