sábado, 31 de marzo de 2012

31 de marzo del 2012: 5º sábado de Cuaresma



Semana de LA ACCION: Juntos cambiemos las pequeñas y grandes cosas

 

Salmo 19, 2-9.15 (adaptado):  “Dios, solo a Ti la Gloria”


El señor ha creado el cielo, donde el sol es el embajador. También Él ha creado las leyes de la Naturaleza con las exigencias para respetar. Al meditar el salmo 19, esas exigencias brillan tanto como el sol ante la crisis ecológica!



Salmo 119:

El cielo proclama la Gloria de Dios,
el firmamento estrellado revela lo que Él ha hecho.
El día al día siguiente le pasa el mensaje,
y cada noche anuncia la siguiente.

No es un discurso, no son meras palabras,
la oreja no oye ningún sonido.
Mas el mensaje recorre el mundo entero,
Su lenguaje es percibido hasta el fin del mundo.

Dios ha hecho el sol tan brillante y tan lejano.
En la mañana este aparece en el horizonte,
como una joven novia que sale de su habitación,
un campeón feliz al tomar impulso.

Él se levanta en el horizonte del este,
y se acuesta en el horizonte del oeste,
y sus rayos provocan mismo que la nieve se derrita.

La ley del Señor es perfecta, ella da la VIDA.
Las exigencias del Señor son justas,
ellas llenan al corazón de alegría.

Lo que yo he dicho y meditado delante de ti,
espero que te sea agradable.
Señor, mi roca, mi defensor.

viernes, 30 de marzo de 2012

30 de marzo del 2012: 5º viernes de Cuaresma

Quinta parte, semana de la ACCIÓN: Juntos cambiemos las pequeñas y grandes cosas


Lectura del libro del Génesis 15,5:  Contar las estrellas

Dios dijo a Abraham: “Contempla el cielo, cuenta las estrellas si es que puedes contarlas. Así será tu descendencia”.


 Astrolabio de Mont-Megantic en Quebec- Canadá

Para convencer a Abraham de la fecundidad de la ALIANZA (relación de amor con Él y su descendencia), Dios toma el ejemplo de la profusión de las estrellas en el cielo. Hoy la contaminación o polución luminosa de nuestras ciudades reduce considerablemente el número de estrellas visibles; resultado: nosotros no sentimos más la admiración o anonadamiento que nuestros ancestros experimentaban al contemplar el firmamento.

Una de las experiencias más inolvidables para mi cuando estuve en África, fueron esas primeras noches  en los poblados de la misión, junto a otras personas  alrededor de una  fogata…mirar el cielo y disfrutar del espectáculo astral…

jueves, 29 de marzo de 2012

29 de marzo del 2012: 5º jueves de Cuaresma


Hacia una conversión ecológica!   5ª semana de ACCION:

Juntos cambiemos las pequeñas y grandes cosas:


Lectura del evangelio según San Juan 15,5:  Jesús la verdadera viña


“Yo soy la vid y ustedes las ramas. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, pero sin mí, no pueden hacer nada”.


Supongamos que una gota de agua sea absorbida por las raíces de una viña. La savia bruta circula al interior de la cepa, después ella viaja a través de los sarmientos hasta las hojas. En las hojas, la savia recibe una importante cantidad de jugo, que resulta de la luz del sol y de los intercambios con el aire. A esto se llama fotosíntesis. Esta savia elaborada reviene por una rama, después ella permanecerá entrepuesta dentro de la uva hasta que sea cogida (recolectada).

Qué lecciones se pueden sacar de esta parábola? Primero que todo, nosotros permanecemos insertados en Cristo para recibir su savia que alimenta nuestra vida espiritual.

En segundo lugar, es valorizando el contacto con nuestro ecosistema que nuestra savia es transformada. Nuestra fotosíntesis espiritual necesita el contacto con el medio ambiente. Sin este contacto, la savia no es transformada y no hay frutos; nosotros no damos fruto.

