Nos corresponderá a nosotros de mirar desde nuestra experiencia particular y nuestra vocación singular qué relación –conexión tiene la fe, la capacidad de transformar la realidad, las personas, uno mismo con LA ORACIÓN INSISTENTE, LA MEDITACIÓN PROFUNDA Y COTIDIANA DE LA PALABRA DE DIOS…DESPUÉS, QUIZÁS PODAMOS MOVER MONTAÑAS O HACER QUE SE PLANTEN ARBOLES EN EL MAR…
Un espacio para compartir nostalgias nunca olvidadas en torno a la musica, la literatura, el cine, la TV y reflexiones sobre vivencias de fe cristiano- CATOLICAS, diversas utopías y proyectos que nos hagan más humanos, fraternales y felices. Mi nuevo sitio es: http://padregusqui.blogspot.ca
sábado, 5 de octubre de 2019
3 de octubre del 2010: 27o domingo ordinario C
Nos corresponderá a nosotros de mirar desde nuestra experiencia particular y nuestra vocación singular qué relación –conexión tiene la fe, la capacidad de transformar la realidad, las personas, uno mismo con LA ORACIÓN INSISTENTE, LA MEDITACIÓN PROFUNDA Y COTIDIANA DE LA PALABRA DE DIOS…DESPUÉS, QUIZÁS PODAMOS MOVER MONTAÑAS O HACER QUE SE PLANTEN ARBOLES EN EL MAR…
sábado, 21 de septiembre de 2019
19 de septiembre del 2010: Reflexion 25o domingo del tiempo Ordinario C
Lamentablemente en nuestros días, sobre todo en los ambientes de las grandes, complejas e intrincadas ciudades esto es difícil. Con pesimismo nos vemos abocados al peligro, cara a cara ante muchas cosas y personas nocivas que nos amenazan en cualquier aspecto de nuestra humanidad. Pero está en cada uno de nosotros el sembrar confianza y establecer ambientes propicios para la apertura y la amabilidad hacia los demás, eso sí con un ojo bien abierto, el ojo de la prudencia y la sabiduría para saber responder y actuar ante las eventuales amenazas o los posibles riesgos, y así no salir heridos o muertos por nada…
Quien se orienta hacia Dios y acepta de perder todo el resto encuentra poco a poco su Reino, con todas las dimensiones y las verdaderas riquezas de la experiencia humana.
domingo, 8 de septiembre de 2019
Felices 66...Camilo Sesto el hombre de los 6
Camilo Sesto: la voz que
hizo de la balada una herida luminosa
Quien fue
conocido artísticamente como Camilo Sesto nació con el nombre de Camilo
Blanes Cortés, el 16 de septiembre de 1946, en Alcoy, ciudad de la
provincia de Alicante, España. Venía de una familia humilde y sencilla, pero
desde muy temprano descubrió que su destino no estaba en pasar inadvertido,
sino en cantar con una voz capaz de romper silencios, encender recuerdos y
acompañar soledades.
Camilo
Sesto fue, sin duda, uno de los cantautores españoles más importantes,
populares y productivos de las décadas de los años setenta y ochenta. Su nombre
quedó asociado para siempre a la balada romántica, a la canción intensa, al
amor herido, al desamor elegante, a esas letras que parecían escritas para
quienes alguna vez amaron demasiado, esperaron demasiado o sufrieron en
silencio.
Su nombre
artístico tiene también su pequeña historia. Se ha dicho que eligió llamarse Camilo
Sesto porque era el sexto hijo de la familia y porque advirtió la
coincidencia de que su nombre completo —Camilo Blanes Cortés— estaba formado
por tres palabras de seis letras. Al comienzo firmó como Camilo Sexto,
pero luego cambió la “x” por la “s”, dando origen al nombre con el que sería
conocido en todo el mundo de habla hispana.
Para
muchos de nosotros, Camilo Sesto no fue simplemente un cantante. Fue una
presencia. Fue una voz en la casa, en la radio, en los acetatos, en los
casetes, en las tardes largas, en las noches de juventud, en los amores
imposibles y en las nostalgias que todavía hoy vuelven cuando suena una de sus
canciones.
