viernes, 23 de abril de 2010

Abril 25 del 2010: Cuarto domingo de Pascua




San Ireneo de Lyon(n. Asia Menor130 - m. Lyon202) , ese gran Padre de la Iglesia tiene una frase que he tomado como referente vital: "Una vida ejemplar es el mejor regalo para nuestros semejantes". Y quizás quien mejor vivió a plenitud esa frase fue el resucitado Jesús de Nazaret.

Supo siempre transmitir y enseñar amor y a través de él,  atrajo sus discípulos y sigue atrayendo creyentes por todo el mundo, con su gran regalo, su gran testimonio de amor incondicional (dio la vida sobre la cruz por toda la humanidad).

En este cuarto domingo de Pascual evocamos a Cristo como el verdadero y buen Pastor, un paradigma de sabiduría no solo para nosotros sacerdotes sino para todos los creyentes y en especial para quienes tienen una tarea de guiar, ensenar y mostrar el camino: padres de familia, profesores, autoridades políticas y civiles, etc.

Nuestro mundo tiene o mejor sufre una crisis de maestros, de modelos de sabiduría, tiene carencia de líderes carismáticos, honestos y nobles que a la manera de Jesucristo,  conduzcan las nuevas generaciones. Un mundo tan presto al relativismo, la incredulidad y la indiferencia necesita de batalladores de verdad, de ideas perdurables y nobles, de gestos, más que de palabras que arrastren y conquisten los corazones.


JESUS EL BUEN PASTOR


En el evangelio de este domingo, Jesús se nos presenta como el BUEN PASTOR, que conoce perfectamente cada una de sus ovejas.


En nuestros ambientes rurales y otros lugares aun, todo el mundo conoce bien la vida de los pastores. Sabemos que comienzan a trabajar desde muy temprano y que su labor no permite un día de vacaciones. El verdadero pastor ama su rebaño y se propone como deber estar siempre atento a sus necesidades. Una precisión es necesaria precisamente sobre el sentido del verbo CONOCER:


EN el mundo de la biblia, esto no significa que se tenga datos sobre la persona ( su nombre, su edad, el lugar donde ella habita…) Cuando Jesús nos dice que Él conoce sus ovejas, esto significa que El las ama. El ve los puntos débiles de cada una y las cuida. Su amor es totalmente inmenso que es capaz hasta  dar la vida por ellas.


Ante el amor nos sentimos bien miserables porque descubrimos que no conocemos de verdad al Señor. Los medios de formación sobre la biblia son cada día más accesibles para nosotros. Y por lo tanto, estamos en un mundo, donde la ignorancia religiosa es cada vez más grande. Los propósitos y o proposiciones del Papa son examinados con lupa y son objeto de burla por parte de medios de comunicación extraños a la fe. Cuando se rechaza al Papa es a Cristo a quien se rechaza. Es a su palabra que uno se cierra y pone oídos sordos.  Pero para la Iglesia  lo importante no es  tanto hacer creer sino testimoniar de este amor apasionado de Cristo que supera todo aquello que podemos imaginar.


El evangelio de este domingo insiste precisamente sobre la importancia de la escucha: “Mis ovejas escuchan mi voz”. Escuchar, supone un dialogo entre dos personas, al menos. Es necesario que cada una sea verdaderamente atenta a lo que la otra persona dice. Y si no es así, la otra no se avergüenza de decir:  “Escúchame cuando yo te hablo”. Y cuando la relación llega a ser difícil se dice: “Ellos no se entienden  (escuchan, hablan) más”. Escuchar, es estar abierto (disponible para)  al otro, es acoger su palabra  con respeto y sabiduría, es estar convencido que su palabra es más importante que la nuestra. Una tal acogida necesita de la parte del otro, de tiempo, de silencio. Demasiadas palabras son un obstáculo para la escucha.


Esta invitación a escuchar al Señor, nosotros la encontramos a lo largo de toda la Biblia. Cristo ha retomado este llamado: “felices aquellos que escuchan la Palabra de Dios” (Luc 11,22). El problema es que muchos oyen pero no escuchan. Esto es así desde el comienzo de la humanidad: Adán ha oído la Palabra de Dios, él ha tenido miedo y se ha escondido porque no ha escuchado  esta voz que le ofrecía un camino de vida.


Ahora sí, nosotros podemos pedir al Señor que nos enseñe a escuchar su mensaje de amor  para que El impregne verdaderamente toda  nuestra vida. Es su voz que quiere hacerse oír en la intimidad de nuestro corazón. Es su mirada plena de amor que nos toca a cada uno de nosotros en lo más profundo.