Abramos grandes nuestras hojas ante nuestro medio ambiente, y con la savia de Cristo, produciremos mucho fruto.

Qué dirán ustedes si les sugiero: (por ejemplo)  por qué no comenzar una política de reciclaje en su iglesia, o una colecta de botellas, de canecas y de cartuchos de impresora?

Dios Creador, inspíranos gestos de solidaridad!

miércoles, 28 de marzo de 2012

Homenaje a Gian Franco Pagliaro

"No me siento ni clásico, ni romántico, sólo soy un cantautor que le pelea todos los días a la vida, que le canta al amor, pero que también se hace cargo de las injusticias y las canta" 
(G.F Pagliaro)

Hombre, pues apenas me acabo de enterar de la muerte de GIAN FRANCO PAGLIARO, el cantante italo-argentino. Inolvidable para mi serán muchas de sus canciones, empezando por
AMIGOS MÍOS ME ENAMORE, mi preferida y otras como
NO TE VAYAS ENTONCES,
SI ME OLVIDAS TE OLVIDO,
ME GUSTARÍA,
AMANTE MÍA,  
TODOS LOS PÁJAROS,TODOS LOS BARCOS,
YO TE NOMBRO LIBERTAD

Anoche nos dejó después de sucumbir a un paro cardíaco a la edad de 70 años…

Gracias PAGLIARO por tu melodiosa voz, tu profunda y trascendental poesía y sobre todo por tu profecía-protesta a través de canciones como YO TE NOMBRO LIBERTAD.

Te dejamos estas palabras y otras que los demás quieran agregar para decirte no adiós, sino hasta siempre! 






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Opinión |3 Abr 2012 - 12:01 am

Reinaldo Spitaletta

Sombrero de mago

Adiós al tano Pagliaro

Por: Reinaldo Spitaletta

En estos tiempos de arribismos y ordinarieces de narcotraficantes; en estos días de sequedades mentales y pornografía a la carta; digo que en estas calendas de vulgaridad y negocios ramplones, los juglares, especie en extinción, son seres extraños y necesarios.

Lo era, por ejemplo, el tano Pagliaro, al que se la paró el corazón tal vez de tanto usarlo en canciones, o quizá por haber “mandado a la mierda”, hace rato, a fascistas e izquierdistas o por haberse metido en líos al decir que los caminos de la libertad están llenos de esclavos (y de esclavistas, le agregaría).

En medio de tantas miserias, para los que conservan su capacidad de reflexión y crítica, para los que no tragan entero y sueñan aún en utopías y futuros de gloria para el hombre, los juglares, los poetas, los cantores, son imprescindibles para recordar la condición humana, las contradicciones sociales y las intrínsecas al ser, y para mantener vivo, ¿por qué no?, aquello que llaman la esperanza, sobre todo en tiempos de desamparos.

Gian Franco Pagliaro, el de la voz ronca de cigarrillo (había dejado de fumar hace cinco años) y asfalto, como una garganta con arena (así dirían del polaco  Roberto Goyeneche), era, en esencia, un juglar. Cantaba para pocos, sin masificaciones ni chabacanerías. A él no se le podría asociar con el símbolo capitalista del “éxito” comercial. Tenía esa voz de canzonetta tristona que hablaba de mares remotos y naufragios de amor. O de un abrazo a una muchacha frente al golfo de Sorrento, como en el Caruso de Lucio Dalla.

Era una suerte de anarquista contemporáneo –en desuso-, siempre en lucha por la libertad (“Yo te nombro libertad” fue uno de sus piezas célebres en los setenta, con reminiscencias de Paul Eluard), por la intimidad y dignidad humanas. Era un trovador (término también en desuso) del amor y de lo contestatario, dos asuntos que, bien mirados, se complementan. Al amor sí que le cantó, sin cursilerías ni demagogias. Lo hizo de amores contrariados, de amores retardados, de amores a primera vista y de amores entre los cuales jamás se ha pronunciado un “te quiero”.

Como todos los napolitanos, Pagliaro nació cantando. Su padre, agente textil, quería que fuera arquitecto, pero al joven Gian Franco (nombres que asumió después), le gustaban las letras y la filosofía. Cuando a los dieciséis años llegó con su valija de inmigrante al barrio Caballito, de Buenos Aires, le dijeron en la barra que tenía buena voz. Y un productor (siempre hay un Colón de todas las cosas) le aconsejó que cantara en castellano con acento italiano. Y así comenzó su camino –que sigue abierto- por las protestas y las irreverencias. Apareció en listas negras en los negros años de la dictadura argentina. “Soy un bocón compulsivo, con pasaporte italiano”, dijo alguna vez.

Pagliaro cantó contra la intolerancia y la represión y cuestionó no sólo a la derecha sino a la izquierda. En la Balada del boludo (letra de Isidoro Blaisten)  recomendaba no dar la espalda al llanto ni comprar “ningún tílburi en desuso”. En septiembre último, en una veloz visita que hizo a Medellín, lo invitamos al Centro de Historia de Bello, donde nos contó (y cantó) de su vida y obra. Y de sus raíces poéticas que se hunden (o hundían) en Ungaretti, Quasimodo, Montale Leopardi, pero también en Guillén y Neruda y Vallejo. “Fernando Pessoa –me dijo una vez- me abrió el corazón y la cabeza”.

Pudo haber sido el último romántico de una generación, pero, a su vez, el último de los cantores irreverentes de un mundo que se idiotiza con la robotización, el facilismo y la uniformidad de los discursos. Era dueño de sus dudas y un vendedor de jardines y arco iris: “vendo semillas y otras esencias que hacen milagros en la conciencia”.

Gian Franco Pagliaro, que también tenía el corazón mirando al sur, se fue a los setenta años a encontrarse con la luz. O con Jacques Brel y Georges Brassens, de los que aprendió palabras y actitudes. Se fue el juglar que supo, con Pessoa, que el poeta es un fingidor, “que llega a fingir que es dolor, el dolor que en verdad se siente”. Honor a su memoria.
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28 de marzo del 2012 : 5o miércoles de cuaresma

5ª Semana de concientización por una conversión ecológica:

ACCIÓN:  Juntos cambiemos las pequeñas y grandes cosas



Lectura del libro del Profeta Jeremías 12,4

La tierra de luto

“¿Hasta cuándo estará de luto el país? ¿Permanecerá seco el pasto de los campos? Aves y bestias ya han perecido por causa de la maldad de los hombres…”



Qué está pasando?  La naturaleza está devastada. Muchos animales están en vía de extinción y otros han completamente desaparecido, porque sus hábitats han sido destruidos. Hay un lugar cercano a su casa donde la creación sufre y donde la Tierra está de duelo (de luto)? Con un poco de arrojo y coraje, ustedes podrían detenerse y orar en este lugar hoy.

Qué es lo que ha pasado? Según el profeta Jeremías, es la maldad de la humanidad la que ha causado una tal destrucción. El pueblo ignora las Leyes de Dios. Por tanto entre las 613 leyes de la Torah, más de una centena conciernen al respeto de la vida animal y los equilibrios naturales. Será  entonces la maldad, o al menos la negligencia, que nos harían ignorar nuestro deber religioso de cuidar la creación?

Que ira a pasar? El profeta no hace más que denunciar: él aporta la esperanza de un cambio que hará florecer este gran ambiente natural. Hay algún  lugar donde usted podría plantar vegetación u organizar una actividad de beneficencia para limpiar? Invite a los jóvenes de toda generación a cuidar y a tener gestos de amor con la Tierra enlutada.

Dios Creador, inspíranos gestos de solidaridad!


martes, 27 de marzo de 2012

1o de abril del 2012: Domingo de Ramos y de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo


L   E   C   T   U   R   A   S

Is 50,4-7: No me tapé el rostro ante los ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado

PRIMERA LECTURA DEL PROFETA ISAÍAS  50, 4-7

El Señor Dios me ha concedido el poder hablar como su discípulo. Y ha puesto en mi boca las palabras para fortalecer al que está aburrido. A la mañana él despierta mi mente y lo escucho como lo hacen los discípulos.  El Señor Yahvé me ha abierto los oídos y yo no me resistí ni me eché atrás. He ofrecido mi espalda a los que me golpeaban, mis mejillas a quienes me tiraban la barba, y no oculté mi rostro ante las injurias y los escupos. El Señor Dios está de mi parte, y por eso no me molestan las ofensas; por eso puse mi cara dura como piedra. y yo sé que no quedaré frustrado


SALMO 22

Sal. 22 (21), 1 - 23

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me abandonaste?

Todos los que me ven, de mí se burlan,
 hacen muecas y mueven la cabeza:
"¡Confía en el Señor, pues que lo libre,
 que lo salve si le tiene aprecio!"
Como perros de presa me rodean,
 me acorrala una banda de malvados.
Han lastimado mis manos y mis pies.
 Con tanto mirarme y observarme
 pudieron contar todos mis huesos.

 Reparten entre sí mis vestiduras
y mi túnica la tiran a la suerte.
 Pero tú, Señor, no te quedes lejos;
 ¡fuerza mía, corre a socorrerme!

 Libra tú de la espada mi alma,
de las garras del can salva mi vida.
 Sálvame de la boca del león,
y de los cuernos del toro lo poco que soy.
 Yo hablaré de tu Nombre a mis hermanos, 

[1] Desde los comienzos, la tradición cristiana ha aplicado este salmo a Jesús mismo. De hecho, su lectura nos recuerda varios detalles de la pasión de Jesús. Los toros, el león, los perros, designan a sus enemigos; la comparación con el gusano conviene a la humillación de los azotes y a la infamia de la cruz; el reparto de sus ropas también se realizó exactamente como está dicho. Jesús se aplicó a sí mismo este salmo al lanzar en la cruz el gran grito: Dios mío, ¿por qué me has abandonado? El mismo Jesús, el propio Hijo de Dios, tuvo el sentimiento de llamar en vano a su Padre. Pero, en medio de estas tinieblas, hay en él una certeza que no puede vacilar. Sabe que, a pesar de su silencio, el Padre está siempre con él, y toda la segunda parte del salmo es un canto de confianza que se levanta y amplifica hasta transformarse en clamor de triunfo; el crucificado del Viernes Santo, se cambia en el Señor de la gloria, y su imperio será universal. Jesús había dicho: «Cuando esté levantado sobre la tierra atraeré a mí todas las cosas». La vida cristiana es un paso de la muerte a la vida. Lo maravilloso es que por medio de Jesús siempre podemos sacar el bien del mal, la felicidad del sufrimiento y de la muerte misma.


SEGUNDA LECTURA
DE LA CARTA DE SAN PABLO A LOS FILIPENSES 2,6-11

El, siendo de condición divina, no se apegó a su igualdad con Dios, sino que se redujo a nada,  tomando la condición de servidor, y se hizo semejante a los hombres. Y encontrándose en la condición humana, se rebajó a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte en una cruz. Por eso Dios lo engrandeció y le dio el Nombre que está sobre todo nombre, para que al Nombre de Jesús se doble toda rodilla en los cielos, en la tierra y entre los muertos, y toda lengua proclame que Cristo Jesús es el Señor, para gloria de Dios Padre.


PASION DE NUESTRO SEÑOR   JESUCRISTO SEGÚN SAN MARCOS 14,1-15,47

A leer aca:





***

A guisa de introducción (un poco más larga que de costumbre)


Por qué el sufrimiento? Por qué la violencia causa del sufrimiento? Por qué la maldad que causa violencia y sufrimiento? Y yendo a la esencia por qué el pecado? Y por qué este lleva a la muerte? Son más que preguntas filosóficas que pueden ser respondidas de modo racional y o científico  con el paso del tiempo…Pero no satisfacen, mas bien pueden conducir al escepticismo, a creer que todo es habitado por el absurdo, y desembocar hasta el ateísmo.

 ¿Desde muy niño yo personalmente percibí el mal, descubrí el pecado y vi a muchos alrededor siendo victimas del maltrato y la violencia absurdas (v.g, castigos o correcciones duras paternales y de profesores, por no entenderlas en su momento), el acoso e intimidación  de compañeros de clase…

27 de marzo del 2012 : 5o martes de Cuaresma



Reflexión ecológica5ª semana de ACCION: 

Juntos cambiemos las pequeñas y grandes cosas


Lectura del Libro del Levítico 19, 9-10: No segar hasta la misma orilla


«Cuando sea tiempo de cosechar, no siegues hasta la misma orilla del campo, ni recojas las espigas caídas. Tampoco rebusques en tus viñas, ni recojas de tus huertos las frutas caídas. Las dejarás al pobre y al forastero: ¡yo soy Yahvé, tu Dios!



Qué sabiduría! Para oponerse a la sobrexplotación, la superproducción, la excesiva consumación,  el Levítico habla de moderación, de compartir, de pequeños gestos que tienen mucho impacto, invitando a “cortar con nuestras costumbres para realizar un mínimo de justicia”.

Con sus palabras, algunos artistas también nos interpelan:

Cuando el invierno se parece al verano, sea que llueva, que caiga granizo en mayo, es porque quizás se ha abusado de lo que la tierra nos ha dado.

Si la polución es el dinero, será necesario cesar los pagos
antes de que el aire que uno pueda respirar no se compre que en el supermercado…

Y si usted busca respuestas, dice usted que

Justo un pequeño gesto puede cambiar el mundo.

Dios creador, inspíranos gestos de solidaridad!

lunes, 26 de marzo de 2012

En los 10 años de la resurrección de mi madre MARÍA NELLY


El 25 de marzo del 2002, en la noche,  habíamos dejado a nuestra madre en el hospital, nos dio la sensación que su salud iba mejor…Recuerdo que la abracé y la besé como todos los días mientras estuve en Manizales con algunos miembros de la familia a su lado pendientes,  durante esos días de gravedad posterior a la segunda operación de cadera con la que esperábamos pudiera volver a caminar.

La verdad nunca me imaginé que aquellos llegaran a ser el último beso y abrazo de mi madre, en la vespertina de la fiesta de la ANUNCIACIÓN.  

Esto es lo que conservo en mi recuerdo: la imagen de mi madre viva y sonriente a pesar del dolor,  hasta el último minuto aguardando   la esperanza de algo mejor, su rostro y sus ojos imbuidos de amor por su hijo al que esperaba muy pronto ver convertido en sacerdote del Señor…

Hoy cuando evocamos el decimo aniversario de su resurrección, he querido componerle este acróstico que Dios me ha inspirado,  que  espontaneo, ligero, pero nacido del corazón:


Madre, hoy como siempre tus hijos  te evocamos y te veneramos.
Anduvimos por el camino de la vida,  de tu mano,
Reías y rezabas, así nos transmitiste la alegría y la fe.
Inculcaste en nosotros ante todo  el amor a la vida, a Dios y a la Virgen;
Amen siempre mijitos!” nos  decías y
No respondan a quienes les ofenden con violencia.
Estuviste presente en nuestras horas más tristes;
Los momentos más felices (celebraciones, grados) tuvieron tu impronta,
Los detalles, los preparativos, la fiesta, el encuentro;
Y en todos nuestros gestos hoy reflejamos ser tus justos  herederos.
Jamás te olvidaremos madre feliz y sufrida;
A veces gritabas, a veces llorabas en tu incomprensión;
Recordaremos y llevaremos  siempre lo más excelso de tu ejemplo:
Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos;
Mirar al cielo y orar agradeciendo al Buen Padre,
Intentar siempre imitar a Jesús y a su Santa Madre.
Loamos hoy a Dios por tu vida y por todo tu legado,
Llevaremos siempre en nuestro corazón y memoria:
Oración, Oblación , caridad, tu música y tu perfume inconfundible y  maternal…

Madre nuestra que Dios te tenga en su Gloria!

Hoy celebraré las misas del día (2) evocando su memoria, agradeciendo a Dios por su vida y orando por su participación en la Vida Eterna. 

Les recomiendo tenerla en cuenta en sus oraciones.

De antemano, muchas gracias mi familia, mis amigos en la distancia...

Rigaud, Quebec 26 de marzo del 2012.

Apuntes sobre el Sacramento de la RECONCILIACIÓN (III)


El sacramento de la alegría II (El regocijo de sus brazos)

16.03.11 | 09:00. Archivado en Religión
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Las reflexiones:
Description : PRÓDIGO 1
Dicen los letrados que este sacramento se instituyó con las palabras: "A quienes perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidos" (Jn 20,23). No lo puedo entender como la concesión de un poder y, mucho menos, de una potestad para retener pecados, contraria al Dios Misericordia revelado por Cristo. En ese pasaje oigo un envío urgente a ayudar. De hecho viene justo después: "Como el Padre me ha enviado, así os envío yo a vosotros" (Jn 20,21).
El poder de la Iglesia, como el del sol, no es otro que iluminar y calentar. Por más que interpretaciones literales e interesadas hayan querido defender la prepotencia de una institución emanada del Amor. Quizás una bien intencionada "misión de salvar" se confundió con el poder absoluto de las organizaciones políticas circundantes. ¿Podría entenderse un supuesto poder del sol para hundir en la oscuridad a determinados seres humanos? ¡Eso es una interpretación "contra natura"!
Mi lectura de ese pasaje es: "¡A quienes liberéis quedarán liberados, a quienes no consigáis liberar quedarán encadenados. Os envío a perdonar, a curar, a ayudar. Si vosotros no llegáis seguirán atados...!". Interpretación que casa perfectamente con el pasaje del envío: "Id… Curad a los enfermos, resucitad a los muertos, limpiad a los leprosos, echad a los demonios: gratis lo habéis recibido, dadlo gratis" (Mt 10,6). Y advierte expresamente que no lleven signos de poder: "No llevéis oro, ni plata, ni dinero…" (Mt 10,9). Por eso reivindico el nombre de sacramento de la ayuda, de la liberación, de la alegría, sin absurdos poderes para perdonar o rechazar.
En realidad este sacramento no es para que Dios nos perdone sino para que nosotros nos abramos a su perdón y tomemos el camino de vuelta. Él nos tiene perdonados desde la eternidad. Dios es "puro acto", nada tiene "en potencia", es un Ser Pleno y Presente. Luego no cabe "una espera" al pecado para poder perdonarlo, como no cabe "una espera" a nuestra oración para atenderla. El perdón fluye permanentemente de su esencia: Amor presente, infinito y eterno. Nos equivocamos cuando decimos: "Dios te perdonará" o "Dios te concederá…". Nada es futuro en Dios, todo es presente: te está perdonando y se está derramando sobre ti en todo momento.
Description : arrepentimiento 2
¿Entonces es innecesario este sacramento? ¡Todo lo contrario! Es imprescindible porque es la expresión real de tu arrepentimiento ("dolor por los pecados") y de tu deseo de volver a los brazos del Padre ("propósito de enmienda"). Eso es lo más importante y, sin embargo, lo menos destacado.
En nosotros sí hay un futuro porque vivimos sobre la provisional alfombra del tiempo. En nosotros sí hay un proceso de maduración porque somos criaturas "en proyecto", limitados, frágiles y libres. Ésa es la causa de nuestras perversiones y errores. Necesitamos, por tanto, una puerta que nos permita "expresar" nuestra travesía interior de la caverna (error) a los brazos del Padre (plenitud feliz). En el sacramento de la alegría reconocemos nuestros errores y vigorizamos nuestra "determinación de progresar" hacia una auténtica humanidad, venciendo el peso de nuestra animalidad. Lo que no se alimenta se muere, por eso es imprescindible repetir este proceso.
Ahí, al otro lado de esa puerta, siempre está el Padre con el perdón en las manos. No es que nos perdone en ese momento, somos nosotros los que nos inundamos de su perdón al echarnos en sus brazos. Lo mismo que se moja y se lava el que se zambulle en el mar. Lo mismo que se ilumina el que se mueve desde la oscuridad de la caverna a la luz exterior. Esto es lo que significa y escenifica este sacramento.
Description : hijo_prodigo_3
Lo que nuestro Padre-Madre desea es que rectifiquemos y no nos perjudiquemos más. No hay posible regreso si no reconocemos la huida (los errores). El pródigo no hubiera decidido volver si no hubiera reconocido el error de alejarse de la casa paterna ("examen de conciencia"). Pero lo definitivo es el sufrimiento del destierro, hacernos conscientes de que nos hemos perjudicado, sentir el dolor y el hambre al reconocernos lejos del confortable hogar paterno ("dolor por los pecados"). Eso nos llevará a tomar la decisión tajante de volver y dejar los cerdos ("propósito de la enmienda").
Humanamente también necesitamos compartir nuestro fracaso y sentir el apoyo de alguien comprensivo, acogedor, no juzgador ("confesión de boca"). Esto último me parece lo menos importante y solamente necesario en determinadas circunstancias. Por eso defiendo la llamada "penitencia comunitaria" (bien preparada) con absolución general, que hoy no está autorizada. La defiendo -aunque practico y recomiendo la personal cuando uno se sabe preparar- porque la apertura al perdón y la determinación de volver al Padre (lo esencial) se prepara y se provoca específicamente en la penitencia comunitaria. Digamos que es el "sacramento guiado", mientras que en la confesión personal suele dominar la rutina subjetiva y la lista de pecados, que para poco sirve. Además, reconocerse pecador junto a otros y decidir volver juntos tiene una fuerza especial, la fuerza de la Comunidad.
Description : Catarata 13
La absolución -en mi opinión- no es propiamente el perdón de los pecados sino la confirmación de que te ha inundado el perdón de Dios porque te has abierto a su perdón eterno. La fórmula "yo te absuelvo" -demasiado pretenciosa y ajena al Evangelio- podría ser algo así: "Tu apertura al perdón de Dios, tu arrepentimiento y tu deseo de volver a los brazos del Padre han borrado todos tus pecados y el eterno perdón de Dios se ha derramado sobre ti". Esta fórmula o parecida nos recordaría que Dios no nos perdona en ese momento sino que estamos perdonados desde la eternidad y -muy importante- que lo ocurrido es que yo me he movido hacia el Padre y su perdón. Eso nos haría más responsables y nos recordaría que somos nosotros los que construimos o destruimos nuestra vida. Dios siempre se está derramando, siempre está a nuestro favor.
Me parece triste, además de erróneo, que nos consideremos "pasivos" en nuestra relación con Dios, quien es el que debe moverse, el que tiene que perdonar, el que tiene que conceder. Nosotros nos consideramos meros "piadores" o "empujadores". Cuando la realidad es que Dios es inamovible, totalmente entregado, absolutamente bueno, enteramente enamorado de sus criaturas.
¿Cuándo nos convenceremos de que Él nos tiene todo "pre" concedido? Somos nosotros los que hemos de movernos, de abrirnos a esa realidad y actuar en consecuencia. Esa certeza constituye la fe básica de todo creyente. Sin eso, todo lo demás se convierte en creencia, rito, rutina, miedo o superstición. Cuando nuestra responsabilidad y nuestros actos han llegado a su límite, entonces surge el abandono total: "Actuar como si todo dependiera de nosotros. Confiar como si todo dependiera de Dios" (Ignacio de Loyola).