En mi
caso, fue quizá uno de los cantantes más escuchados de mi infancia y
adolescencia. Sus letras y su música formaban parte del gusto común de mis tíos
contemporáneos. Algunos de sus acetatos, sobre todo los más clásicos, hicieron
parte de la discoteca familiar. Horas de soledad, de compartir, de reuniones
sencillas y de silencios personales fueron amenizadas por aquella voz
arrobadora y encantadora de Camilo, a quien muchas mujeres encontraban
irresistible: “churro”, como se decía entonces, con sus ojos claros, su cabello
largo y esa manera tan teatral de cantar el amor.
Dicen que
solo otro cantante logró disputarle de verdad el corazón de aquel público
romántico: el gran Roberto Carlos, el brasileño que también supo cantar
las heridas y ternuras del alma. Y, junto a ellos, muchos completaban el gran
triángulo sentimental de la llamada música de plancha con José Luis Perales,
otro maestro de la canción íntima y cotidiana.
Recuerdo
que, con mis escasos ahorros, compré hacia 1985, cuando tenía 16 años, un álbum
doble con veinte grandes éxitos de Camilo Sesto. Curiosamente, allí no estaba
incluida la canción que más me gustaba: “Tarde o temprano”. Esa ausencia
la hacía todavía más deseada, más mía, más buscada.
Inolvidable
será siempre aquella noche marquetona en la que cumplí mis 17 años. Estaba acompañado
apenas por un amigo y compañero de colegio, Edilberto Gallego, en la ya
desaparecida discoteca El Faraón. Allí pedí varias veces que pusieran
esa canción con la que tanto me identificaba en aquel momento: “Tarde o
temprano”. Hay canciones que no se escuchan solamente con los oídos; se
escuchan con la edad que teníamos cuando nos encontraron.
Camilo
Sesto había llegado a la cima en los años setenta. En 1975 asumió uno de los
proyectos más ambiciosos de su carrera: la adaptación española de Jesucristo
Superstar, en la que interpretó a Jesús, acompañado por Teddy Bautista como
Judas y Ángela Carrasco como María Magdalena. Aquella producción marcó un hito
musical y cultural en España, y su interpretación de “Getsemaní” sigue
siendo considerada una de las cumbres vocales de su carrera.
Después
vendrían discos fundamentales como Memorias, Rasgos, Sentimientos,
Horas de amor, Amaneciendo, Más y más, Con ganas, Amanecer/84
y Tuyo. En ellos quedaron canciones que ya no pertenecen solamente a
Camilo, sino a la memoria sentimental de millones de personas: “Jamás”, “Melina”,
“Piel de ángel”, “Vivir así es morir de amor”, “El amor de mi
vida”, “Perdóname”, “Donde estés, con quien estés”, “Si me
dejas ahora”, “Tarde o temprano”, “Amor de mujer” y tantas
otras.
En 1985,
cuando apenas tenía 39 años, Camilo Sesto sorprendió al mundo al anunciar su
retiro de los estudios de grabación y de las presentaciones públicas. Para un
artista que parecía vivir en función del escenario, de las luces, de los
aplausos y del contacto con el público, aquella decisión fue recibida con
tristeza por sus seguidores. En ese momento ya era padre de Camilo Miguel
Blanes Ornelas, conocido popularmente como Camilín.
Alguna
vez Camilo declaró palabras que sonaban a despedida y renacimiento: quería
nacer a una vida nueva, alejarse del éxito, los viajes, los aplausos, los
reflectores y la gente que le pedía autógrafos. Como tantos artistas que lo
entregan todo, parecía necesitar silencio después de tanta ovación.
Pero el
silencio no sería definitivo. En 1991 sorprendió de nuevo al anunciar su
regreso con el álbum A voluntad del cielo, donde aparecieron temas como “Amor
mío, ¿qué me has hecho?”, “Vuelve” y “Bienvenido amor”. Ese
retorno demostró que su público no lo había olvidado y que su voz seguía
teniendo un lugar privilegiado en la memoria musical hispanoamericana.
En 1994,
cuando muchos pensaban que Camilo no volvería al disco, reapareció con Amor
sin vértigo. En la contraportada del álbum aparecía junto a su hijo, imagen
que conmovía por lo que sugería de continuidad, afecto y legado. De aquella
etapa se recuerda especialmente “Héroes de amor”.