Y es escuchando la voz del Señor que aprenderemos a conocerle mejor. Este verbo  debemos entenderlo en el sentido de  “nacer con” (del verbo francés connaitre, naître =nacer). Para ello, debemos frecuentarlo, darle de nuestro tiempo, vivir con Él. Es así como Jesús vino a vivir con la humanidad. Él se hizo uno de nosotros, semejante en todo a sus hermanos menos en el pecado. En El, es Dios quien se hace cercano a los hombres. El comparte nuestra vida porque nos ama. Y nosotros le conoceremos verdaderamente cuando aceptemos ser arrastrados (atrapados)  en su corriente de amor. Aun, una vez más, decimos, no se trata de un conocimiento intelectual sino de un conocimiento amoroso.


Todo lo anterior nos lleva a adoptar una tercera actitud: Las ovejas siguen su pastor. Seguir el Señor es caminar con El, es acompañarlo. Nosotros podemos confiar en El ya que El nos conduce por el camino de la verdadera vida: Es eso que Pedro le respondió un día a Jesús: “ Señor, a quien podremos ir? Solo Tú tienes Palabras de Vida Eterna”.  Lo que Jesús nos quiere ofrecer es una vida de felicidad sin fin. Pensemos en el padre de la parábola del Hijo Prodigo. Este último pide su parte de la herencia. El no comprendió que su Padre había  previsto, pensado,  en dárselo todo. Ahora no dudemos de pedir al Señor toda la plenitud de su amor y de su presencia  a través de su Espíritu Santo.


Veamos pues la Buena Nueva de este domingo, Dios es un dios de amor. Y esta Buena Noticia, Cristo nos pide de anunciarla y de gritarla al mundo entero. Este mundo impregnado de  malas creencias en ideologías  y espejismos, de incredulidad y de indiferencia, el señor quiere curarlo y salvarlo.  El quiere ofrecerle la VIDA ETERNA. Y es por todos y por cada uno que El ha dado su vida sobre la cruz y el cuenta con cada uno de nosotros para testimoniar la fe, la esperanza y el amor nos animan.  “Vayan por todo el mundo y de todos los pueblos hagan discípulos”.


Es por eso, y en  razón de esta misión, que Cristo ha instituido los sacerdotes de la Nueva Alianza. Ellos son enviados al mundo entero para evangelizar y darle la Palabra de Dios y el Pan de la Vida. Cuando el sacerdote proclama la Palabra de Dios y celebra la eucaristía, es el mismo Hijo de Dios quien se hace presente y se entrega a cada uno de los creyentes  (el sacerdote es Alter Christus= otro Cristo). El quiere atraernos hacia esta intimidad extraordinaria que existe entre El y su Padre. Él quiere aumentar  (hacer crecer) en nosotros el deseo de Dios.


En este día señor de oración mundial por las vocaciones, te pedimos por todos los sacerdotes. Dales la fuerza y el coraje en la misión que tú les confías. Y dales a todos los creyentes la capacidad de reconocer y de acoger este don de la eucaristía y del sacerdocio que se les ofrece. Danos las ganas de vivir de tu amor para que en verdad,  Tú  llenes plenamente nuestras vidas.



A TODOS FELIZ DÍA DEL BUEN PASTOR!

Reflexión  hecha a partir de la experiencia personal y de la traducción de otras fuentes del francés
sobretodo de  http://dimancheprochain.org )

jueves, 22 de abril de 2010

CINCO ANOS CON BENEDICTO XVI

Joseph Ratzinger no fue muy bien acogido hace un lustro cuando fue designado como nuevo sumo pontífice.
Yo estaba en Camerún como misionero por esos dias, recuerdo. Había una gran expectativa después de la muerte de Juan Pablo II por saber quien le sucedería y cuando se confirmo el nombre del cardenal alemán hubo variadas y constantes reacciones más bien de descontento, sorpresa y cierta desidia.

Este hombre que venia de dejar el puesto de encargado de la doctrina de la fe, señalado como ultra conservador,  aparentemente antipático, huraño,  dogmático y  fundamentalista no era bien acogido para suceder al papa viajero, jovial , actor , polifacético y deportista. Joseph Ratzinger parecía ser la anti tesis de Karol Woijtila.

Solo con el pasar de los años su imagen se fue componiendo y fue paulatinamente aceptado. Personalmente pienso como dice Leonardo Boff , este es un papa mas catedrático y profesor que pastor.

Para tener una idea amplia de lo que ha sido el primer lustro de nuestro actual papa, les comparto este articulo de la joven  periodista  que salio en el diario EL COLOMBIANO DE MEDELLIN este jueves 22 de abril , día de la tierra y cuando se celebra el primer lustro de Benedicto XVI en el solio de San Pedro en el Vaticano.


Carmen Elena Villa Betancourt
Carmen Elena Villa Betancourt

El primer lustro de Benedicto XVI

Carmen Elena Villa Betancourt | Medellín | Publicado el 22 de abril de 2010
DIARIO EL COLOMBIANO DE MEDELLIN
No es fácil resumir en 550 palabras los cinco primeros años del pontífice actual. Joseph Ratzinger ha sabido imprimir a la Iglesia sus mejores cualidades como persona: inteligencia, sensibilidad, humanismo, firmeza y disciplina.

Antes de llegar al pontificado escribió 142 libros, una cifra sin precedentes para quien llegara a ser Papa. Sus obras logran explicar en un lenguaje muy sencillo los misterios de la fe que pueden ser entendidos en un interesante diálogo a la luz natural de la razón.

En las catequesis de los miércoles, este Papa ha querido ir a las raíces del cristianismo y traer esas reflexiones al tiempo actual. Dedicó varias audiencias a hablar de cada uno de los doce apóstoles. Luego, de los padres de la Iglesia y los pensadores cristianos de los primeros siglos.

Ha inaugurado dos años temáticos para reflexionar sobre diferentes aspectos de la fe cristiana: el Año Paulino, para conmemorar los dos mil años del nacimiento de san Pablo y el Año Sacerdotal, debido a los 150 años de la muerte de san Juan María Vianney, patrono de los párrocos y extraordinario sacerdote.

Hace tres años publicó el libro Jesús de Nazaret . En éste deja ver a Jesucristo como hijo de Dios, obediente al Padre sin perder un solo rasgo de su humanidad.

Ha sido un gran impulsor del diálogo con otros credos y de buscar puntos en común: ha visitado tres mezquitas y tres sinagogas, marcando así otro récord con sus predecesores.

Por medio de la constitución Anglicanorum coetibus , publicada en noviembre pasado, ha permitido que los anglicanos que así lo deseen, regresen a la plena comunión con la fe católica, creando ordinariatos personales donde se permitan conservar algunos aspectos de la tradición anglicana. Otro hecho sin precedentes en la historia de la Iglesia.

Sus tres encíclicas han tocado puntos clave de la fe en el mundo actual:

Deus caritas est (febrero de 2006), donde define la palabra amor en todas sus manifestaciones (qué es y qué no es) para aplicarla a las realidades concretas. Spe salvi , (diciembre de 2007) en la que resalta el valor de la esperanza en la Eternidad y advierte que las estructuras humanas deben ser siempre un medio y no un fin para ello.

Y la Caritas in veritate (julio de 2009), que asegura que la caridad cristiana debe basarse en la verdad. Sólo así se alcanzará el verdadero desarrollo.

Hace un mes publicó una carta pastoral manifestando su dolor por los casos de pedofilia en algunos miembros del clero irlandés y buscando acciones que eviten que continúen estos actos vergonzosos.

Recientemente se ha destapado una cantidad de casos más en otras diócesis y que ha sometido a este Papa a injustas calumnias por parte de la prensa. (A eso me he referido en tres columnas anteriores).

Si Juan Pablo II con su carisma pudo acercar a muchas personas a la fe, creo que Benedicto XVI con su sabiduría y su fidelidad exige vivirla con seriedad.

Su personalidad es más tímida que la del Papa anterior. Sin embargo, sus audiencias públicas siguen llenando la plaza de San Pedro y cualquier sitio donde va.

Este es pues un mínimo homenaje a aquel hombre cuyas primeras palabras como Papa fueron "soy un sencillo y humilde servidor de la viña del Señor".

sábado, 17 de abril de 2010

18 DE ABRIL DE 2010: Tercer domingo de Pascua





Jesús nos envía




Cuando leemos este evangelio, hemos de recordar la situación dolorosa de Pedro y sus amigos. Tres años antes, ellos habían dejado sus redes y su familia para seguir a Jesús.

Como muchos otros, ellos contaban con que Jesús seria el liberador de Israel.  Pero he aquí, que la bella aventura se terminó la tarde del viernes santo. Jesús había sido juzgado, flagelado y después ejecutado, muerto sobre una cruz. En el momento de su proceso, Pedro había negado tres veces a su maestro.  Y Completamente desamparado, el decide volver a su antiguo trabajo  de pescador.

Pero de pronto ocurre algo que ellos no habían previsto. Al comienzo del día, Jesús aparece sobre la orilla del lago. Ellos no lo reconocen. El único que lo ha reconocido es "El discípulo que Jesús amaba", es decir, Juan. Es este amor privilegiado que le permite decir: "Es el Señor". Es  esto también verdad para cada uno de nosotros. Como los discípulos, a nosotros también nos pasa que a veces no somos capaces de reconocer a Jesús que se nos une sobre la orilla del lago de nuestras vidas. A veces estamos tan ocupados y tan preocupados que nos es imposible reconocer a Cristo Resucitado, pero él está siempre atento y espera que  cada uno de nosotros le abramos la puerta.

Como Pedro, estamos invitados a tirarnos al agua para ir al encuentro de Cristo resucitado. El espera que nosotros confiemos en su Palabra. El no cesa de llamarnos para ir hacia adelante  y lanzar nuestras redes. Sin Él, nada es posible, pero con El, el resultado es extraordinario. El evangelio nos habla de 153 grandes peces. Es una cifra simbólica que designa la totalidad de las clases de pescado conocidos en ese tiempo. Es una manera de decir que las redes deben estar llenas de todas las especies posibles.

Esta pesca extraordinaria evoca aquella del primer encuentro de Pedro con Jesús, cuando Él le había dicho: "Tu serás pescador de hombres". Hoy, Pedro es confirmado en esta misión. Aquí no se trata de una captura (caza) , más bien se trata de un rescate, de  una salvación.  Son muchos los que se comprometen en los caminos de perdición. Pensemos en ese clima de odio, de violencia en el cual viven tantas personas. Pedro y sus sucesores reciben la misión de conducirles hacia la orilla , al lado de Cristo. Todos los hombres del mundo entero son invitados a venir a El, y ahí entran los marginados, los excluidos, aquellos y aquellas que cargan un pesado y o duro pasado. Es por todos que Jesús ha dado su vida sobre la cruz.

Pero para que esta misión de fruto realmente, hace falta un verdadero encuentro con Cristo. Fue eso lo que paso con Pedro. Este hombre era muy generoso, pleno de entusiasmo. Mas esta generosidad escondía también una fragilidad real. Un día,  Jesús había preguntado: "Para ustedes, quien soy yo?" Pedro le había respondido: "Tu eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente". Era esta una bella profesión de fe, pero unos instantes más tarde,  cuando Jesús le anuncia su pasión y su muerte, eso, Pedro no lo acepta. Es por eso que Jesús lo trata de "Satán", pues él se opone a  la voluntad de Dios. Después en el momento de la pasión, Pedro que había prometido seguirle hasta la muerte le negara tres veces.

Este evangelio nos muestra hasta qué punto la infidelidad de pedro le es muy pesada. Esa amistad que el proclamaba con tanto entusiasmo no resistió la tempestad del viernes santo. No se puede decir que él tenía el perfil de un hombre de confianza. Y por lo tanto es a él a quien Jesús escoge para hacerlo pastor de su rebaño. Este cambio de situación ha sido posible porque Jesús convierte el pecado de  la triple negación en triple declaración de amor. Jesús confía a Pedro la misión (sorpresivamente)  e inaudita de prolongar su servicio, el servicio suyo. Y como Cristo esta con él, entonces Pedro continuara "reuniendo los hijos de Dios dispersos".

Este evangelio fue escrito al final del primer siglo por cristianos perseguidos. Como Pedro, ellos son marcados de forma dolorosa por terribles pruebas. Algunos tenían tanto miedo que renegaron su fe y a lo largo de los siglos ha sido así. La Iglesia ha afrontado tempestades. Ella ha hecho frente a las herejías, a las guerras de religiones, a las divisiones de todo género. Y hoy mismo, vemos los Medios de Comunicación que se dan la mano para desacreditarla. Pero el señor está siempre ahí, sobre la orilla de nuestra vida. El continúa actuando, trabajando  con nosotros, pobres pecadores, de la misma manera que con Pedro. Su confianza en nosotros es más fuerte que nuestros pecados.

Señor Jesús, tu estás ahí en el centro de nuestras vidas y continuas reuniéndonos por tu palabra y por la Eucaristía que nos animan, nos aumentan la fe y la esperanza en las dificultades. Te damos gracias por la confianza que nos tienes a pesar de nuestras infidelidades. Danos la fuerza y el coraje para testimoniar de tu amor salvador.


comentario

Con base Diversas referencias bibliográficas de internet, en francés.