La confesión se convierte en mera rutina egoísta, en mera chimenea de la conciencia cerebral, cuando llegamos al confesionario como quien abre la lavadora para echar la ropa sucia, sin ánimo alguno de dejar de ensuciar, sin orientar nuestros pasos por el camino de vuelta, sin abandonar nuestros errores, inconsciencias, rendiciones o fantasías. Es decir, sin querer identificar y rectificar nuestros malos funcionamientos.
La llamada "penitencia" tendría que ser la invitación a fortalecer el funcionamiento contrario, es decir, la gimnasia de mover el buen funcionamiento. Si me acuso de violencia verbal, por ejemplo, la penitencia sería: "durante tres días ni una palabra más alta que otra", en vez de rezar tres avemarías.
Description : Hijo prodigo 11
Dice la Escritura: "Por tanto, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; así llegarán los tiempos de consuelo" (He 3,19). El borrado de los pecados y sus consecuencias está en el "arrepentíos y convertíos", NO en la verborrea. El consuelo llegará seguro si sales de los barrizales en que te has metido, pero NO si te limitas a relatar el color del barro.
Y poco más adelante: "Dios resucitó a su siervo y os lo envía en primer lugar a vosotros, para que os traiga la bendición si os apartáis de vuestros pecados" (He 3,26). La bendición, la felicidad, está ligada a apartarse de lo que nos causa daño real, terrenal, palpable. Eso que llamamos "pecado" no es una ofensa a Dios -como se nos enseñó- sino un daño real contra nosotros mismos o contra otro que, por supuesto, "le duele" a Dios.
¿Entonces sobra el sacerdote? ¡Todo lo contrario! Esta visión del sacramento traslada al cura desde la rutinaria labor de barrendero a su verdadera misión de médico, sicólogo, motivador, guía y testigo de nuestra decisión de volver a Casa. Nuestra naturaleza humana necesita signos externos (sacramento significa signo) para concretar y expresar el oscuro mundo interior, para que nuestra determinación adquiera volumen y se sienta apoyada, para que nuestra culpabilidad se diluya ante la seguridad de la misericordia de Dios, para palpar el perdón. Además, el corazón humano necesita ser acogido, comprendido y apoyado por otro corazón humano. Por eso el sacramento personalizado es muy conveniente. Por eso personas con finura espiritual de otras religiones nos lo envidian.
El "sacramento (signo) de la alegría" nos lleva a ese Padre-Madre, que nos ama apasionadamente, que nos recibe y nos pregunta: ¿Hijo mío, te hiciste daño? ¿Lo pasaste muy mal lejos de Casa? Es más, este sacramento revela la permanente Presencia que nos cura, nos acompaña, nos alimenta, nos anima a permanecer en el camino de vuelta. La libertad, nuestro más preciado don, puede convertirse en el arma más perniciosa cuando la usamos contra nosotros mismos. Por eso necesitamos un signo que exprese nuestra rectificación y curación.
Description : Alegria
Te propongo, para terminar, un análisis previo (lo que llamamos "examen de conciencia") para el diálogo con el sacerdote antes de la gratificante absolución (confirmación de que Dios te ha perdonado y te espera desde la eternidad):
- ¿Qué va bien en mi vida? (Jamás detectarás tu sombra si no te pones a la luz).
- ¿Qué va menos bien? (Analiza desde lo que sientes, no desde los esquemas).
- ¿Cuáles son mis aspiraciones? (Si no conectas con lo positivo del fondo, te será muy
difícil rectificar y salir de los charcos habituales).

Y después: ¡Alégrate! ¡Libérate! ¡Camina decididamente hacia los brazos del Padre!