Camilo
Sesto falleció en Madrid el 8 de septiembre de 2019, a los 72 años, apenas ocho
días antes de cumplir los 73. Su muerte cerró una vida artística inmensa, pero
no apagó su voz. Su legado sigue vivo en sus discos, en las emisoras, en las
plataformas digitales, en los karaokes, en los recuerdos familiares y en esa
memoria afectiva de quienes aprendimos a sentir muchas cosas mientras él
cantaba.
En los
últimos años, Alcoy, su ciudad natal, ha reforzado el homenaje a su hijo más
universal. En junio de 2026 fue inaugurado oficialmente el Museu Camilo
Sesto, un espacio dedicado a conservar y proyectar su legado artístico y
personal. Allí se reúnen objetos, recuerdos, material audiovisual y elementos
vinculados a su carrera, incluido su paso por Jesucristo Superstar.
Camilo
Sesto es mucho más que un nombre de la música romántica. Su voz evoca una
época, una forma de amar, una estética, una sensibilidad. Fue compositor,
productor, intérprete, figura escénica y mito popular. Su trayectoria artística
sigue siendo una de las más brillantes y dilatadas del mundo de la canción en
español.
Quien
escucha hoy a Camilo Sesto no escucha solo a un cantante del pasado. Escucha
una parte de su propia historia. Porque hay artistas que pasan por la vida, y
hay otros que se quedan viviendo en nuestras canciones favoritas.
Las 66 de Camilo
Del álbum Algo de mí — 1972
1.
Algo de
mí
2.
Yo soy
así
Del álbum Solo un hombre — 1972
3.
Amor,
amar
4.
Fresa
salvaje
5.
Solo un
hombre
6.
Con razón
o sin razón
Del álbum Camilo Sesto — 1973
7.
Algo más
8.
Todo por
nada
9.
Quién
10.
Si se
calla el cantor
11.
Sin
remedio
Del álbum Camilo — 1974
12.
¿Quieres
ser mi amante?
13.
Llueve
sobre mojado
14.
Ayudadme
15.
Madre
Del álbum Amor libre — 1975
16.
Jamás
17.
Melina
18.
Qué
difícil es ser feliz
19.
Piel de
ángel
Del álbum Jesucristo Superstar — 1975
20.
Getsemaní
21.
Todo
estará en paz
Del álbum Memorias — 1976
22.
Qué será
de ti
23.
Solo tú
Del álbum Entre amigos — 1977
24.
Y… no
25.
Celos
26.
Miénteme
Del álbum Rasgos — 1977
27.
Si tú te
vas
28.
Con el
viento a tu favor
29.
Querido
amor
30.
Mi buen
amor
31.
Más que
nunca
Del álbum Sentimientos — 1978
32.
Vivir así
es morir de amor
33.
Así eres
tú
34.
El amor
de mi vida
35.
Agua de
dos ríos
Del álbum Horas de amor — 1979
36.
La culpa ha
sido mía
37.
Enamórate
de mí
38.
Solo el
cielo y tú
39.
Después
de ti
40.
Si me
dejas ahora
41.
Has
nacido libre
Sencillo “¿Quién será? / Contra el aire” — 1979
42. ¿Quién será?
Del álbum Amaneciendo — 1980
43.
Perdóname
44.
Un amor
no muere así como así
45.
Donde
estés, con quien estés
46.
Vivir sin
ti
Del álbum Más y más — 1981
47.
Amor, no
me ignores
48.
Tarde o
temprano
49.
Qué más
te da
50.
No sabes
cuánto te quiero
51.
No te
cambiaría por nadie
52.
Nunca más
Del álbum Con ganas — 1982
53.
Mientras
me sigas necesitando
54.
Mi mundo,
tú
55.
Devuélveme
mi libertad
56.
Terciopelo
y piedra
57.
Puente
sobre aguas turbulentas
Del álbum Amanecer/84 — 1984
58.
Amor de
mujer
59.
Te amo
Del álbum Tuyo — 1985
60.
Mientras
mi alma sienta
61.
Tengo
ganas de vivir
Del álbum Agenda de baile — 1986
62.
Me lo
estás poniendo difícil
Del álbum A voluntad del cielo — 1991
63.
Amor mío,
¿qué me has hecho?
Del álbum Huracán de amor — 1992
64.
Tatuaje
de amor
Del álbum Amor sin vértigo — 1994
65.
Sentimiento
de amor
66.
Héroes de
amor
Estas son en mi opinión las 10 mejores canciones de Camilo:


